Manifestación | derecho de reunión

Derecho de reunión

En España, el derecho de reunión está reconocido en la Constitución Española de 1978.

1. Se reconoce el derecho de reunión pacífica y sin armas. El ejercicio de este derecho no necesitará autorización previa.
2. En los casos de reuniones en lugares de tránsito público y manifestaciones se dará comunicación previa a la autoridad, que solo podrá prohibirlas cuando existan razones fundadas de alteración del orden público, con peligro para personas o bienes.
Artículo 21, Constitución Española de 1978[29]

En Paraguay , el derecho de la libertad de reunión y de manifestación está reconocido en la Constitución Nacional de 1992, la primera considerada realmente democrática.

Las personas tienen derecho a reunirse y a manifestarse pacíficamente, sin armas y con fines lícitos, sin necesidad de permiso, así como el derecho a no ser obligadas a participar de tales actos. La ley sólo podrá reglamentar su ejercicio en lugares de tránsito público, en horarios determinados, preservando derechos de terceros y el orden público establecido en la ley.

En México, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos consagra, en su artículo 9º, que no podrá coartarse el derecho de asociarse o reunirse pacíficamente con cualquier objeto lícito; pero solamente los ciudadanos de la república podrán hacerlo para tomar parte en los asuntos políticos del país.

Además de ser considerado un derecho, se puede clasificar la participación política en un umbral que comienza por la convencional y se extiende hasta la no convencional. Por ejemplo, la firma de peticiones y la asistencia a manifestaciones legales se encuentran dentro de los límites de la política democrática, es decir, de lado izquierdo en el umbral. Huelgas, boicots y actividades ilegales van siendo clasificadas cada vez más de lado derecho hasta llegar a los actos violentos. Dicho esto, podemos entender a las manifestaciones como una expresión legal de la política convencional consecuencia de la democracia. [28]