Michel Foucault

Michel Foucault
Michel Foucault for PIFAL.jpg
Michel Foucault.
Información personal
Nombre de nacimientoPaul-Michel Foucault
Nacimiento15 de octubre de 1926
Bandera de Francia Poitiers, Francia
Fallecimiento25 de junio de 1984 (57 años)
Bandera de FranciaParís, Francia
Causa de la muerteSida Ver y modificar los datos en Wikidata
Lugar de sepulturaVendeuvre-du-Poitou (Francia) Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidadfrancesa
Lengua maternaFrancés Ver y modificar los datos en Wikidata
Familia
Pareja
Educación
EducaciónPh.D. Ver y modificar los datos en Wikidata
Educado en
Alumno de
Información profesional
OcupaciónHistoriador, , filósofo, teórico social
Empleador
AlumnosJacques Derrida Ver y modificar los datos en Wikidata
MovimientosEstructuralismo, postestructuralismo
Obras notablesVigilar y castigar, El orden del discurso

Michel Foucault (pronunciación francesa: [miˈʃɛl fuˡko]), nacido como Paul-Michel Foucault (Poitiers, Francia, 15 de octubre de 1926-París, 25 de junio de 1984) fue un filósofo, historiador de las ideas, y teórico social francés. Fue profesor en varias universidades francesas y estadounidenses y catedrático de Historia de los sistemas de pensamiento en el Collège de France (1970-1984), en reemplazo de la cátedra de Historia del pensamiento filosófico, que ocupó hasta su muerte Jean Hyppolite. El 12 de abril de 1970, la asamblea general de profesores del Collége de France eligió a Michel Foucault, que por entonces tenía 43 años, como titular de la nueva cátedra. Su trabajo ha influido en importantes personalidades de las ciencias sociales y las humanidades.

Foucault es conocido principalmente por sus estudios críticos de las instituciones sociales, en especial la psiquiatría, la medicina, las ciencias humanas, el sistema de prisiones, así como por su trabajo sobre la historia de la sexualidad humana. Sus análisis sobre el poder y las relaciones entre poder, conocimiento y discurso han sido ampliamente debatidos. En los años sesenta, Foucault estuvo asociado al estructuralismo, un movimiento del que se distanció más adelante, aunque haya usado de un modo personal los métodos de dicho enfoque: Las palabras y las cosas puede entenderse como una crítica a la pretensión sígnica, dejando de lado su interés por las condiciones de modificación histórica del sentido.[4]

Foucault rechazó las etiquetas de posestructuralista y posmoderno, que le eran aplicadas habitualmente, prefiriendo clasificar su propio pensamiento como una crítica histórica de la modernidad con raíces en Immanuel Kant. En el texto «¿Qué es la ilustración?» definió mejor su proyecto teórico como una ontología crítica de la actualidad siguiendo la impronta kantiana.

Fue influido profundamente por la filosofía alemana, en especial por la obra de Friedrich Nietzsche. Precisamente, su «genealogía del conocimiento» es una alusión directa a la idea nietzscheana de «la genealogía de la moral». En una de sus últimas entrevistas afirmaría: «Soy un nietzscheano».[7]

En el año 2007 Foucault fue considerado por el The Times Higher Education Guide como el autor más citado del mundo en el ámbito de humanidades en dicho año.[8]

Biografía

Primeros años

Paul-Michel Foucault nació el 15 de octubre de 1926 en Poitiers, Francia. Su padre fue Paul Foucault, un eminente cirujano que esperaba que su hijo se le uniera en la profesión.[12]

Tras la Segunda Guerra Mundial, ingresó en la prestigiosa École Normale Supérieure, la tradicional puerta de entrada a una carrera académica en Humanidades en Francia.

La École Normale Supérieure

La vida personal de Foucault en la École Normale fue difícil —sufrió de depresión aguda[14]​ Como resultado de ello, fue llevado a un psiquiatra y durante este tiempo, quedó fascinado con la psicología y obtuvo una licenciatura en esta disciplina, muy nueva en Francia en el momento, además de una licenciatura en filosofía en 1952. Estuvo involucrado en la psicología clínica, que le expuso a pensadores como Ludwig Binswanger.

