Partido Revolucionario Institucional

Partido Revolucionario Institucional
PRI logo (Mexico).svg
PresidenteAlejandro Moreno Cardenas[1]
Secretario/a generalCarolina Viggiano Austria[2]
FundaciónPNR: 4 de marzo de 1929 [1]
PRM: 30 de marzo de 1938 [2]
PRI: 18 de enero de 1946 [3]
IdeologíaCentralismo[8]
PosiciónCentroderecha[10]
CoaliciónAlianza por México (2006-2012)
Compromiso por México (2012-2017)
Todos por México (2017-2018)
SedeAv. Insurgentes Norte 59
col. Buenavista
delegación Cuauhtémoc,
Ciudad de México
PaísMéxico
Colores     Verde
     Blanco
     Rojo
     Gris
     Negro
Organización
juvenil
Red Jóvenes x México
Chavos Red (Menores de Edad)
Afiliación internacionalInternacional Socialista
Afiliación regionalConferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina
MembresíaDecrecimiento 1 159 320 afiliados (2019)[12]
47/500
Senadores[13]
14/128
Gobernadores
11/32
Alcaldes
544/2043
Legislaturas estatales
169/1112
PublicaciónLa República
Sitio webwww.pri.org.mx
1 Fundado por Plutarco Elias Calles como Partido Nacional Revolucionario (PNR).
2 Refundado por Lázaro Cárdenas como Partido de la Revolución Mexicana (PRM).
3 Refundado por Manuel Ávila Camacho como Partido Revolucionario Institucional (PRI).

El Partido Revolucionario Institucional (PRI) es un partido político mexicano de centroderecha.[16]

A lo largo de sus nueve décadas de existencia, el partido ha adoptado una amplia variedad de ideologías, a menudo determinadas por el presidente en turno. En la década de 1980, el partido fue sometido a diversas reformas que formaron su actual encarnación, con políticas identificadas como de centro-derecha, tales como la privatización de empresas estatales, relaciones estrechas con la Iglesia católica y la implementación de un capitalismo de libre mercado.[19]

A pesar de ser un miembro íntegro de Internacional Socialista, junto con su rival, el partido de izquierda PRD –que hace de México uno de pocos países con dos grandes partidos que pertenecen a la misma organización internacional– el PRI no es considerado, sin embargo, un partido social demócrata en el sentido tradicional del término.

En las elecciones presidenciales de 2018, fue la tercera fuerza política nacional, recibiendo el 13% de los votos emitidos, a favor de su candidato no afiliado al partido, José Antonio Meade Kuribreña.[11]

Historia

Partido Nacional Revolucionario (1928-1938)

En 1928, el presidente Plutarco Elías Calles propuso la creación del Partido Nacional Revolucionario (PNR), con la intención de crear un espacio donde los supervivientes de la Revolución Mexicana generaran respuestas a la crisis política que suscitó el asesinato del presidente Álvaro Obregón en 1928. En marzo del siguiente año, la creación del partido se consumó.[22]

Plutarco Elías Calles, fundador del partido.

El 5 de enero de 1929 se convocó a una convención, que se llevaría a cabo el 4 de marzo del mismo año en la ciudad de Querétaro, con la intención de formalizar los estatutos de la nueva organización y presentar al candidato presidencial del Partido Nacional Revolucionario. En 1929, el PNR surge como un partido de corrientes, de fuerzas políticas distintas pero afines, provenientes del movimiento de 1910. El PNR sería, en consecuencia, «la institución más poderosa para la competencia política, y el lugar adecuado para diseñar los primeros acuerdos y prácticas en la lucha por el poder público. Así pudo auspiciar relevos de gobierno por medio de elecciones y en condiciones de estabilidad social».[22]

Concebido como un partido de masas y con la intención autodeclarada de tutelar en los derechos de los trabajadores, promovió un creciente ascenso en la participación política por medio de movilizaciones populares, que reclamaba, a su vez, una mayor participación en los asuntos del Estado y una distribución equitativa de la riqueza. Durante los primeros años del partido, se tenía un carácter netamente socialista, que iba en contra de los elementos de centro derecha y extrema derecha que estaban proliferando en el país a raíz de los movimientos fascistas en Europa,[22]

Partido de la Revolución Mexicana (1938-1946)

Partido de la Revolución Mexicana, sucesor del PNR en 1938.

