Prevención especial

La prevención especial es una figura jurídica que alude a uno de los efectos que tendría la aplicación de una sanción o pena en el individuo a la que va dirigida. Ésta teoría actúa de dos modos sobre el delincuente: primeramente intenta corregirlo con el fin de lograr la reinserción del individuo en la sociedad. De no ser esto posible se buscará, en segundo lugar, excluirlo o eliminarlo.[1]

Objetivo de la prevención especial

El principal objetivo de esta clase de prevención será evitar que aquel que ya haya cometido un acto ilícito vuelva a tener tal actitud en el futuro. Así, la prevención especial no va dirigida al conjunto de la sociedad, sino a aquellos que ya hayan vulnerado el ordenamiento jurídico.

Corresponde al Estado regularizar las conductas de los ciudadanos buscando la creación de una experiencia de utilidad, persuadir al sujeto de que no es conveniente delinquir porque la consecuencia es un mal mayor que la satisfacción procurada por el delito.[1]