Obediencia debida | referencias

Referencias

Bibliográficas

  • Cury Urzúa, Enrique (1994). Derecho Penal. Parte General. Santiago: Editorial Jurídica de Chile. ISBN 956100956K. Tomo II. 
  • De Rivacoba y Rivacoba, Manuel (1969). La obediencia jerárquica en el Derecho Penal. Valparaíso. 
  • Etcheberry, Alfredo (1998). Derecho Penal. Parte General. Santiago: Editorial Jurídica de Chile. ISBN 956-10-1205-7. Tomo I. 
  • Queralt, Joan Josep (1986). La obediencia debida en el Código Penal. Análisis de una causa de justificación. Barcelona: Librería Bosch. ISBN 84-7698-020-5. 
  • Rodríguez Devesa, José María (1993). Derecho Penal Español. Parte General. Madrid. ISBN 84-88030-79-7. Tomo I. 
  • Szczaranski Cerda, Clara (2002). «La obediencia forzada». Revista de Derecho. Consejo de Defensa del Estado 6 (.). [1] (en DOC). 
  • Vives Antón, Tomás (1995). «Consideraciones político-criminales en torno a la obediencia debida». La Libertad como pretexto. Tirant Lo Blanch. ISBN 84-8002-230-2. 
  • Zúñiga Rodríguez, Laura (1991). «La obediencia debida: consideraciones dogmáticas y político-criminales». Nuevo Foro Penal 53 (.). [2]. Archivado desde el original|urlarchivo= requiere |url= (ayuda) el 24 de noviembre de 2015. 

Otras

  1. Tribunal Supremo español. Sala de lo Militar (Pleno). STS de 22 de marzo de 2018 (ROJ: STS 1132/2018; rec. 117/2017); ECLI: ES:TS:2018:1132 [FJ 2º]

    «[...] No obstante, diremos que en un sistema democrático no cabe la exención por razón de la obediencia debida, pues tal forma de ver las cosas se basa en un sistema autoritario. El sistema autoritario defiende que quien manda, ordena una cosa que debe ser cumplida, aunque infrinja la ley y el que cumple no tiene responsabilidad por cumplirla. Lo que no ocurre en el sistema democrático constitucional en el que prima el cumplimiento de la ley, de la que proviene toda autoridad, y no es posible ocultarse detrás de una orden para incumplir una ley y no tener responsabilidad; nadie está por encima de la ley [...] En nuestro ordenamiento no existe un deber de obediencia debida en el que el que obedece debe cumplir todo lo ordenado, siendo irresponsable por lo que realice. El examen de la legislación correspondiente pone de manifiesto que el sistema que se sigue es el de la obediencia legal, esto es, hay obligación de obedecer al superior en relación con toda orden que se encuentre de acuerdo con el ordenamiento jurídico y, correlativamente hay obligación de desobedecer toda orden contraria al ordenamiento jurídico. [...] En definitiva, no caben en nuestro ordenamiento jurídico -y esto afecta, desde luego, entre otros y a lo que aquí interesa a las Fuerzas Armadas y a la Guardia Civil-, mandatos antijurídicos obligatorios, entendiendo por ello cualquier mandato que vaya contra la Ley o el Derecho.»