Mesopotamia | cultura
English: Mesopotamia

Cultura

Las culturas de Mesopotamia fueron pioneras en muchas de las ramas de conocimiento; desarrollaron la escritura que se denominó cuneiforme, en principio pictográfica y más adelante la fonética; en el campo del derecho, crearon los primeros códigos de leyes; en arquitectura, desarrollaron importantes avances como la bóveda y la cúpula, crearon un calendario de 12 meses y 360 días e inventaron el sistema de numeración sexagesimal.

Sus restos, aunque quizás todavía hay muchos por descubrir, muestran una cultura que ejerció una poderosa influencia en otras civilizaciones del momento y por ende en el desarrollo de la cultura occidental.

Ciencias

El cálculo floreció en Mesopotamia mediante un sistema de numeración decimal y sistema sexagesimal, cuya primera aplicación fue en el comercio. Además de la suma y resta conocían la multiplicación y la división. A partir del II milenio a. C. desarrollaron una matemática que permitía resolver ecuaciones hasta de tercer grado. Conocían asimismo un valor aproximado del número π, de la raíz y la potencia, y eran capaces de calcular volúmenes y superficies de las principales figuras geométricas.[14]

La astronomía floreció de igual forma. Los sumerios sabían distinguir entre planetas –objetos móviles– y estrellas. Pero fueron los babilonios quienes más desarrollaron este campo, siendo capaces de prever fenómenos astronómicos con antelación. Este conocimiento de la astronomía les llevó a adoptar un preciso calendario lunar, que incluía un mes suplementario que lo ajustaba al solar.[14]

También se han encontrado tratados de medicina y listados sobre geología, en los que se trataba de clasificar los diferentes materiales.[14]

Literatura

Antes del desarrollo de la literatura, el lenguaje escrito se usaba para llevar las cuentas administrativas de la comunidad. Con el tiempo, se le empezó a dar otros usos, como explicar hechos, citas, leyendas o catástrofes.

Himno a Iddin-Dagan, rey de Larsa. Inscripciones cuneiformes en arcilla en sumerio. Hacia 1950 a. C.

La literatura sumeria comprende tres grandes temas: mitos, himnos y lamentaciones. Los mitos se componen de breves historias que tratan de perfilar la personalidad de los dioses mesopotámicos: Enlil, principal dios y progenitor de las divinidades menores; Inanna, diosa del amor y de la guerra; o Enki, dios del agua dulce, frecuentemente enfrentado a Ninhursag, diosa de las montañas. Los himnos son textos de alabanza a los dioses, reyes, ciudades o templos. Las lamentaciones relatan temas catastróficos como la destrucción de ciudades o palacios y el resultante abandono de los dioses.[7]

Algunas de estas historias es posible que se apoyasen en hechos históricos como guerras, inundaciones o la actividad constructora de un rey importante, magnificados y distorsionados con el tiempo.[7]

Una creación propia de la literatura sumeria fue un tipo de poemas dialogados basados en la oposición de conceptos contrarios. También los proverbios forman parte importante de los textos sumerios.[15]

Religión

La religión era politeísta; en cada ciudad se adoraba a distintos dioses, aunque había algunos comunes. Entre estos figuran:

  • Anu: dios del cielo y padre de los dioses.
  • Enki: dios de la Sabiduría. Tenía la misión de crear al hombre.
  • Nannar: dios de la Luna .
  • Utu: dios del Sol (hacia el 5100 a. C. se llamaba Ninurta).
  • Inanna: diosa del amor y de la guerra; asociada posteriormente a la diosa Venus.
  • Enlil: dios de la agricultura.

En el siglo XVII a. C., el rey Hammurabi unificó el Estado, hizo de Babilonia la capital del imperio e impuso como dios principal a Marduk. Este dios fue el encargado de restablecer el orden celeste, de hacer surgir la tierra del mar y de esculpir el cuerpo del primer hombre antes de repartir los dominios del universo entre los demás dioses.

Algo que caracterizaba a estos dioses era que estaban asociados a distintas actividades; es decir, existían dioses de la ganadería, escritura, confección, etc., lo que hizo que hubiera un panteón muy amplio.

Lenguas

El desarrollo temprano de la agricultura en la región pudo haber permitido que numerosos pequeños grupos humanos se expandieran independientemente por la región, causando que la diversidad lingüística de esta fuera inicialmente muy grande. Esta situación contrasta con la que se presenta cuando grupos humanos agrícolas con una tecnología superior penetran en un territorio menos densamente poblado por poblaciones seminómadas, lo que da lugar a una diversidad mucho menor, como lo acontecido en Europa con la entrada de los pueblos indoeuropeos.

En Mesopotamia se reconocen dos grandes familias lingüísticas: la indoeuropea (cuya presencia se debe a varias olas, por lo que existen lenguas de diferentes ramas) y la semítica (de la que se testimonian dos ramas). Junto con estas existe un número importante de lenguas aisladas (sumerio, elamita) o cuasiaisladas (hurrita-uratiano), y un número de lenguas mal documentadas cuya filiación no puede precisarse adecuadamente (kasita, hatti, kaskas). Muchas de las lenguas aisladas, cuasi-aisladas y no clasificadas parecen tener rasgos ergativos, lo cual las acerca tipológicamente a algunas lenguas caucásicas aunque esto no es prueba de parentesco, ya que dichos rasgos podrían ser muestra de que en el pasado habría existido un área lingüística de convergencia.