Neonazismo
English: Neo-Nazism

Manifestación neonazi en Leipzig, Alemania, octubre de 2009
Manifestación neonazi en Múnich, Alemania, abril de 2005

El neonazismo consiste en movimientos sociales o políticos militantes posteriores a la Segunda Guerra Mundial que buscan revivir e implementar la ideología del nazismo. Los neonazis buscan emplear su ideología para promover el odio y atacar a las minorías, o en algunos casos para crear un estado fascista. Es un fenómeno global, con representación organizada en muchos países y redes internacionales. Toma prestados elementos de la doctrina nazi, incluyendo el ultranacionalismo, el racismo, la xenofobia, el antieslavismo, el capacitismo, la homofobia, la transfobia, el antiziganismo, la islamofobia, el antisemitismo, el anticapitalismo, el anticomunismo y el antifeminismo buscando el inicio del Cuarto Reich. La negación del Holocausto es una característica común, como lo es la incorporación de los símbolos nazis, la supremacía blanca y la admiración de Adolf Hitler.

En algunos países europeos y latinoamericanos, las leyes prohíben la expresión de opiniones pro nazis, racistas, antisemitas u homófobas. Muchos símbolos relacionados con los nazis están prohibidos en los países europeos (especialmente en Alemania) en un esfuerzo por reducir el neonazismo.[1]

Raíces históricas

Los movimientos surgidos toman disposiciones de antes de la derrota definitiva del Tercer Reich, cuando el objetivo era salvaguardar importantes sumas de dinero con la intención de proteger los intereses económicos de algunos jerarcas nazis, de esa manera estos tendrían la oportunidad de reorganizar el Movimiento.[2]

El ex-oficial de las SS y ex dirigente de las Juventudes Hitlerianas fue quien se cree que animó el neonazismo a nivel internacional [4]

Tras la muerte de Priester, y posterior confiscación de sus archivos por la polícia, se comprobó que distintas organizaciones venían trabajando desde hacía tiempo en la planificación de una "internacional parda, racista y antisemita",[6]

Alemania y Austria

Tras la derrota de la Alemania nazi, la ideología política del partido gobernante, el nazismo, estaba en completo desorden. El líder final del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán fue Martin Bormann quien murió el 2 de mayo de 1945 durante la batalla de Berlín, pero la Unión Soviética no reveló su muerte al resto del mundo, y su destino final siguió siendo un misterio durante muchos años. Surgieron teorías de conspiración sobre el propio Hitler, que había sobrevivido en secreto a la guerra y había huido a América del Sur o a cualquier otro lugar.

El Consejo de Control Aliado disolvió oficialmente el NSDAP el 10 de octubre de 1945, marcando el final del Nacionalsocialismo "Antiguo". Se inició un proceso de desnazificación y se llevaron a cabo los juicios de Núremberg, donde muchos líderes e ideólogos importantes fueron condenados a muerte en octubre de 1946, otros se suicidaron.

Tanto en el este como en el oeste, los ex miembros del partido y los veteranos militares sobrevivientes se asimilaron a la nueva realidad y no tenían ningún interés en construir un "neonazismo". Sin embargo, durante las elecciones de 1949, varios defensores nacionalsocialistas como como Fritz Rössler se habían infiltrado en el conservador Deutsche Rechtspartei, que tenía 5 miembros elegidos. Rössler y otros se fueron para fundar el más radical Partido Socialista del Reich bajo el mando de Otto Ernst Remer. En el inicio de la Guerra Fría, el SRP favoreció a la Unión Soviética sobre los Estados Unidos.

En Austria se había restablecido la independencia nacional, y el Verbotsgesetz criminalizó explícitamente el NSDAP y cualquier intento de restauración. Alemania Occidental adoptó una ley similar para atacar a los partidos que definió como anticonstitucional; Artículo 21 Párrafo 2 de la Ley Fundamental, que prohíbe al Partido Socialista del Reich en 1952 por oponerse a la democracia liberal.

Con el inicio de la Guerra Fría, las fuerzas aliadas habían perdido interés en procesar a alguien como parte de la desnazificación.[9]