Primera guerra de los Balcanes

Primera Guerra de los Balcanes
las Guerras balcánicas
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En el sentido de las agujas del reloj desde la parte superior derecha: tropas otomanas en la batalla de Kumanovo; las fuerzas serbias entran en la ciudad de Mitrovica; el rey griego y el zar búlgaro en Tesalónica; artillería pesada búlgara.
Fecha8 de octubre de 1912-30 de mayo de 1913
LugarPenínsula de los Balcanes y mar Egeo
ResultadoVictoria de la Liga Balcánica
Cambios territorialesTratado de Londres (1913): Albania se independiza, el Imperio otomano pierde todos sus territorios europeos salvo Constantinopla.
Beligerantes
Liga Balcánica:
Bandera de Bulgaria Reino de Bulgaria
State Flag of Serbia (1882-1918).svg Reino de Serbia
Flag of Greece (1822-1978).svg Reino de Grecia
Bandera de Montenegro Reino de Montenegro
Bandera otomana Imperio otomano
Comandantes
Bandera de Montenegro Nicolás I
Bandera de Montenegro Radomir Putnik
Bandera de Serbia Petar Bojovic
Bandera de Serbia Stepa Stepanovic
Bandera de Bulgaria Vladimir Vazov
Bandera de Grecia Constantino I
Bandera de Grecia Panagiotis Danglis
Bandera de Grecia Pavlos Kunturiotis
Bandera otomana Nazim Pasha
Bandera otomana Essad Bajá
Bandera otomana Ali Rizah Pasha
Fuerzas en combate
Bandera de Montenegro 35 000
Bandera de Serbia 230 000,[1]
Bandera de Bulgaria 300 000
Bandera de Grecia 115 000
Bandera otomana 250 000[2]

La primera guerra balcánica fue un enfrentamiento bélico que tuvo lugar en el periodo 1912-1913 entre las naciones reunidas en la Liga Balcánica (Bulgaria, Grecia, Montenegro y Serbia) y el Imperio otomano. El objetivo de la Liga era expulsar de Europa al Imperio y repartirse sus territorios balcánicos. La guerra acabó con la derrota del Imperio, inferior militarmente a los coligados, pero las desavenencias entre estos desencadenó inmediatamente un nuevo conflicto militar, la segunda guerra balcánica. La contienda comenzó oficialmente el 8 de octubre de 1912 y finalizó el 30 de mayo de 1913 con el Tratado de Londres.

En 1912, Serbia, apoyada por Rusia, forjó una serie de alianzas con las demás naciones balcánicas para arrebatar al Imperio otomano sus territorios de la península.[5]

Las negociaciones de paz comenzaron en Londres a mediados de diciembre.[4]

Antecedentes

Situación balcánica

Nacionalismos en expansión

Desde el siglo XV, el Imperio otomano había dominado los Balcanes pero, en el siglo XIX, algunos pueblos eslavos que antes de la conquista turca habían sido independientes, lograron la independencia del Imperio otomano apoyados por Rusia.

Además de Grecia, que obtuvo la independencia en 1830, los nuevos Estados de Bulgaria, Montenegro y Serbia ansiaban aumentar sus territorios a costa de las posesiones otomanas en Europa. Desde mediados del siglo XIX, los territorios balcánicos trazaron planes para extenderse por el territorio otomano.[9]

Con el nacionalismo se extendió un nuevo tipo de violencia: la étnica o nacional, chocante para un territorio multinacional como el otomano.[14]

Además de la población cristiana, la disputada Macedonia contaba también con una copiosa minoría musulmana: un 40% de los 2-2,5 millones de habitantes de la región.[15]

Al nacionalismo búlgaro se intensificó en la década de 1870.[18]

Las fronteras balcánicas a comienzos de 1912, antes del estallido de la guerra.

El interés serbio por Macedonia fue más tardío: se redobló tras la anexión austrohúngara de Bosnia, donde los serbios eran mayoría, pero que Serbia no había podido impedir y tuvo que aceptar forzosamente por exigencia austrohúngara el 31 de marzo de 1909.[21]

Los tres nacionalismos, serbio, griego y búlgaro, formaron organizaciones para fomentar sus ideales en Macedonia, con la colaboración de los respectivos Gobiernos.[23]

La proclamación del gobierno constitucional de los Jóvenes Turcos tras la revuelta militar de julio de 1908 trajo un efímero entusiasmo entre la población europea del imperio, que pronto se desvaneció.[29]

Las tensiones entre los Estados balcánicos por sus aspiraciones en Rumelia, Rumelia Oriental, Tracia y Macedonia se mantuvieron controladas por la intervención de las Grandes Potencias en la segunda mitad del siglo XIX para asegurar la protección total de la mayoría cristiana de las provincias y el mantenimiento de la situación política y territorial en la región. El problema de la viabilidad del gobierno otomano fue reavivado, no obstante, tras la revolución de los Jóvenes Turcos (oficialmente, Comité de Unión y Progreso, CUP) de julio de 1908, por cuanto compelió al sultán Abdülhamit II a restaurar la suspendida Constitución otomana.

