Orden de la Camáldula

Congregación Camaldulense de la Orden de San Benito
Camaldula1605.jpg
Escudo de la congregación
Nombre latinoCongregatio Camaldulensis Ordinis Sancti Benedicti
SiglasO.S.B.Cam.
Nombre comúnOrden de la Camáldula
GentilicioCamaldulenses
TipoOrden religiosa católica monacal de derecho pontificio
ReglaRegla de San Benito
HábitoTúnica blanca
FundadorBenito de Nursia (Benedictinos), Romualdo (Camaldulenses)
FundaciónEntre 1024 y 1025
Lugar de fundaciónErmita de Camaldoli, Italia
LemaEgo vobis, vos mihi
Religiosos104
Sacerdotes59
CuriaCamaldoli, Italia
PresenciaAustria, Brasil, Estados Unidos, Francia, Hungría, India, Italia, Polonia y Tanzania
ActividadesVida contemplativa
Sitio webCamaldoli
Datos Anuario Pontificio 2015

La Congregación Camaldulense de la Orden de San Benito u Orden de la Camáldula (oficialmente en latín: Congregatio Camaldulensis Ordinis Sancti Benedicti), también conocida como Congregación camaldulense u Orden camaldulense,[1]​ es una orden religiosa monacal de la Iglesia católica, miembro de la Confederación Benedictinade la Orden de San Benito, que se rige por el modo de vida descrito en la Regla de San Benito según el modelo eremítico. A los monjes de esta rama benedictina se les conoce como benedictinos camaldulenses o simplemente como camaldulenses y posponen a sus nombres las siglas O.S.B.Cam.[2]

Historia

El Greco: Alegoría de los camaldulenses. A la izquierda, San Benito, a la derecha, San Romualdo. Museo del Colegio del Patriarca, Valencia.
Un monje caminando entre las celdas en la
Ermita dei Camaldoli, en la Toscana italiana.

La Orden camaldulense es una rama reformada, por Romualdo, de la Orden de San Benito. Dicha reforma se estableció como congregación entre 1024 y 1025 en Camaldoli (en la actual localidad de Poppi) en el alto valle del Arno en la Toscana, Italia, de donde toma su nombre. La reforma pretendía renovar e integrar la tradición eremítica de la vida monástica con la tradición cenobítica. El espíritu de Romualdo se reflejó mejor en la comunidad de Camaldoli, que recibió confirmación papal de Alejandro II en 1072. Su regla de vida, basada en la de san Benito, fue escrita primero en 1080 por el cuarto prior, Rodolfo, quien modificó en algunos aspectos el rigor extremo de las prescripciones de Romualdo.[3]

Al mismo Rodolfo se debe la fundación del primer monasterio femenino camaldulese hacia 1088 en la localidad de San Pietro di Luco (Italia).[4]

En 1249, el monasterio de San Mattia (Murano) adoptó una mitigación de la regla que se extendió a otros monasterios, formando la Congregación de Murano, de tipo cenobítico. A partir de 1434 se dieron una serie de conflictos de intereses entre las dos congregaciones que acabaron, en 1513 y bajo el priorato de Ambrosio Traversario, con la unión efectiva de las dos, formando la Congregación del Sacro Eremitorio y de San Michele de Murano, que volvía a agrupar los eremitorios de Camaldoli y los monasterios dependientes de Murano, manteniendo estos algunos privilegios. En 1569, Pío V suprimió definitivamente la diferenciación de los monasterios, desapareciendo la congregación de Murano como ente jurídico.[3]

El haber rebajado la vida rigorosa propuesta por Romualdo, hizo que a lo largo de la historia de los camaldulenses surgieren otros reformadores con la pretensión de retornar a los orígenes. Solo Pablo Justiniani logró su cometido, cuando, en 1520, inició una reforma de vida con la fundación de la ermita de Monte Corona, cerca de Perugia (Italia). Las pretensiones de Justiniani no eran separarse de la orden, sino retornar al espíritu fundacional, pero con la aprobación del papa León X para la fundación de nuevos monasterios, según el estilo de Monte Corona, se dio vida a la Compañía de los Eremitas de San Romualdo (más tarde cambiaron el nombre por Eremitas Camaldulenses de Monte Corona. Esta rama se independiza totalmente de Camaldoli el 7 de mayo de 1529.[5]

En la actualidad las ramas que sobreviven son la de la Orden camaldulense original, que hace parte, desde 1965, de la Confederación Benedictina,[7]