Foucault fue miembro del Partido Comunista Francés de 1950 a 1953. Su mentor, Louis Althusser, le indujo a ingresar en él, pero pronto se desilusionó con la política y la filosofía del partido.[15]

Carrera inicial

Foucault no logró obtener su agrégation en 1950, pero lo intentó nuevamente y tuvo éxito al año siguiente. Tras un breve período de docencia en la École Normale, asumió un puesto en la Université Lille Nord de Francia, donde enseñó psicología de 1953 a 1954, año en que publicó su primer libro, 'Maladie mentale et personnalité (Enfermedad mental y personalidad), obra que más tarde desaprobó.[16]​ A este punto, no estaba interesado en una carrera como docente, y emprendió un largo exilio de Francia. En 1954 sirvió como delegado cultural de la Universidad de Upsala, en Suecia (posición que le consiguió Georges Dumézil, quien se convertiría en su amigo y mentor). Presentó su tesis doctoral en Upsala, pero fue rechazada. En 1958 salió de Upsala y ocupó cargos brevemente en la Universidad de Varsovia y en la Universidad de Hamburgo.

Regresó a Francia en 1960 para terminar su doctorado; uno de sus docentes fue Maurice de Gandillac. Posteriormente asumió un cargo en filosofía en la Universidad de Clermont-Ferrand. Allí conoció al filósofo Daniel Defert, quien sería su pareja durante veinte años.[17]​ En 1961 obtuvo su doctorado mediante dos tesis (como es habitual en Francia): una tesis «principal» titulada Folie et déraison: Histoire de la folie à l'âge classique (Locura y demencia: Historia de la locura en la época clásica) y una tesis «secundaria» que consistía en la traducción y comentarios de Antropología desde un punto de vista pragmático, de Kant. Folie et déraison (publicado en español como Historia de la locura en la época clásica) fue muy bien recibida. Foucault siguió un vigoroso programa editorial, publicando en 1963 Naissance de la Clinique (El nacimiento de la clínica), un ensayo titulado Raymond Roussel y una reedición de su volumen de 1954 (ahora titulado Maladie mentale et psychologie o, en español, Enfermedad mental y psicología), que más tarde lo volvió a desacreditar nuevamente.

Cuando Defert fue enviado a Túnez para su servicio militar, Foucault consiguió un puesto en la Universidad de Túnez, en 1965. En 1966 publicó Les Mots et les choses (Las palabras y las cosas) durante el auge de su interés por el estructuralismo y fue vinculado rápidamente con intelectuales como Jacques Lacan, Claude Lévi-Strauss y Roland Barthes como el más nuevo de la última oleada de pensadores con la intención de derrocar el existencialismo, popularizado por Jean-Paul Sartre. Foucault hizo una serie de comentarios escépticos sobre el marxismo, que indignaron a varios críticos de izquierda, pero más tarde rechazó firmemente la etiqueta de «estructuralista».[18]​ Todavía estaba en Túnez cuando estallaron las revueltas de mayo del 68 en Francia, donde fue profundamente afectado por una revuelta estudiantil local a principios de ese mismo año. En el otoño de 1968 regresó a Francia, donde al año siguiente publicó L'archéologie du savoir (La arqueología del saber) —un tratado metodológico que incluyó una respuesta a sus críticos.

Post-1968: como activista

Tras los eventos de mayo, el Gobierno francés creó la universidad experimental París VIII en Vincennes y nombró a Foucault como el primer jefe de su departamento de filosofía en diciembre de ese año.[20]​ Foucault también se unió de forma notoria a los estudiantes en la ocupación de edificios de la administración y a los enfrentamientos con la policía.

Su permanencia en Vincennes fue breve, ya que en 1970 fue elegido al cuerpo académico más prestigioso de Francia, el Colegio de Francia, para ocupar la cátedra Historia de los sistemas de pensamiento. Su participación en la política aumentó, y su compañero Defert se unió al grupo maoísta Gauche prolétarienne (GP). Además ayudó a fundar el Groupe d'Information sur les Prisons (GIP) para ayudar a los prisioneros a hacer públicas sus reclamaciones. Esto coincidió con su giro hacia el estudio de las instituciones disciplinarias, con el libro Surveiller et Punir (Vigilar y castigar), que «narra» las micro-estructuras de poder formadas en las sociedades occidentales a partir del siglo XVIII, especialmente en las prisiones y las escuelas.

