Replicante
English: Replicant

Caracterización de varios replicantes de la película Blade Runner en la Comic-Con de 2007.
De izquierda a derecha: Rachael, Roy Batty y Zhora.

Con el término replicante se denomina a un tipo de androide bioingenieril ficticio en la película Blade Runner (1982), su secuela Blade Runner 2049 (2017) y el resto de medios de la franquicia de Blade Runner. La serie Nexus imita al ser humano en su aspecto físico, llegando a ser virtualmente indistinguible, pero cuenta con una fuerza y agilidad superior e inteligencia variable según el modelo. Son denominados androides o «andys» —«andrillos» en algunas traducciones— en la novela de Philip K. Dick, ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, en la que se basan las películas. La obra original de Philip K. Dick y los filmes presentan a los replicantes de manera similar, pero con algunas diferencias notables.

Tanto el libro como Blade Runner (1982) hacen mención al modelo Nexus-6 (como Roy Batty), androides de última generación que son exteriormente idénticos a los humanos pero con algunas diferencias, como por ejemplo que su vida es de unos 4 años para evitar que desarrollen una cognición empática y, por lo tanto, inmunidad a la máquina Voight-Kampff. Los replicantes Nexus-7 (como Rachael) son un modelo limitado creado por Tyrell Corporation con recuerdos implantados y la capacidad para reproducirse. En los posteriores cortometrajes y en la película Blade Runner 2049 (2017) aparecen nuevos modelos: Los replicantes Nexus-8 (como Sapper Morton), también creados por Tyrell Corporation, tienen esperanza de vida abierta, pero una rebelión - que resulta en el Apagón de 2022 - lleva a que sean capturados o asesinados («retirados» según el término usado en el universo Blade Runner).[4]

Obra original

En la obra original de Philip K. Dick fueron concebidos en un primer momento (a imitación de las historias de robots de Isaac Asimov) para realizar los trabajos pesados. Estos androides fueron perfeccionados haciéndose cada vez más parecidos a un ser humano, hasta llegar al modelo Nexus-6, el más perfecto de todos.

Anteriores modelos eran ya difíciles de diferenciar de un ser humano. Para conseguirlo, los cazadores de bonificaciones someten a los sujetos sospechosos a una prueba de empatía (se supone que los androides carecen de ella), el test Voight-Kampff.

K. Dick basa en esta cualidad la diferenciación entre ser humano y androide. Un imitador de la vida es incapaz de desarrollar empatía, no puede situarse «en lugar de» otra persona o cosa, sólo puede analizarlo racionalmente. En la novela, los nuevos modelos Nexus-6 pueden ser capaces de falsear el Voight-Kampff, dando un falso negativo. De ahí el problema del protagonista y sus dudas morales al respecto. Cuando la imitación es tan similar... ¿hay verdadera diferencia? ¿Incluso soñarán los androides con ovejas eléctricas?