Fisiología | historia
English: Physiology

Historia

La era clásica

El estudio de la fisiología humana como campo médico se origina en la Grecia clásica, en la época de Hipócrates (finales del siglo V aC). Fuera de la tradición occidental, las formas tempranas de fisiología o anatomía pueden reconstruirse como si estuvieran presentes casi al mismo tiempo en China, India y otros lugares. Hipócrates incorporó su sistema de creencias llamado teoría de los humores, que consistía en cuatro sustancias básicas: tierra, agua, aire y fuego. Cada sustancia es conocida por tener un humor correspondiente: bilis negra, flema, sangre y bilis amarilla, respectivamente. Hipócrates también notó algunas conexiones emocionales con los cuatro humores, que Claudio Galeno posteriormente expandiría. El pensamiento crítico de Aristóteles y su énfasis en la relación entre estructura y función marcaron el comienzo de la fisiología en la antigua Grecia. Al igual que Hipócrates, Aristóteles adoptó la teoría humoral de la enfermedad, que también consistía en cuatro cualidades principales en la vida: caliente, fría, húmeda y seca. Claudio Galeno (c. ~ 130–200 dC), conocido como Galeno de Pérgamo, fue el primero en usar experimentos para investigar las funciones del cuerpo. A diferencia de Hipócrates, Galeno argumentó que los desequilibrios humorales pueden localizarse en órganos específicos, incluido todo el cuerpo. Su modificación de esta teoría equipó mejor a los médicos para realizar diagnósticos más precisos. Galeno también hizo caso omiso de la idea de Hipócrates de que las emociones también estaban ligadas a los humores, y agregó la noción de temperamentos: la sangre se corresponde con la sangre; flemático está ligado a la flema; La bilis amarilla está conectada al colérico; Y la bilis negra se corresponde con la melancolía. Galeno también vio el cuerpo humano que consta de tres sistemas conectados: el cerebro y los nervios, que son responsables de los pensamientos y las sensaciones; El corazón y las arterias, que dan vida; y el hígado y las venas, que pueden atribuirse a la nutrición y el crecimiento. Galeno fue también el fundador de la fisiología experimental. Y durante los siguientes 1,400 años, la fisiología galénica fue una herramienta poderosa e influyente en la medicina.

Periodo moderno temprano

Jean Fernel (1497-1558), un médico francés, introdujo el término "fisiología". Se les reconoce a Galeno, Ibn al-Nafis, Michael Servetus, Mateo Realdo Colombo, Amato Lusitano y William Harvey como los descubridores del mecanismo de la circulación de la sangre. Santorio Santorio en 1610 fue el primero en usar un dispositivo para medir la frecuencia del pulso (el pulsilogium) y un termoscopio para medir la temperatura.

En 1791, Luigi Galvani describió el papel de la electricidad en los nervios de las ranas disecadas. En 1811, Julien Jean César Legallois estudió la respiración en la disección de animales y las lesiones y encontró el centro de la respiración en la médula oblonga. En el mismo año, Charles Bell terminó el trabajo sobre lo que luego se conocería como la ley de Bell-Magendie, que comparó las diferencias funcionales entre las raíces dorsal y ventral de la médula espinal. En 1824, François Magendie describió las raíces sensoriales y produjo la primera evidencia del papel del cerebelo en el equilibrio para completar la ley de Bell-Magendie.

En la década de 1820, el fisiólogo francés Henri Milne-Edwards introdujo la noción de división fisiológica del trabajo, que permitía "comparar y estudiar los seres vivos como si fueran máquinas creadas por la industria del hombre". Inspirado en la obra de Adam Smith, Milne-Edwards escribió que "el cuerpo de todos los seres vivos, ya sea animal o vegetal, se parece a una fábrica... donde los órganos, comparables a los trabajadores, trabajan incesantemente para producir los fenómenos que constituyen la vida del individuo." En organismos más diferenciados, el trabajo funcional podría repartirse entre diferentes instrumentos o sistemas (llamados por él como appareils).[15]

En 1858, Joseph Lister estudió la causa de la coagulación de la sangre y la inflamación que se produce después de lesiones previas y heridas quirúrgicas. Más tarde descubrió e implementó antisépticos en la sala de operaciones y, como resultado, disminuyó la tasa de mortalidad por cirugía en una cantidad sustancial.[16]

La Sociedad fisiológica se fundó en Londres en 1876 como un club gastronómico.[18]

En 1891, Ivan Pavlov realizó una investigación sobre "respuestas condicionales" que involucraban la producción de saliva de los perros en respuesta a una campana y estímulos visuales.

En el siglo XIX, el conocimiento fisiológico comenzó a acumularse a un ritmo acelerado, en particular con la aparición en 1838 de la teoría celular de Matthias Schleiden y Theodor Schwann. Afirmó radicalmente que los organismos están formados por unidades llamadas células. Los descubrimientos adicionales de Claude Bernard (1813–1878) llevaron finalmente a su concepto de milieu interieur (ambiente interno), que más tarde sería retomado y defendido como "homeostasis" por el fisiólogo estadounidense Walter B. Cannon en 1929.[21]​ En otras palabras, la capacidad del cuerpo para regular su entorno interno. William Beaumont fue el primer estadounidense en utilizar la aplicación práctica de la fisiología.

Los fisiólogos del siglo XIX, como Michael Foster, Max Verworn y Alfred Binet, basados en las ideas de Haeckel, elaboraron lo que llegó a llamarse "fisiología general", una ciencia unificada de la vida basada en las acciones de las células, que más tarde pasó a llamarse Biología celular en el siglo XX.[22]

Periodo moderno tardío

En el siglo XX, los biólogos se interesaron en cómo funcionan los diferentes organismos distintos de los seres humanos, lo que finalmente engendró los campos de la fisiología comparada y la ecofisiología.[24]

En 1920, August Krogh ganó el Premio Nobel por descubrir cómo se regula el flujo sanguíneo en los capilares.

En 1954, Andrew Huxley y Hugh Huxley, junto con su equipo de investigación, descubrieron los filamentos deslizantes en el músculo esquelético, conocido hoy en día como la teoría de los filamentos deslizantes.