Nueve años después, en 1938, luego de la ruptura entre el general Plutarco Elias Calles y el entonces presidente Lázaro Cárdenas[22]

En la misma década, surge el sistema partidista en México, ya que la presencia absoluta que mantenía en el escenario político nacional se ve cortada a partir de 1939, con la entrada de nuevos partidos políticos, que en su mayoría se formaban temporalmente bajo el auspicio y con la finalidad de lanzar la candidatura de alguna persona a la presidencia de la República, como fue el caso de la Unión Nacional Sinarquista. Así mismo surgieron partidos cuya presencia ha perdurado y superado la candidatura de sus fundadores, como es el caso del Partido Acción Nacional. La mayoría de estos partidos fueron clasificados por el mismo PRI como partidos con ideologías y principios opuestos a los postulados de la Revolución.[22]

Conforme iba quedando atrás la época de guerrillas, y con la construcción de una amplia red de carreteras, se facilitó el abaratamiento de alimentos y el suministro de productos diversos; la organización sindical, el reconocimiento de los derechos obreros, el estatus jurídico para los empleados y la institución de pensiones civiles de retiro, dio una seguridad laboral que hasta entonces no se conocía. Por otro lado, el auge de la educación permitió aumentar la base de posibilidades de la que podía contar la población.[22]

Partido Revolucionario Institucional (Desde 1946)

A partir de la década de los 40, el partido fue testigo del crecimiento económico en México. La estabilidad lograda, que el partido se atribuía como única fuente de poder político en el país, fue sometida a fuertes presiones y exigencias para conservar la conquista del poder post-revolucionario. Asimismo, el PRI afrontaba un cambio generacional, producto del envejecimiento de los militantes formados en la lucha revolucionaria. Esto obligó a ceder lugares de poder a civiles con educación universitaria.

Desde 1946 y hasta 1968, el partido superó desequilibrios de poder que amenazaban con ceder a autoritarismos de izquierda o derecha, que aparecieron en el contexto de la Segunda Guerra Mundial y, posteriormente, la Guerra Fría. En 1947, el gobierno del PRI reconoció el voto de la mujer en las elecciones municipales, y en 1953, el derecho de las mujeres de votar y ser votadas en cualquier elección a nivel federal y local.

Sin embargo, estas medidas no impidieron el surgimiento de movimientos de inconformes que fueron tornándose más violentas, notables ya en los años cincuenta y más aun durante la década de los sesenta. En las elecciones federales de 1952, Miguel Henríquez Guzmán denunció falta de limpieza en las elecciones que le enfrentaban a Adolfo Ruiz Cortines. Eso produjo una oleada de protestas que provocaron, en varias entidades de la república, represiones con violencia por el gobierno de Miguel Alemán. En un intento de dar salida legítima a la oposición, finalmente el PRI permitió la pluralidad de partidos en 1963, cuando el Presidente de México, Adolfo López Mateos, apoyó la introducción de los Diputados de minoría, por lo que los nuevos Diputados integrados al congreso pudieron aportar en la legislación electoral, de inversión extranjera y laboral. Esto permitió al panista Adolfo Christlieb Ibarrola ser elegido diputado.

Las medidas tomadas para con la pluralidad política no contentó a todos los sectores de oposición, y el gobierno continuó con la represión violenta durante la década de los 60, provocando, a finales de la década de los 60, la masacre de Chilpancingo donde resultaron muertas 20 personas. Finalmente, el clima de represión y violencia rebasaría la civilidad del PRI de antaño, desembocando a finales de 1968 en la matanza de estudiantes del 2 de octubre en Tlatelolco, cuya orden de ejecución y responsabilidad directa se atribuye al presidente Gustavo Díaz Ordaz. En esta matanza fueron masacrados oficialmente entre 200 y 300 personas, sin embargo la mayoría de las fuentes actuales hablan de 1000 a 2000 muertos tan solo en ese hecho y otros 200 en hechos posteriores. Este hecho es ampliamente recordado aun en la actualidad y todavía fue mencionado en las elecciones de 2012. En 1971 se produjo otra matanza grave, la matanza del Jueves de Corpus, aunque la cifra de víctimas fue sensiblemente menor.

