Mimo

La pareja mímica Jean y Brigitte Soubeyran en 1950.

Un mimo (del griego antiguo «μῖμος»,[a]

Orígenes

Puede concederse al mimo teatral un origen genérico en el «μῖμος» (mimo) representado en la Antigua Grecia preclásica,[8]

Algunas fuentes mencionan a Puladēs de Cilicia como uno de los creadores del mimo trágico, y a Bathullos de Alejandría, como creador del mimo cómico.[9]

En Roma, Trajano desterró a los mimos, Calígula les favoreció, Marco Aurelio los hizo sacerdotes de Apolo y Nerón actuó él mismo como un mimo.[6]

Conservado en la Europa Medieval por las compañías ambulantes, resurgió y se y difundió con la Commedia dell'Arte,[13]

Su más moderna expresión y desarrollo se debe al mimo y saltimbanqui Jean-Gaspard Deburau, que en el París del siglo xix inmortalizó la figura silenciosa con la cara enharinada. Le seguiría luego Jacques Copeau, muy influenciado por la referida ‘comedia del arte’; su discípulo Étienne Decroux desarrolló el mimo corporal. Más tarde, Jacques Lecoq sintetizó la mímica y el teatro físico.[14]​ En esta línea, el último gran representante francés fue Marcel Marceau.