Blade Runner (franquicia) | diseño

Diseño

Blade Runner tuvo como uno de sus referentes a Metrópolis (1927) de Fritz Lang,[210]

Syd Mead recibió el crédito de «futurista visual» del film, y su arte conceptual fue el punto de partida para su diseño estético.
«Éramos totalmente inconscientes de lo que podría suponer [...] nos limitábamos a configurar una estética acorde con la historia. Mezclamos muchos estilos —lo clásico, lo moderno, el art decó, etcétera— y el resultado final, afortunadamente, fue muy interesante. Blade Runner es, verdaderamente, un filme único, irrepetible [...] aprendí que para ser un creador debes olvidar las reglas y proceder con ingenuidad. También se reafirmó mi idea de que la fantasía es para la mente lo que el aire para el cuerpo».
Syd Mead, para La Vanguardia (1990)[210]

Lawrence G. Paull (diseñador de producción), David Snyder (director de arte) o Linda DeScenna (decoradora de set), entre otros, encabezaron el departamento artístico e hicieron realidad los bocetos de Scott y Mead.[217]

El laboratorio de Ana Stelline está inspirado en el Cocoon del Museo de Historia Natural de Londres.

Para la secuela, Blade Runner 2049, se contó con Dennis Gassner como diseñador de producción y Alessandra Querzola como decoradora de set, que serían nominados entre otros premios al Óscar y al BAFTA al mejor diseño de producción.[218]

«[El Spinner] es realmente un personaje en sí mismo porque era una extensión de lo que era K [...] Trabajamos muy duro en encontrar el tono para eso. A partir de ahí, vinieron los demás ambientes [...] Siempre era acerca de enfrentarse a los elementos... el muro marino para proteger la ciudad de las inundaciones [...] Se trataba de la supervivencia de las personas que permanecían en ese mundo».
Dennis Gassner, diseñador de producción de Blade Runner 2049[219]

El movimiento arquitectónico de Secesión húngaro inspiró gran parte del diseño artístico del film, rodándose varias escenas en la propia Budapest.[51]