En ese momento, murió el viejo PRI conciliador y de dictablanda y nació un PRI represivo y desconectado con la población. La muerte misteriosa de Carlos Madrazo expresidente en pugna con Gustavo Diaz Ordaz el 4 de junio de 1969 año electoral en un accidente aéreo sobre la ciudad de Monterrey, desató dudas de un posible asesinato. Inicia en ese momento, un período de declive.

Solamente iniciando un retorno a la época heroica e idealista de la revolución, en el sentido de sobreponer los intereses colectivos a los mezquinos intereses individuales, podremos afrontar las crisis políticas y de cualquiera otra índole que traten de provocar los eternos enemigos del proceso…"[25]

Etapa final del PRI en el gobierno (1977-2000)

" A balazos llegamos y los votos no nos sacarán ".
Estudiantes sobre camión quemado, julio de 1968.

La polémica más grande entre estas épocas fue el Movimiento de 1968 en México o la "Matanza de Tlatelolco",[29]

El Movimiento de 1968 en México fue reprimido continuamente durante el transcurso del mismo por el gobierno de México, y con el fin de terminarlo, el 2 de octubre de 1968 perpetró la «matanza en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco», logrando disolver el movimiento en diciembre de ese año. El hecho fue cometido de manera conjunta como parte de la Operación Galeana por el grupo paramilitar denominado Batallón Olimpia, la Dirección Federal de Seguridad (DFS), la llamada entonces Policía Secreta y el Ejército Mexicano, en contra de una manifestación convocada por el CNH. De acuerdo con lo dicho por sí mismo en 1969[34]

La CIA declaró haber sido engañada por el PRI sobre los hechos de la Matanza de Tlatelolco.
Gustavo Díaz Ordaz, presidente de México de 1 de diciembre de 1964-30 de noviembre de 1970, quien ordenó la represión sistemática al Movimiento de 1968 en México que causó la llamada posteriormente "Matanza de Tlatelolco".

El sistema de partidos y la afirmación de la pluralidad política no se asentaron definitivamente hasta la reforma electoral de 1977[35]​. A partir de entonces se trata de encauzar la resistencia política por una pseudo legalidad, y los partidos son reconocidos en la Constitución como entidades de interés público. La medida tuvo lugar cuando la oposición extrañamente entró en conflicto presentando candidato alguno contrario al candidato postulado para la elección presidencial por el PRI en 1976, presentando un riesgo serio para la legitimidad del mismo. Esta reforma electoral fue aprobada precisamente cuando el viraje hacia las dictaduras de derecha se encontraban en pleno auge en el sur del continente, con sus dramáticos saldos de represión y violación de los derechos humanos, similares a los acontecidos en México en la década anterior. En un marco que llamaba al autoritarismo en Latinoamérica. México simulaba una tímida apertura a una posible pluralidad democrática que sin embargo, en la práctica, nunca se dio, marcada por el fraude electoral y el descontento social que no apagaba producto de un inmigración masiva a la Ciudad de México.

El discurso político del PRI hablaba de avanzar hacia una democracia plural y competitiva, a través de reformas en el sistema electoral; fundamentalmente, en torno a las normas para la organización de las votaciones, las características de la institución encargada de ello, el sistema para la calificación de los comicios y la regulación de los partidos como entidades de interés público, con una vida institucional fortalecida legalmente.

En 1982, ocurre una masiva devaluación de la divisa mexicana, provocando una crisis severa y un riesgo de impago de la enorme deuda nacional. El desempleo, la inflación y la corrupción detectada tras este hecho, socavo no solo los esfuerzos del PRI por mostrarse democrático, sino también su prestigio a nivel internacional. El candidato ganador en las elecciones Miguel de la Madrid tuvo la intensa tarea de subsanar los errores y desaciertos de su antecesor, el tristemente recordado Presidente de México José López Portillo que incluso llegó a afirmar que defendería la divisa nacional "como un perro". Ante su eventual depreciación, la gente lo llamó simplemente el perro y dejó la presidencia en medio de un escándalo de proporciones épicas.

