Julio Argentino Roca | primera presidencia

Primera presidencia

El presidente Julio A. Roca inaugura el período legislativo del año 1886.

Con la asunción presidencial de Julio Argentino Roca, el 12 de octubre de 1880, culminó la etapa histórica llamada «de las presidencias históricas» y se inició el período denominado «república conservadora», que fue apoyado por una élite que integró la generación del ochenta.

Al momento de asumir Roca tenía 37 años, lo que lo hizo el segundo presidente más joven de la historia argentina, precedido sólo por Avellaneda, su antecesor, que tenía sólo unos meses menos al asumir su gobierno. El lema de su gobierno fue «Paz y administración»:

Necesito paz duradera, orden estable y libertad permanente; y a este respecto lo declaro bien alto desde este elevado asiento, para que me oiga la República entera, emplearé todos los resortes y facultades que la Constitución ha puesto en manos del Poder Ejecutivo para evitar sofocar y reprimir cualquier tentativa contra la paz pública.

El sistema político que lo había llevado a la presidencia, y que mantuvo una notable estabilidad hasta mucho después de que la abandonara, reposaba sobre una serie de acuerdos inestables entre los gobernadores provinciales –que controlaban las elecciones por medio del fraude electoral y el clientelismo– y el presidente, que disponía del control del presupuesto nacional a favor o en contra de las provincias y podía deponer a los gobernadores desafectos por medio de las intervenciones federales. Necesitados mutuamente, los gobernadores y el presidente llevaban a cabo continuos acuerdos que permitían a unos y otros avanzar en las políticas deseadas. En todo caso, la estabilidad de semejante sistema exigía –en la práctica– la inexistencia de cualquier oposición; a ese objetivo apuntaban también las prácticas políticas fraudulentas.[24]

Durante su gestión se sancionó el Código Penal y el de Minería de la Nación; se organizó el gobierno municipal de la nueva Capital Federal[26]

La situación sanitaria del país no había mejorado significativamente desde la epidemia de fiebre amarilla de 1871: entre 1884 y 1887, una serie de epidemias de cólera causaron centenares de muertos en la capital y el interior.[27]

Economía

El Hotel de Inmigrantes en la zona colindante entre el Barrio de Retiro y el puerto de Buenos Aires en 1880.

Roca inició su mandato en una situación económica favorable, ya que las exportaciones aumentaban rápidamente en volumen y en valor. El sistema económico se sostenía por el intercambio de productos primarios —exclusivamente de origen agropecuario, y en gran medida generados en la región pampeana— por productos manufacturados del exterior, especialmente de Europa.[28]

El principal rubro de exportación era, por mucha diferencia, la lana de oveja; marginalmente se notaba el crecimiento de las exportaciones de granos, pero éstas no serían importantes hasta la última década de ese siglo. Dos rubros que iban cediendo terreno eran los cueros y el tasajo, mientras aumentaba la exportación de ganado en pie hacia los países vecinos. A principios de esa década se inició la exportación de carne congelada, pero no sería hasta la década siguiente que ésta reemplazó a la lana como principal renglón de las exportaciones.[29]

Pero la situación financiera del estado y de los particulares no permitía aprovechar rápidamente estas circunstancias, de modo que acudió masivamente al crédito, especialmente a empréstitos extranjeros.[30]

El estado nacional prácticamente carecía de moneda propia, a lo que el gobierno de Roca respondió creando el Peso Moneda Nacional (símbolo: m$n) que tuvo vigencia en el período 1881-1969. La Ley de Moneda Nacional, unificó el sistema monetario argentino y permitió la emisión de moneda al Banco Nacional.[32]

Gran parte de los recursos económicos fueron destinados a obras de infraestructura, tales como los ferrocarriles –cuya extensión pasó de 2516 a 6161 km durante su mandato–[35]

No obstante, la continuidad de la bonanza económica y del crecimiento de la producción agrícola –impulsada por esa misma bonanza– permitió llevar adelante su política de inversiones sin mayores sobresaltos.[36]

Política educativa y cultural

Impulsado por el laicismo, el presidente Roca y su gobierno se esforzaron por separar la Iglesia católica del estado: se sancionó la ley de Registro Civil y, tras la celebración del primer Congreso Pedagógico Nacional, se impulsó la Ley 1420 de Educación, iniciativa del expresidente Domingo Faustino Sarmiento, por entonces director del Consejo Nacional de Educación, quien consideraba que la educación es la principal herramienta democratizante de una sociedad. La ley estableció la educación primaria obligatoria, gratuita y laica.[37]

A través de la Ley de Educación, Roca y Sarmiento consiguieron tres objetivos: el primero, obligar el acceso a la educación básica de la población argentina; el segundo, reducir los niveles de analfabetismo nacional y el tercero, utilizar a estos recursos como un instrumental hábil para el afianzamiento de la democracia.

