Teherán | historia
English: Tehran

Historia

Orígenes

Teherán era en su origen un pueblo situado a 7 kilómetros de la gran ciudad histórica de Rayy. Era uno de los primeros pueblos que surgieron al norte de esta ciudad, cuyos habitantes se refugiaban en Shemiran, Qasran y en las llanuras del Alborz con el fin de huir del calor del desértico sur. Restos de poblaciones durante el Neolítico e incluso de periodos anteriores han sido descubiertos en Teherán y en Rey (como los yacimientos de Chesm-e Ali, situados en el centro de Rey.

La historia de Teherán es mejor conocida a partir del momento en cuyo nombre se menciona en escritos históricos, como los de Yaqut, que menciona la ciudad en 1220. Los escritos de Qazviní, fechados en 1275, permiten conocer mejor la ciudad en esta época. Ambos historiadores la describen como una ciudad comercial (qurā) e incluso una ciudad comercial importante (qariyaton kabiraton), dividida en doce barrios (mahale). Qazviní añade que cada barrio está dirigido por un anciano. Según él, los ancianos se enfrentaban entre ellos y los habitantes dudaban a la hora de ir a otro barrio que no fuera el suyo. En esta época, la ciudad tenía una fisionomía particular que destacan estos autores.

La economía de la ciudad en esta época se basa en el comercio de frutas y verduras cultivadas en los jardines de la ciudad, alimentados por los riachuelos provenientes del Elbourz y por sistemas de regadío tradicionales (como el qanat y el kariz).

Inicio de las funciones urbanas

Teherán comienza a tomar más importancia tras la destrucción de Rey por los mongoles en 1228. Teherán sufrió también la invasión mongola, pero el declive de Rey incitó a sus habitantes a instalarse en Teherán, que ofrecía más comodidades con sus jardines y sus canales de regadío. En 1340, Hamdollah Mostowfí describió Teherán como una «pequeña ciudad importante», pero tan poco poblada como antaño. En el siglo XIV, la provincia mongola en la zona estaba formada por cuatro departamentos, uno de los cuales era Teherán. Rey formaba parte en esta época del distrito de Teherán, periodo en que la futura capital iraní comenzaba a predominar sobre Rey.

Don Ruy González de Clavijo, embajador castellano, fue probablemente el primer europeo en visitar Teherán, llegando a sus puertas en julio de 1404, en el curso de un viaje hacia Samarcanda (hoy en Uzbekistán y que en esa época era la capital mongola). Describió Teherán como una gran ciudad equipada de una residencia real («posada»). Rey es descrita como una ciudad abandonada («agora deshabitada»).

Transformación en capital

Detalle del bazar de Teherán.

El sah Tahmasp I, segundo soberano de la dinastía safávida, hizo construir en 1553-1554 un bazar, así como una muralla con 114 torretas (de acuerdo con el número de suras del Corán). Las razones de la elección de los safávidas en favor de Teherán tuvieron varias causas: el hecho de que un antepasado de los safávidas, Sayyed Hamza, estuviera enterrado en Ray o que Teherán fuera desde hacía siglos un refugio para los chiíes tuvieron una cierta importancia; pero sobre todo fueron las situaciones históricas las que empujaron al safávida Tahmasp, que ya había sido obligado a desplazar su capital de Tabriz a Qazvin por culpa de las amenazas del Imperio otomano. La ciudad de Teherán fortificada, situada a 150 kilómetros al este de Qazvin, ofrecía entonces un buen refugio en caso de peligro. Xavier de Planhol subraya que la muralla era excesiva y desproporcionada en relación a las necesidades de una pequeña ciudad: se extendía sobre 8 km de largo, rodeando una superficie de 4,5 km², mientras que la población no excedía las 20 000 personas en la época. Las descripciones hablan entonces de una gran ciudad, que tenía grandes jardines llenos de múltiples variedades de frutas.

En época de los safávidas Teherán fue un centro administrativo regional, que acogía un beğlerbeği y un gobernador de provincia. Sin embargo, en la actualidad la ciudad no cuenta con restos importantes de esta época, como una gran mezquita o fábrica.

El sah Abbas II residió también en varias ocasiones en Teherán y se hizo construir una residencia llamada Chāhār bāgh. El Sah Suleymán hizo construir una secretaría imperial (Divān Khāneh) en el centro de la ciudad (Chenārestān). Es en este lugar donde el embajador del sultán otomano Ahmet III se reunió en 1721 con el Sah Sultán Hosein, último rey de la dinastía safávida antes de la invasión afgana. Al final del siglo XVIII, Teherán no era más que una pequeña ciudad provincial pero había tomado ya importancia para los soberanos iraníes.

En 1722, las tropas de Mir Mahmoud Hotaki invadieron Isfahán e Irán entró en un periodo de problemas que sufrieron tanto Teherán como su región.

Bajo la dinastía de los Zand, Teherán se convirtió en centro militar, mientras que las tribus de Zand y de Qayar se enfrentaban para tomar el poder en el país. Entre 1755 y 1759, Karim Jan planeaba hacer de Teherán la capital del país; hace construir edificios dentro de los límites del barrio real (el Palacio de Golestán, por ejemplo). El barrio real adquiere entonces todas las características de un arg o barrio real fortificado. Sin embargo, Karim Jan prefirió nombrar Shiraz capital del país.