Vida posterior

Michel Foucault en una conferencia de prensa sobre el caso Jaubert, 1971

En la década de 1970, el activismo político en Francia decayó con la desilusión de muchos intelectuales de izquierda.[22]

En esta época, emprendió un proyecto muy definido de seis volúmenes sobre La historia de la sexualidad, que nunca completó. Su primer volumen se publicó en francés como La Volonté de Savoir (1976), y luego en español como la Historia de la sexualidad, 1. La voluntad de saber (1978). Sin obedecer al esquema propuesto por él inicialmente, aparecieron ocho años después el segundo y el tercer volumen, y sorprendieron a sus lectores por su estilo relativamente tradicional, su tema de estudio (textos clásicos griegos y latinos) y, particularmente, su concentración en el sujeto, un concepto que para algunos había tendido a abandonar previamente.

Foucault empezó a pasar más tiempo en los Estados Unidos, en la Universidad de Búfalo (donde había dado una conferencia durante su primera visita al país en 1970) y especialmente en la Universidad de California en Berkeley. En 1975 tomó LSD en Zabriskie Point en el Parque Nacional del Valle de la Muerte, algo que más tarde llamó como la mejor experiencia de su vida.[24]

Collège de France

La cátedra impartida por Foucault en esta institución, que llevó por título Historia de los sistemas de pensamiento (Histoire des systèmes de pensée) fue inaugurada el 30 de noviembre de 1969, en sustitución de la titulada Historia del pensamiento filosófico (Histoire de la pensée philosophiques) que impartió hasta su muerte Jean Hyppolite. La asamblea de profesores del Colegio eligió a Foucault el 12 de abril de 1970, cuando este tenía 43 años. A excepción del año sabático que el filósofo tomó en 1977, impartió clases desde diciembre de 1970 hasta su muerte en junio de 1984.

Su lección inaugural tuvo lugar el 2 de diciembre de 1970 y publicada posteriormente por Gallimard en mayo de 1971 bajo el título El orden del discurso (L'ordre du discours).

Las clases de Historia de los sistemas de pensamiento sucedían una vez por semana, entre enero y marzo, contando con una participación numerosa de estudiantes, profesores, investigadores y público en general, en donde se incluían personas extranjeras; cabe recordar que en el Collège de France cualquier persona puede asistir a clase, de forma gratuita, sin necesidad de inscripción previa o trámite alguno.

Debido a la cantidad de asistentes regulares, las charlas tenían lugar en el anfiteatro del Colegio, motivo de queja de Foucault quien decía que esto impedía que tuviera cercanía con su público y lo que limitaba las posibilidades de intecambio entre este y el intelectual. A lo largo de los años, intentó cambiar la dinámica para favorecer un trabajo más colectivo. En sus últimos años, al final de cada sesión se entablaba un momento de preguntas por parte de los asistentes.

El interés alrededor de las charlas del intelectual en este recinto llamaban igualmente la atención de la prensa. En 1975, un periodista describía en su crónica cada movimiento de Foucault desde su entrada al anfiteatro hasta el inicio de la alocución, precisa, sin lugar a improvisación pero al mismo tiempo "límpida y terriblemente eficaz"; de acuerdo a su conteo, en aquella ocasión habrían asistido cerca de 500 personas, a pesar de que el foro tenía asientos para 300 (Gérard Petitjean, Le Nouvel Observateur, "Le Grands Prêtres de l'université française", 7 de abril de 1975).[25]

Como sucede en general a lo largo de toda su obra, las menciones a la tradición filosófica estaban ausentes en la mayoría de sus intervenciones en el Collège de France durante estos casi 15 años; cuando recurría a ella, lo hacía de forma irónica o eran motivo de polémica.[26]

Revolución iraní

En 1979, Foucault realizó dos giras por Irán, llevando a cabo extensas entrevistas con los protagonistas políticos en apoyo del nuevo gobierno provisional establecido poco después de la revolución iraní. En la tradición de Nietzsche y Georges Bataille, Foucault había abrazado al artista que empujó los límites de la racionalidad y escribió con gran pasión en defensa de las irracionalidades que rompían los límites. En 1978, encontró dichos poderes transgresores en las figuras revolucionarias del ayatolá Jomeini, Ali Shariati y los millones que arriesgaron sus vidas en el curso de la revolución. Tanto Foucault como los revolucionarios fueron muy críticos de la modernidad y buscaron una nueva forma de política, también miraron a aquellos que arriesgaron sus vidas por los ideales; y ambos contemplaron al pasado como fuente de inspiración.[29]