Pérdida de influencia de las grandes potencias

Caricatura francesa de la independencia búlgara y la anexión austrohúngara de Bosnia, acontecimientos de 1908. Esta última agudizó la hostilidad entre Austria-Hungría y Serbia y perjudicó las relaciones austro-rusas. La concordia austro-rusa era una de las principales garantías de paz en la península balcánica.

En la primera década del siglo XX, Austria-Hungría vio frustrados sus intentos de someter a Serbia y devolverla a su posición de satélite del imperio que había tenido en ciertos periodos del siglo anterior.[33]

Algo similar había sucedido con Bulgaria. El zar Fernando I de Bulgaria, que dominaba la política exterior del país, sufrió una afrenta del emperador Guillermo II cuando se hallaba de visita en Alemania en 1909 para firmar un contrato de suministros militares con Krupp.[34]

Inmediatamente después de la revuelta en Salónica, Bulgaria proclamó la independencia y Austria-Hungría se anexionó formalmente Bosnia y Herzegovina, ocupadas desde 1878.[42]

Violencia regional

La debilidad del Estado otomano en el siglo XVIII y XIX facilitó el surgimiento de las bandas armadas en los Balcanes,[44]

Las reformas impuestas por las potencias a los otomanos tras el aplastamiento de la Revuelta de Ilinden de 1903 no acabaron con la violencia en Macedonia.[52]

Crisis otomana, oportunidad balcánica

La actitud centralista y nacionalista de los Jóvenes Turcos también propició el surgimiento de la coalición balcánica, junto con la actividad diplomática rusa.[54]

En marzo de 1910, una insurrección albanesa[57]

Serbia ansiaba expandirse por Kosovo y el sur, los oficiales griegos se habían asegurado la formación de Gobiernos dispuestos a resolver el problema de Creta en favor de Grecia y revertir su derrota de 1897.[38]

En el verano de 1911, el Gobierno búlgaro de Geshov —prorruso—[31]

En septiembre de 1911, estalló una nueva guerra entre Italia y el imperio, que animó a los Estados balcánicos a plantearse el ataque contra este.[67]

A principios de 1912, la debilidad otomana era manifiesta.[70]

La oposición austrohúngara al desmembramiento de la Europa otomana no bastó esta vez para evitarlo, dada la lentitud de las potencias para actuar.[71]

Objetivos y debilidad de la alianza balcánica

Retrato de los monarcas de las naciones de la Liga Balcánica.

Las alianzas entre las naciones balcánicas y el objetivo de la guerra era la expansión territorial y la expulsión de los otomanos de la península.[76]

Para los Estados balcánicos, la alianza parecía conveniente.[55]

El principal problema consistía en que, pese a las alianzas que se firmaron, fundamentalmente bilaterales y vagas,[79]

Negociaciones búlgaro-serbias

La Macedonia en disputa entre Serbia y Bulgaria, según el acuerdo de alianza. La pérdida de la posibilidad de acceso al mar Adriático de Serbia por la oposición de las potencias (principalmente del Imperio austrohúngaro) y de la Dobruya meridional por Bulgaria hizo que ambas deseasen obtener mayor territorio macedonio.

El principal escollo en las conversaciones entre Bulgaria y Serbia eran sus desavenencias sobre el futuro de Macedonia.[83]

Tras el estallido de la guerra entre otomanos e italianos en septiembre de 1911, las negociaciones se retomaron con mayor intensidad en octubre.[86]

El 13 de marzo de 1912,[96]

Rusia, que seguía considerando la alianza como un instrumento contra la expansión de la influencia austro-germana en los Balcanes y no un acuerdo contra Constantinopla, había facilitado el pacto.[99]

Negociaciones búlgaro-griegas

Los primeros contactos entre Grecia y Bulgaria tuvieron lugar en la primavera de 1911, por iniciativa del primer ministro griego Eleftherios Venizelos.[85]

En consecuencia, el tratado entre Bulgaria y Grecia, firmado el 30 de mayo,[106]

El acuerdo político se alcanzó en mayo[109]

Otros pactos

La Liga se completó con los acuerdos, menos formales, entre Montenegro y Bulgaria,[93]

Montenegro concretó otra alianza con Serbia el 21 de septiembre,[118]

Grecia, por su parte, sólo tenía una alianza formal con Bulgaria.[120]

Últimos preparativos

Bulgaria se convirtió en el centro de la nueva alianza, la Liga Balcánica.[121]

En el oeste, continuaban los desacuerdos fronterizos entre el Imperio y Montenegro, que habían resurgido en la primavera.[126]

En septiembre de 1912, la preparación diplomática y militar para el ataque contra los otomanos se había completado.[70]

Rusia mantuvo una postura confusa: mientras que el zar aceptó su papel de árbitro en el reparto de la zona de Macedonia disputada por Bulgaria y Serbia, aconsejó que los coligados no se enfrentasen al Imperio otomano y su Gobierno parecía seguir considerando la alianza como antiaustrohúngara cuando su carácter contrario a los otomanos era claro.[129]

Los serbios movilizaron 335 000 hombres frente a los 110 000 griegos, 50 000 montenegrinos y 599 879 búlgaros.[80]