En virtud de esa ley se realizaron grandes progresos en cuanto a la alfabetización de la población: a su llegada existían 1214 escuelas públicas en todo el país, legando a su sucesor un total de 1804; las escuelas normales, destinadas a educar maestros, pasaron de 10 a 17, el total de docentes aumentó de 1915 a 5348, y el número total de alumnos pasó de 86 927 a 180 768.[38]

El internuncio apostólico, monseñor Luigi Matera, atacaba con un tono exaltado la Ley de Educación porque prohibía a las escuelas públicas impartir educación religiosa, incluyendo velados llamados a la desobediencia civil. En respuesta, por orden del presidente Roca, el ministro Francisco J. Ortiz devolvió sus credenciales al nuncio y ordenó su salida inmediata del país; las relaciones exteriores con la Santa Sede quedaron interrumpidas durante varios años.[40]

Los Territorios Nacionales

Tras la Conquista del Desierto, sucesivas campañas lanzadas contra los últimos grupos mapuches, como las de 1881 y 1882, permitieron incorporar efectivamente a Argentina los actuales territorios de Neuquén y sur de Río Negro. Otras campañas permitieron ocupar el actual territorio de Chubut, hasta la rendición final del cacique Sayhueque, el primer día del año 1885.[41]

En el otro extremo del país, la conquista del Chaco argentino, llevada a cabo durante los años 1881 a 1889, enfrentó problemas serios de abastecimiento de agua y de sanidad de los expedicionarios. La campaña más importante, llevada adelante por el Ministro de Guerra Benjamín Victorica, tuvo lugar en 1884.[42]

En 1884 se sancionó la Ley 1.532 de Territorios Nacionales, por la cual se establecieron los territorios nacionales de Misiones, Formosa y Chaco en el norte, y los de La Pampa, Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego en el sur. Se establecía que los mismos pasarían a ser provincias, en igualdad con las demás ya constituidas, cuando alcanzaran los 60 000 habitantes.[43]

En los nuevos territorios hubo continuos conflictos de propiedad entre propietarios que habían comprado sus títulos en Buenos Aires y pobladores establecidos en el lugar. La situación de los indígenas era mucho peor, ya que eran reunidos a la fuerza en reducciones ubicadas en tierras marginales y que -en muchos casos- se mudaban periódicamente de lugar.[44]

La única excepción la constituía la colonia galesa del Chubut, organizada social y culturalmente al margen de la sociedad argentina, pero cuidadosamente controlada por las autoridades.[46]

Política exterior

La principal preocupación en política exterior del gobierno de Roca fue fijar los límites con Chile, que nunca habían sido determinados con suficiente precisión. Roca aprovechó que en ese año de 1881, Chile estaba disputando la Guerra del Pacífico contra los aliados Bolivia y Perú, y le resultaba conveniente no tener un segundo frente abierto con Argentina.

A este fin se firmó en Buenos Aires el Tratado de Límites con ese país, del año 1881; que establecía que "La línea fronteriza correrá en esa extensión por las cumbres más elevadas de dicha Cordillera que dividan las aguas y pasará por entre las vertientes que se desprenden a un lado y otro..." hasta el paralelo 52 Sur; a partir de allí se fijaba que el Estrecho de Magallanes sería enteramente chileno, que una fracción de la isla Grande de Tierra del Fuego pertenecería a la Argentina, que las islas ubicadas al sur del canal de Beagle hasta el cabo de Hornos pertenecerían a Chile; mientras que la isla de los Estados y las demás islas que haya sobre el Atlántico al oriente de la Tierra del Fuego y costas orientales de la Patagonia pertenecerán a la República Argentina.[47]

Si bien el tratado resultó un evidente avance, quedaban varios temas sin resolver, especialmente determinar los límites en las extensas áreas en que las “cumbres más elevadas” no coincidían con la divisoria de aguas.[48]

Una expedición, al mando de Augusto Lasserre, visitó Tierra del Fuego en octubre de 1883, ocasión en que compró al misionero británico Thomas Bridges sus instalaciones sobre el canal de Beagle, fecha en que quedó fundada la ciudad de Ushuaia.[50]

En cuanto a las relaciones con Europa, el gobierno priorizó todas las acciones destinadas a estrechar relaciones comerciales o a fomentar la inmigración. Respecto a ésta, se firmaron acuerdos con varios países para asegurar la continuidad del flujo inmigratorio hacia la Argentina.

Las relaciones con Gran Bretaña, excelentes durante toda su presidencia, alentaron a Roca a reiniciar los reclamos argentinos por la soberanía sobre las islas Malvinas,[53]

A fines de su mandato, el apoyo dado por su gobierno a José Miguel Arredondo durante la Revolución de Quebracho generó un breve incidente con el Uruguay, que se solucionó con la promesa —que nunca se cumpliría— de castigar a los responsables de esa ayuda.[54]

Gabinete ministerial

 Estandarte presidencial
Ministerios del Primer Gobierno de
Julio Argentino Roca
Cartera Titular Período
Ministerio del Interior Antonio del Viso
Bernardo de Irigoyen
Benjamín Paz
Isaac Chavarría
12 de octubre de 1880—11 de febrero de 1882
12 de febrero de 1882—30 de mayo de 1885
30 de mayo de 1885—9 de febrero de 1886
10 de abrilde 1886—12 de octubre de 1886
Ministerio de Relaciones
Exteriores
Bernardo de Irigoyen
Victorino de la Plaza
Francisco J. Ortiz
12 de octubre de 1880—11 de febrero de 1882
11 de febrero de 1882—25 de octubre de 1883
25 de octubre de 1883—12 de octubre de 1886
Ministerio de Guerra y Marina Benjamín Victorica
Carlos Pellegrini
12 de octubre de 1880—11 de julio de 1885
11 de julio de 1885—12 de octubre de 1886
Ministerio de Hacienda Santiago Cortínez
Juan José Romero
Victorino de la Plaza
Wenceslao Pacheco
12 de octubre de 1880—9 de abril de 1881
9 de abril de 1881—12 de octubre de 1883
25 de octubre de 1883—9 de marzo de 1885
9 de marzo de 1885—12 de octubre de 1886
Ministerio de Justicia, Culto
e Instrucción Pública
Manuel D. Pizarro
Eduardo Wilde
12 de octubre de 1880—13 de febrero de 1882
14 de febrero de 1882—12 de octubre de 1886