Ocupación soviética de Hungría

La ocupación soviética de Hungría, tras la derrota de Hungría en la Segunda Guerra Mundial, se prolongó durante 45 años, hasta 1991 poco antes de la caída de la Unión Soviética.[2]

Segunda Guerra Mundial

En julio de 1941, el Reino de Hungría, miembro del Pacto Tripartito, tomó parte en la Operación Barbarroja, en alianza con la Alemania nazi. Las fuerzas húngaros lucharon junto a la Wehrmacht y avanzaron a través de la Ucrania soviética, adentrándose en Rusia, camino de Stalingrado. En 1943-1944, el desarrollo de la guerra había cambiado. El Ejército Rojo recuperó el territorio soviético de antes de la guerra y avanzó hacia el oeste de sus fronteras para derrotar a Alemania y sus aliados.

En este contexto, se tuvo lugar en septiembre de 1944, la ofensiva de Budapest. A medida que el ejército húngaro ignoró el armisticio con la Unión Soviética (firmado por el gobierno de Miklós Horthy el 15 de octubre de 1944), los soviéticos combatieron contra las tropas húngaras y sus aliados alemanes, capturando la capital el 13 de febrero de 1945, y continuando las operaciones militares hasta el 4 de abril de 1945, cuando fueron derrotados las últimos fuerzas alemanas y parte de las tropas húngaras que optaron por permanecer fieles a los alemanes, a pesar de otro armisticio (firmado por el gobierno de Ferenc Szálasi).