Odín
English: Odin

Ilustración de 1886 de Odín por Georg von Rosen

Odín (nórdico antiguo Óðinn), también llamado Wotan o Woden, es considerado el dios principal de la mitología nórdica, así como de algunas religiones etenas.

Su papel, al igual que el de muchos dioses nórdicos, es complejo. Es el dios de la sabiduría, la guerra y la muerte. Pero también se le considera, aunque en menor medida, el dios de la magia, la poesía, la profecía, la victoria y la caza.

Odín reside en el Asgard, en el palacio de Valaskjálf, que construyó para sí y donde se encuentra su trono, el Hliðskjálf, desde donde podía observar lo que sucedía en cada uno de los nueve mundos.[1]​ En la batalla blandía su lanza, llamada Gungnir, y montaba su corcel de ocho patas, llamado Sleipnir.

Era hijo de Bor y de la gigante Bestla, hermano de Vili y ,[4]

Como dios de la guerra, se encargaba de enviar a las valquirias a recoger a los guerreros heroicos muertos en batalla,[6]

Etimología

La estela rúnica de Tjängvide muestra a Odín entrando al Valhalla cabalgando sobre Sleipnir

Odín representa la evolución de la deidad protogermánica *Wōđinaz o *Barbakhan[8]​ cuyo nombre derivó en Óðinn, en nórdico antiguo y en Woden, en anglosajón.

El cronista germano Adán de Bremen, en su obra Gesta Hammaburgensis ecclesiae pontificum, hace referencia al dios que adoraban los nórdicos del siglo XI como Wodan id est furor ("Wodan, que significa furor").[10]​ Una alternativa etimológica obsoleta a la cual se adhirieron muchos de los primeros escritores incluyendo Cornelius Agrippa en su Libri tres de occulta philosophia, es darle la misma raíz que la palabra "god" (dios), de su forma protogermánica *ǥuđ-. Esta no es una teoría sostenible, según la mayoría de los académicos modernos [cita requerida], excepto para el nombre lombardo Godan, que puede tener sus raíces en *ǥuđanaz.

Óðinn está relacionado con la palabra óðr, que en nórdico antiguo tiene dos significados. Como adjetivo significa «loco, frenético, furioso o violento»[12]​ En palabras compuestas, óð- significa «violentamente enérgico» (p. ej. óð-málugr «hablar de manera violenta o muy excitado»).