Andalucía | ecología
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Ecología

Flora y fauna

Flora

Provincias corológicas o fitogeográficas de Andalucía.

Andalucía, biogeográficamente hablando, forma parte del Reino Holártico, concretamente de la Región mediterránea, subregión Mediterránea Occidental, y está formada por cinco sectores fitogeográficos: el sector Mariánico-Monchiquense, el sector Gaditano-Aljíbico y Onubense, los sectores Béticos, el sector Almeriense y el sector Manchego. Estos sectores pertenecen a otras tantas provincias o subprovincias corológicas ibéricas.

A rasgos generales, la vegetación típica de Andalucía es el bosque mediterráneo, caracterizado por vegetación de hoja perenne y xerófila, adaptada a lo largo del período estival de sequía. La especie climácica y dominante es la encina, si bien, son abundantes los alcornoques, los pinos, los pinsapos, entre otros y por supuesto el olivo y el almendro como especies cultivadas. El sotobosque dominante está compuesto por especies leñosas de tipo espinoso y aromático: especies como el romero, el tomillo, y la jara son muy típicas de Andalucía. En las zonas más húmedas y de suelos ácidos, las especies más abundantes son el roble y el alcornoque, y como especie cultivada destaca el eucalipto. También son abundantes los bosques en galería de especies frondosas: álamos y olmos, e incluso el chopo como especie cultivada en la vega granadina.[35]

Fauna

La biodiversidad existente en Andalucía se hace extensible a la fauna. De esta forma, más de 400 especies de vertebrados de las 630 existentes en España habitan en esta comunidad autónoma. Su estratégica posición entre la cuenca mediterránea, el océano Atlántico y el estrecho de Gibraltar, hace que Andalucía sea uno de los pasos naturales de miles de aves migratorias que viajan entre Europa y África.[36]​ Los humedales andaluces, albergan una avifauna muy rica, por la combinación de especies de origen africano, como la focha cornuda, el calamón o el flamenco, con las aves provenientes del norte de Europa, como los ánsares. Entre las rapaces destacan el águila imperial, el buitre leonado y el milano.

En cuanto a los herbívoros, se dan los ciervos, gamos, corzos, muflones y la cabra montés, esta última en retroceso frente al arruí, especie invasora introducida desde África con fines cinegéticos en la década de 1970. Entre los pequeños herbívoros destacan la liebre y el conejo, que constituyen la base de la alimentación de la mayor parte de especies carnívoras del bosque mediterráneo.

Los grandes carnívoros como el lobo ibérico y el lince ibérico están muy amenazados y se limitan a Doñana, Sierra Morena y Despeñaperros. El jabalí, en cambio, se conserva bien por su importancia cinegética. Más abundantes y en distinta situación de conservación, se hallan los carnívoros de menor tamaño, como la nutria, son más abundantes el zorro, el tejón, el turón, la comadreja, el gato montés, la jineta y el meloncillo.[37]

Otras especies reseñables son el lagarto ocelado, la víbora hocicuda y el Aphanius baeticus o salinete andaluz, esta última muy amenazada.

Especies invasoras

Según el "Catálogo de Especies incluidas en el Programa Andaluz para el Control de Especies Exóticas Invasoras",[38]​ en Andalucía existe un gran número de especies tanto animales como vegetales que han sido introducidas en el ecosistema andaluz. Entre ellas, son las especies invasoras las más peligrosas para la conservación de la biodiversidad de los ecosistemas andaluces.

Las especies invasoras que consiguen adaptarse al nuevo medio, se hacen fuertes en él e incluso llegan a diezmar la población de las especies autóctonas. Estas especies exóticas pueden llegar al nuevo medio de diversas maneras: abandono de mascotas en el nuevo ecosistema, destrucción realizada por el hombre de su anterior ecosistema, implantación realizada por el hombre en el nuevo ecosistema para paliar un problema... Los motivos son diversos, pero las soluciones son similares en todos los casos ya que lo que se intenta es ir disminuyendo progresivamente la población de la especie invasora.