A la muerte de Karim Jan en 1779, Teherán se convirtió objeto de disputa entre Qafur Jan, fiel a los Zand, y Agha Mohammad Jan, de la dinastía Qayar. La ciudad cayó en manos de un aliado de los Qayar en 1785, y Agha Mohammed Jan Qayar, primer rey de la dinastía, entró en la ciudad el 12 de marzo de 1786 e hizo de ella la capital de su reino. Teherán debió su estatus de capital de Irán en la época qajar a preocupaciones geoestratégicas: los rusos amenazaban las fronteras norte del país y los turcomanos las del noreste. Teherán se beneficiaba pues de una situación privilegiada en la encrucijada de la ruta Este-Oeste que recorre la llanura del Elbourz con las vías que conducen a los oasis del Irán central y a las cuencas del Fars.

En 1797 Teherán seguía teniendo la apariencia de una ciudad nueva y contaba con pocos habitantes. Un viajero europeo, G.E. Olivier, hablaba de una ciudad de 15.000 habitantes, de los cuales 3.000 eran soldados, pero que se extendía sobre 7,5 km² de los cuales sólo la mitad estaban edificados, pues el resto seguía ocupado por jardines y vergeles.

Fath Alí Sah Qayar (1797 - 1834) fue el primer constructor de Teherán. Embelleció el Arg (barrio real) e hizo construir el Palacio de Golestán y el Tajt-e Marmar (palacio de mármol) en su seno. Construyó igualmente numerosos edificios importantes como la Mezquita del Sah (Masyed-e Shah) en el interior del bazar y el Palacio de Negarestán y de Lalezar. La ciudad iba atrayendo cada vez más habitantes y la población se duplicó en 20 años. Sin embargo, en 1834, al final de su reinado, muchas construcciones seguían sin acabar.

Mansión Masoudieh (1878).

Bajo Mohammad Shah Qayar tuvieron lugar las primeras construcciones fuera de las murallas. Residencias principescas y reales fueron construidas en el norte de Teherán. Además, mezquitas e imamzadeh fueron construidas en intramuros. Los testimonios de los viajeros extranjeros de la época describían todavía una ciudad sin grandes atractivos.

Teherán, ca. 1891.

Nasereddín Shah fue quien hizo pasar Teherán del estatus de ciudad provincial al de capital. En 1868, la ciudad acogía 155.736 personas, concentradas en los barrios antiguos. En 1870 - 1871, destruyó las antiguas murallas para construir nuevas. La nueva muralla, de 6 metros de altura, tomó entonces una forma octogonal irregular de 19,2 km de circunferencia y comprendía 12 puertas monumentales adornadas con cerámicas. Nasseredin Sah hizo renovar nuevos edificios y los qanat para abastecer en agua la capital. Llevó a cabo obras cada vez más importantes de tipo hausmanianas abriendo en el centro avenidas rectilíneas. Se construyó entonces la gran plaza de Tupjané, (hoy del Imam Jomeini), que recibía su nombre de los cañones allí instalados.

Teherán, en época de los Qayar, se concentraba alrededor del bazar, que constituía el corazón de la ciudad. A algunos pasos se encontraba la ciudadela real (Arg-e saltanatí) con la residencia del Sah y de la corte. Al bazar y la ciudadela se añadían tres barrios separados: Udlayán, extenso barrio acomodado con gran población de judíos y zoroastrianos al este del Arg; Chal Meydán («Plaza del Hoyo»), zona degradada por el vertido de deshechos al suroeste del bazar y Sangalach, barrio populoso al oeste del bazar. Si según el primer censo efectuado en 1885 Teherán contaba con 147.206 habitantes,[2]​ al comienzo del siglo XX, Teherán comprendía ya 250.000, la mayoría residentes fuera de las murallas.

Siglo XX

Durante la Segunda Guerra Mundial, británicos y soviéticos ocuparon la ciudad, teniendo lugar en ella la Conferencia de Teherán en 1943, con Franklin D. Roosevelt, Winston Churchill, y Stalin.

Tras la caída de la dinastía Pahlavi en 1979, la ciudad pasó por una complicada situación que acabó con el secuestro de más de 50 ciudadanos estadounidenses que fueron retenidos en la embajada de este país desde finales de 1979 hasta enero de 1981.

Durante la Guerra Irano-Iraquí, que duró entre 1980 y 1988, la ciudad fue atacada en diversas ocasiones por misiles Scud iraquíes. No obstante, luego de la guerra, los desastres causados por los misiles fueron reparados rápidamente. Otra consecuencia de la guerra fue la llegada masiva de refugiados a la capital, lo que incrementó su población.

En la actualidad se ha multiplicado la construcción de complejos de apartamentos baratos, lujosos condominios de apartamentos y modernos rascacielos. Estos nuevos edificios han sido construidos desordenadamente, y sectores históricos y antiguos de la ciudad han sido demolidos para abrir paso a la urbanización moderna.