El terremoto de 1985, conmocionó al país y se crearon redes de solidaridad interpersonal mientras que el gobierno apareció como inoperante. En ese clima se celebraron las elecciones federales de 1988, plagadas de irregularidades[36]​ y donde hubo una amplia inconformidad tanto en la izquierda como la derecha democráticas ajenas al PRI.

Carlos Salinas de Gortari, Presidente de México 1988 - 1994.

Frente a la crisis electoral de 1988, el PRI inició una agenda de cambios que tendrían un impacto en la estructura económica y política del país. En 1989 se inició un ciclo positivo de reformas electorales hacia la competencia política que culminaron en 1996; este ciclo implicó la creación de instituciones y procedimientos que profesionalizaron y otorgaron autonomía a la organización de los comicios, con un cuerpo jurisdiccional para la calificación electoral, y lograron construir bases de equidad entre los partidos políticos en la competencia por el poder público. En estos no se registraron episodios de represión masiva, y las matanzas violentas estuvieron circunscritas al ámbito rural, entre ellas cabe citar la Masacre de Aguas Blancas (1995) y la matanza de Acteal (1997) que afectaron especialmente a indígenas inconformes. Durante este período tras las polémicas elecciones de 1988, el PRI se mantuvo en el gobierno y no aparecieron evidencias serias de que su hegemonía estuviera amenazada en ninguna región del país. En ese tiempo si bien hubo estabilidad política, también hubo represión puntual, inestabilidad y fracturas, cercana todavía a los enfrentamientos propios del caudillismo de la etapa revolucionaria y con gran influencia o dependiente de quienes tenían mando de fuerzas armadas.

Es cierto que el régimen autoritario y represivo de los años 50, 60 y 70 dio paso a un régimen que toleraba la diversidad partidista y la situación mejoró progresivamente desde 1988 a la alternancia en el gobierno de 2000. Si bien los desaciertos y equívocos de quienes ejercieron responsabilidades públicas han estado sujetos a revisión en los términos de las leyes, y algunas personas han respondido por ello, ningún político de alto nivel fue juzgado o responsabilizado por los diversos crímenes de estados testimoniados en la segunda mitad del siglo XX.

Alternancia y papel en la oposición (2000-2012)

Luis Donaldo Colosio, Monumento a Luis Donaldo Colosio en su natal Magdalena De Kino - Sonora.

El PRI (junto con sus antecesores directos PNR y PRM) logró retener para sí el gobierno de México desde el sexenio de Plutarco Elías Calles, controlando el Congreso de la Unión, la Presidencia de la República e incluso el Poder Judicial. Este sistema, donde no existía una separación de poderes efectiva, se mantuvo en el poder a base del corporativismo que aglutinó movimientos obreros, organizados por Fidel Velázquez Sánchez, Vicente Lombardo Toledano, Luis N. Morones, entre otros líderes sindicales, además de organizaciones campesinas y populares, cuyos líderes pertenecían al propio PRI.

En sus primeras etapas el PRI (más exactamente el PNR y el PRM) mostró una ideología nacionalista, reflejada en la expropiación petrolera, la formación una industria eléctrica nacional y la expansión de las empresas del Estado. La creación de sistemas de Salud y de Alimentación.

En los estados de la unión el PRI logró retener el poder de la misma manera que lo había hecho a nivel federal. Pero debido a su estancia larga en el poder, los medios estaban estrictamente controlados como en otros países-- solamente una minúscula fracción de los medios nacionales eran del dominio público, el Partido ejercía el poder mediante una policía secreta denominada Dirección Federal de Seguridad (DFS) y que existió hasta 1989, cuando se refunda bajo el nombre de Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN).

La alternancia del 2000 ocurrió con la necesidad de acuerdos especiales para vencer resistencias y para habilitar el traslado del poder de un partido a otro; también perdió simpatías debido al escándalo denominado Pemexgate, en el que quedó evidente el desvío de fondos, por conducto del sindicato petrolero, hacia la campaña presidencial de Francisco Labastida Ochoa, candidato por el Partido Revolucionario Institucional en el año 2000.