En Andalucía, las especies invasoras son tanto animales como vegetales, por ejemplo:

  • Uña de gato: se distribuye en las costas de Andalucía occidental (Huelva y Cádiz sobre todo). Fue introducida para uso decorativo y para fijación de dunas y taludes en el litoral. Provoca el desplazamiento de especies de dunas costeras, la disminución de la luz incidente en el suelo y de la germinación de autóctonas, y es competencia de las especies nativas en la polinización.
  • Eucalyptus: está diseminado por todo el territorio andaluz ya que fue introducido con fines forestales y de fijación de suelos. Sobre todo provoca la reducción de la cubierta vegetal y el desplazamiento de las plantas autóctonas, sobreexplotación de acuíferos.
  • Chumbera: extendida por todo la comunidad, sobre todo en el litoral. Se introdujo con uso ornamental y formación de setos. Como uso secundario se le ha dado también el de planta forrajera para ganado y productora de frutos para consumo humano. Es una planta que invade ecosistemas costeros de interés (sistemas dunares, bosques y matorrales costeros) en los que compite con especies de flora autóctona.
  • Cangrejo de río americano: se distribuye por todo el territorio andaluz. Fueron los pescadores los que lo introdujeron en sueltas voluntarias para la pesca. Tiene muchos efectos negativos sobre la flora y fauna autóctona a través de la depredación. Llega incluso a competir con especies autóctonas de otros cangrejos por su mayor tamaño, por su tasa reproductora y por su resistencia a plagas. Su principal impacto es ser vector del hongo Aphanomices astaci, que produce afanomicosis y que es mortal para el cangrejo autóctono (Austropotamobius pallipes). Además excavan galerías que aumentan la erosión de las riberas de los ríos.
  • Carpa común: está presente en ríos de toda Andalucía. Es muy abundante en los embalses y en los tramos medios y bajos de los ríos con más caudal. Se introdujo voluntariamente por parte de pescadores para la pesca deportiva. La carpa común es causante de graves desequilibrios ecológicos. Se la relaciona con un aumento de la turbidez de la lámina de agua debido a sus movimientos y a sus excrementos. El aumento de turbidez es el responsable de una menor penetración de la luz solar, y en consecuencia, de la desaparición de macrófitos sumergidos, afectando de forma indirecta a invertebrados y aves acuáticas.
  • Galápago de Florida: fue introducida en España en los años 1980. En Andalucía se encuentra distribuida por diferentes humedales costeros, aunque también se pueden encontrar en lagos y estanques como los de los parques periurbanos. Su introducción fue debida a la suelta voluntaria o involuntaria de animales criados como mascota. Es un depredador voraz de invertebrados, peces y anfibios así como vegetación acuática flotante y sésil. Compite con otras especies de Galápagos a los que desplaza como el caso del galápago europeo. Se ha adaptado muy bien al medio ya que es capaz de vivir en unas condiciones naturales que las otras especies de Galápagos no toleran (mayor contaminación y presencia humana).
  • Cotorra de Kramer: llegó a España a mediados de los años 1980 y se ha extendido por parques y jardines de Almería, Granada, Málaga y Sevilla. Como otros pájaros exóticos, su introducción en el ecosistema andaluz se produjo por la suelta involuntaria de animales criados como mascota. Es una gran competencia por nidos con murciélagos y pájaros carpinteros (Picidae). Es competencia en la cadena trófica con el mirlo común, la curruca capirotada y con otros granívoros y frugívoros.
  • Micropterus salmoides: comúnmente conocido como black bass.

Espacios naturales

Espacios Naturales de Andalucía

Andalucía dispone de un gran número de espacios naturales y ecosistemas de gran singularidad y valor ambiental. Su importancia y la necesidad de hacer compatible la conservación de sus valores y su aprovechamiento económico, han fomentado la protección y ordenación de los paisajes y ecosistemas más representativos del territorio andaluz.[40]

Las distintas figuras de protección se engloban dentro de la Red de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía (RENPA) que integra los espacios naturales localizados en el territorio andaluz protegidos por alguna normativa en el ámbito autonómico, nacional, comunitario o convenios internacionales. La RENPA está formada por 150 espacios protegidos divididos en 2 Parques nacionales, 24 Parques naturales, 21 Parques Periurbanos, 32 Parajes Naturales, 2 Paisajes Protegidos, 37 Monumentos Naturales, 28 Reservas Naturales y 4 Reservas Naturales Concertadas, todos ellos recogidos en la Red Natura 2000 de ámbito europeo. En el ámbito internacional hay que resaltar las 9 Reservas de la Biosfera, 20 Sitios Ramsar, 4 Zonas Especialmente Protegidas de Importancia para el Mediterráneo -ZEPIM- y 2 Geoparques.[41]

En total, prácticamente el 20 % del territorio andaluz se encuentra bajo protección de alguna normativa en los distintos ámbitos, lo que supone aproximadamente el 30 % del territorio protegido en España.[41]​ Entre los muchos espacios destacan el parque natural de la Sierra de Cazorla, Segura y Las Villas, el mayor parque natural de España y el segundo de Europa, el parque nacional de Sierra Nevada, Doñana y las áreas subdesérticas del Desierto de Tabernas y del parque natural del Cabo de Gata-Níjar.