Siglo XIX

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Anexo:Tabla anual del siglo XIX
La locomotora de vapor, uno de los inventos más representativos de la Revolución industrial.

El siglo XIX d. C. (siglo decimonoveno después de Cristo) o siglo XIX e. c. (siglo decimonoveno de la era común), llamado el «Siglo de la Industrialización»,[cita requerida] comenzó el 1 de enero del año 1801 y terminó el 31 de diciembre de 1900.

La característica fundamental de este siglo es la de ser un periodo de grandes cambios. La ciencia y la economía se retroalimentarían, el término "científico", acuñado en 1833 por William Whewell,[3]​ En política, las nuevas ideas del anterior siglo sentarían las bases para las revoluciones burguesas, revoluciones que se explayarían por el mundo mediante el imperialismo y buscaría alianza con el movimiento obrero al que, para evitar su triunfo, le cederían el sufragio universal; en filosofía, surgirían los principios de la mayor parte de las corrientes de pensamiento contemporáneas, corrientes como el idealismo absoluto, el materialismo dialéctico, el nihilismo y el nacionalismo; el arte demoraría en iniciar el proceso de vanguardia pero quedaría cimentado en movimientos como el impresionismo. A finales de este siglo surgieron la cinematografía y la animación gracias a los grandes avances tecnológicos de la época.

Ciencia

Industria Química BASF en Ludwigshafen, Alemania, 1881, Las Fábricas fueron una edificación fundamental para el desarrollo de la Revolución Industrial.

El desarrollo de medicina concuerda directamente con los fenómenos migratorios, los hacinamientos en las ciudades y precarias condiciones de su vida de la clase trabajadora propios de la Revolución Industrial. Su consecuencia fue la proliferación de enfermedades infecciosas (sífilis, tuberculosis) o relacionadas con la mala alimentación (pelagra, raquitismo, escorbuto). Dichas problemáticas son cruciales para entender el origen de la medicina social de Rudolf Virchow y el nacimiento del sistema de salud pública de Edwin Chadwick que darían lugar a la actual medicina preventiva. La misma Revolución Industrial, con el agregado de las numerosas guerras y revoluciones, generarían un desarrollo científico generalizado que contribuiría en la instauración de condiciones técnicas para el triunfo de la asepsia, de la anestesia y la cirugía.[4]

Las revoluciones burguesas, promotoras de ciudadanos librepensadores, construyen una nueva medicina científica y empírica, desligada de lo místico y artesanal. Se culmina con la opresión de los viejos cánones éticos del absolutismo y el catolicismo instaurando nuevos cánones, nuevos calendarios. El siglo XIX verá nacer la medicina experimental de Claude Bernard, la teoría de " Omnia cellula a cellula" de Rudolf Virchow, la teoría microbiana, la teoría de la evolución de las especies de Charles Darwin, y la genética de Gregor Mendel.

Al identificarse a los microorganismos como causantes de numerosas enfermedades, la medicina avanzó enormemente, de una forma mucho más rápida que en cualquier otra época anterior de la historia. Al conocerse esto, empezaron a emplearse métodos como las vacunas, los antibióticos, la esterilización, además empezó a haber un aumento considerable de la higiene. Todos estos avances lograron que la esperanza de vida que era de tan solo 30-40 años a inicios del siglo XIX aumentara a 50-60 años a inicios del Siglo XX, siendo un avance tan rápido y eficaz nunca antes logrado en la historia de la medicina.

El siglo se caracteriza por romper definitivamente con la fusión que la Historia había tenido con la literatura. Leopold von Ranke se compromete con una historia crítica y escéptica. Se deja influir por las corrientes filosóficas predominantes del momento, tales como el liberalismo y el nacionalismo llegando a caer incluso en el etnocentrismo, racismo y particularmente en el eurocentrismo. Las reflexiones sobre la sociedad de Saint-Simon producen dos tendencias que modificarían las tendencias historiográficas: El Positivismo y el Materialismo histórico, también influido por la dialéctica hegeliana. Ambas entienden que el comportamiento de la historia se encuentra sometido a leyes. La primera concibe el desarrollo de la historia como procesos ordenados, la segunda lo concibe como resultado de los conflictos entre los estratos sociales.