Poder de veto del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas

Salón del Consejo de Seguridad de la ONU

El poder de veto del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas se refiere al poder de veto ejercido exclusivamente por los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (China, Francia, Rusia, Reino Unido y Estados Unidos), permitiéndoles evitar la aprobación de cualquier resolución "sustantiva". La abstención o la ausencia de un miembro permanente no impide la aprobación de una resolución. Sin embargo, el poder de veto no se aplica a los votos de procedimiento, aún si algún miembro permanente vota en contra. Un voto negativo de un miembro permanente también bloqueará la elección de un Secretario General, aunque se trate de una "recomendación" a la Asamblea General en lugar de una resolución.

Este control de facto sobre el Consejo de Seguridad por los cinco gobiernos ha sido visto por los críticos como la causa principal de la inacción internacional en crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad, debido a que "los 5 grandes" han buscado la protección de sus propios intereses.[1]

Orígenes del poder de veto

La idea de que los Estados tuviesen un veto sobre las acciones de las organizaciones internacionales no era nueva en 1945. Desde la fundación de la Sociedad de Naciones en 1920, cada miembro del Consejo de la Liga, sea permanente o no permanente, tenía un veto en cualquier voto que no fuera de procedimiento.[2]​ A partir de 1920 había 4 miembros permanentes y 4 no permanentes, pero para 1936 el número de miembros no permanentes había aumentado a 11. Así pues, había en vigor 15 vetos. Éste era uno de varios defectos de la liga que hicieron imposible la acción en varios asuntos.

La disposición de la Carta de las Naciones Unidas para la unanimidad entre los miembros permanentes del Consejo de Seguridad (el veto) fue el resultado de una extensa discusión, efectuada en las conferencias de Dumbarton Oaks (agosto-octubre 1944) y Yalta (febrero de 1945).[4]

El veto fue impuesto a todos los demás gobiernos por Estados Unidos, Reino Unido, China, Francia y la Unión Soviética. En las negociaciones para la creación de la ONU, el poder de veto fue resentido por muchos países pequeños y, de hecho, fue obligado por las naciones proponentes del veto a través de una amenaza que sin el veto no habría ONU.[6]

El sistema de veto del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas fue establecido para prohibir a la ONU tomar cualquier acción futura directamente contra sus principales miembros fundadores. Una de las lecciones de la Sociedad de Naciones (1919-1946) fue que una organización internacional no puede funcionar si todas las grandes potencias no son miembros. La expulsión de la Unión Soviética de la Sociedad en diciembre de 1939, después de su ataque de noviembre de 1939 a Finlandia poco después del estallido de la Segunda Guerra Mundial, fue sólo uno de los muchos acontecimientos en la larga historia de membresía incompleta de la Sociedad.

Ya en 1944 se había decidido que el Reino Unido, China, la Unión Soviética, los Estados Unidos y, "a su debido tiempo", Francia serían miembros permanentes de cualquier Consejo recién formado. Francia había sido derrotada y ocupada por Alemania (1940-44), pero su papel como miembro permanente de la Sociedad de Naciones, su condición de poder colonial y las actividades de las fuerzas de la Francia Libre en el lado aliado le permitió un lugar en el consejo con las otras cuatro.