Portainjerto
English: Rootstock

Injerto en manzano. La parte de arriba de la zona de injerto sería la variedad y la de abajo el portainjerto.

Un portainjerto (también denominado patrón o pie) es la planta en que se hace un injerto.[2]

La parte del árbol que se injerta sobre el portainjerto se suele denominar variedad, y guarda ciertos caracteres distintivos deseados por el propagador o agricultor (por ejemplo, las características de los frutos). El portainjerto, que oficia de sistema radical, interactúa con el terreno y tiene por funciones principales la absorción de agua y de sales minerales del suelo que necesita la parte aérea del individuo. Las dos secciones crecen juntas y se influyen mutuamente, aunque genéticamente siempre se mantiene la diferencia entre las dos partes.

Uso

Árbol injertado, en el que se verifica un crecimiento anormal posterior localizado inmediatamente por encima de la zona del injerto. Como sucede en este caso, el hinchamiento de la zona por encima o por debajo del injerto no necesariamente es una manifestación definitiva de incompatibilidad entre el injerto y el portainjerto.

Los portainjertos son muy usados en el cultivo de frutales. Y es muchas veces la única forma de cultivar plantas que no se desarrollan bien de semilla o que son susceptibles a una determinada enfermedad o plaga cuando se desarrollan sobre sus propias raíces.

Aunque el injerto se ha usado desde hace cientos de años (si no miles), la mayoría de los viveros que utilizan portainjertos para la multiplicación de plantas se han desarrollado en el siglo XX.

Algunos portainjertos se usan para variedades de la misma especie porque les confiere características distintas a ella como puede ser el vigor, tamaño del fruto o precocidad. También puede usarse un portainjerto porque tenga unas determinadas características que mejoren el sistema radicular de la variedad, como puede ser; resistencia a la sequía, a alguna enfermedad o plaga de las raíces, mejor absorción de nutrientes etc.

El portainjerto también puede ser de una especie distinta a la de la variedad, pero por lo general debe existir proximidad taxonómica entre ambos miembros. Cuanto más alejados filogenéticamente están los componentes de la combinación, mayores son las posibilidades de que se produzcan problemas de compatibilidad entre ellos. Esos problemas se manifiestan de distintas maneras y dan lugar a lo que se denomina incompatibilidad o falta de afinidad, que puede conducir al rechazo y muerte del injerto.[2]