Nínive
English: Nineveh

Plano de Nínive incluido en la Encyclopedia Bíblica de 1903.
Plano simplificado de Nínive en el siglo VII a. C.
Complejo Kukunjik.

Nínive (en acadio: Ninua, en árabe: Nínawa نينوى) fue una importante ciudad asiria, dentro de la actual Mosul en Irak, descrita en el Libro de Jonás como «ciudad grande sobremanera, de tres días de recorrido».[1]​ Se encuentra en la orilla oriental del Tigris, se extiende a lo largo de 50 kilómetros, con una anchura media de 20 kilómetros, extendiéndose desde el río hasta las colinas del este. Toda esta extensa área es en la actualidad una inmensa zona de ruinas.

Situada en la confluencia de los ríos Tigris y Khosr, Nínive era un importante punto de paso de las rutas comerciales que cruzaban el Tigris. Ocupaba una posición central en las rutas entre el Mediterráneo y el Índico, uniendo así Oriente y Occidente, recibiendo influencias y riqueza de muchos lugares. Llegó a convertirse en una de las más grandes ciudades de la antigüedad[2]​.

Arqueología

Murallas de Nínive.
Puerta occidental reconstruida.
Guardias de Asurbanipal, bajorrelieve de su palacio en Nínive, c. 645 a. C., Museo del Louvre.

En la actualidad, el emplazamiento de Nínive se encuentra señalado por dos grandes montículos, llamados Kouyunjik y Nebi Yunus ("Profeta Jonás") así como por los restos de su muralla (una circunferencia de unos 12 km). El primer montículo (Kouyunjik) ha sido explorado en profundidad. Sin embargo, en el otro montículo no se han hecho demasiadas excavaciones debido a la presencia de un santuario musulmán dedicado al profeta Jonás en ese lugar.

En el siglo XIX, el cónsul francés en Mosul empezó a buscar en los grandes montículos que había en la otra orilla del río. Los árabes que empleó en esas excavaciones, para su sorpresa, llegaron a una edificación en el montículo de Khorsabad. Investigaciones posteriores del edificio demostraron que se trataba del palacio real de Sargón II, en el cual se exploró en profundidad en busca de esculturas y otras reliquias.

En 1847, el joven aventurero británico Sir Austen Henry Layard exploró las ruinas.[4]

Los trabajos de exploración los siguieron Botta, George Smith y otros, en los montículos de Nebi Yunus, Nimrud, Kouyunjik y Khorsabad, y numerosos objetos asirios fueron exhumados y trasladados a museos europeos. Se descubrieron multitud de palacios, con sus decoraciones y losas esculpidas, revelando la vida y costumbres de este antiguo pueblo, sus formas de guerra y paz, de religión, el estilo de su arquitectura y la grandeza de sus monarcas. Las calles de la ciudad han sido exploradas y se han descifrado las inscripciones en los ladrillos, tablillas y figuras esculpidas. Con ello, los secretos de su historia han podido ser revelados.

El más importante de los recientes descubrimientos es la biblioteca de Assurbanipal. Contenía unas diez mil tablillas en escritura cuneiforme en las que se describía la historia, leyes y religión de Asiria. Esto hace que sea uno de los mayores tesoros de la literatura del mundo antiguo. La biblioteca contenía también antiguos documentos acadios, que son los documentos existentes más antiguos jamás encontrados, probablemente de la época de Sargón de Acad.

En algunas de las tablillas se hace mención al posible uso de algo similar al Tornillo de Arquímedes para elevar agua, junto a otras tablillas que mencionan jardines. Eso trae la hipótesis de Nínive como un posible emplazamiento de los míticos Jardines colgantes de Babilonia.