Poemas y antipoemas | estructura

Estructura

El libro está dividido en tres partes, escritas entre 1942 y 1954, que sin ser mutuamente excluyentes, representan diferencias en sus formas expresivas y de contenido.[2]​ La primera sección incluye siete poemas en el sentido tradicional del término, mientras que la segunda incluye seis poemas de transición, que se acercan hacia la nueva noción de antipoemas. Finalmente, en la tercera sección Parra introduce sus primeros dieciséis antipoemas.

I

  • Sinfonía de cuna
  • Defensa del árbol
  • Catalina Parra
  • Preguntas a la hora del té
  • Hay un día feliz
  • Es olvido
  • Se canta al mar

II

  • Desorden en el cielo
  • San Antonio
  • Autorretrato
  • Canción
  • Oda a unas palomas
  • Epitafio
 

III

  • Advertencia al lector
  • Rompecabezas
  • Paisaje
  • Cartas a una desconocida
  • Notas de viaje
  • Madrigal
  • Solo de piano
  • El peregrino
  • Palabras a Tomás Lago
  • Recuerdos de juventud
  • El túnel
  • La víbora
  • La trampa
  • Los vicios del mundo moderno
  • Las tablas
  • Soliloquio del Individuo

La tercera sección cierra con su antipoema «Soliloquio del Individuo», el cual al menos hasta los años 1970 fue para Parra su mejor poema, muy por encima del resto de su obra.[3]