Durante sus dos viajes a Irán, fue comisionado como corresponsal especial de un importante periódico italiano y sus artículos aparecieron en la portada del mismo. Sus numerosos ensayos sobre Irán, publicados en el periódico Corriere della Sera, sólo aparecieron en francés en 1994. Estos ensayos causaron controversia, con algunos analistas argumentando que Foucault no era lo suficientemente crítico con el nuevo régimen. Los intentos más comunes de poner entre paréntesis sus escritos sobre Irán como «errores de cálculo», recuerda a algunos autores de lo que el propio Foucault había criticado en su conocido ensayo de 1969, «¿Qué es un autor?» en el que planteó que cuando incluimos determinadas obras en la carrera de un autor y excluimos otras que fueron escritas en un estilo «diferente» o «inferior» (Foucault 1969, 111), creamos una unidad estilística y una coherencia teórica. Esto se hace por privilegiar ciertos escritos como auténticos y excluir a otros que no encajan en nuestra visión de lo que el autor debería ser: «El autor es, por lo tanto, la figura ideológica gracias a la cual se conjura la proliferación del sentido» (Foucault, 1969, 110). Esta controversia se discute con frecuencia en su literatura.[30]

Finalmente, Esther Díaz, en el prólogo al Tratado de Ateología del filósofo Michel Onfray, aclara: «a los pocos meses de su encandilamiento con el movimiento fundamentalista, Foucault realizó una dura autocrítica acerca de su injustificable error de apreciación política».[31]​ El propio Onfray, en ese mismo libro, concluye: «Foucault no advirtió lo que estaba ocurriendo. No sólo porque declaró en el Corriere della Sera del 26 de noviembre de 1978, 'no habrá partido de Jomeini, no habrá gobierno Jomeini' —cuatro meses después, los hechos le demostraron de modo cruel que estaba equivocado—, sino porque identificó al 'gobierno islámico con la primera gran insurrección contra los sistemas planetarios, la forma más moderna de la rebelión', sin tomar en consideración, ni una sola vez, la posibilidad de una gubernamentalidad inspirada por la Sharia...».[32]

Últimos años y muerte

Tumbas de Michel Foucault, su madre y su padre en Vendeuvre du Poitou

En los últimos años del filósofo, los intérpretes de su obra intentaron ocuparse de los problemas presentados por el hecho de que el último Foucault parecía en conflicto con su trabajo anterior. Cuando se le planteó esta cuestión durante una entrevista en 1982, Foucault señaló: «Cuando la gente dice, 'Bueno, usted pensaba esto hace unos años y ahora dice otra cosa,' mi respuesta es… [risas] 'Bueno, ¿crees que he trabajado duro todos estos años para decir lo mismo y no haber cambiado?'».[34]

En 1980 Foucault encabezó un comité de solidaridad a favor de Roger Knobelspiess, un reo que había sido condenado por robo en 1972. El filósofo logró su liberación, pero en 1983 Knobelspiess reincidió, esta vez por el delito de robo a mano armada. El descrédito de Foucault llevó a que sus críticos dijeran que merecía el premio Knobel, por alusión a premio sueco. Este episodio se halla documentado en Las vidas de Michel Foucault del historiador David Macey.

Foucault murió en París el 25 de junio de 1984 debido a complicaciones de salud causadas por el SIDA. Fue la primera personalidad destacada de Francia a la que se le diagnosticó esa enfermedad. En ese momento, aún se sabía poco sobre la enfermedad y sus rivales filosóficos en ocasiones atacaron sus actividades sexuales como una expresión de sus opiniones.[35]​ En el artículo de portada de Le Monde que anunciaba su muerte, no hubo ninguna mención del SIDA, aunque se suponía que había muerto de una infección generalizada.

Antes de su muerte, Foucault destruyó parte de sus manuscritos, y en su testamento prohibió la publicación de lo que pudo haber pasado por alto.[37]

Ediciones póstumas

A pesar de su prohibición explícita de publicar sus ideas tras su muerte, distintas ediciones póstumas han salido a la luz.

En 1994 Dichos y escritos compilaba algunos de sus textos, principalmente breves, que viera publicados el filósofo en vida, y en 1997 empezaron a publicarse sus cátedras impartidas en el Collège de France. Sin embargo, ninguno de estos casos era estrictamente un texto inédito.

En 2018, con la aparición de la cuarta parte de Historia de la sexualidad cuyo título específico en español es Las confesiones de la carne, estaríamos antes el primer libro inédito de Foucault en el sentido más estricto. Poco antes de su muerte, el filósofo habría enviado el manuscrito a la editorial, la cual trabajó tres décadas antes de integrar la edición final. En este cuarto volumen, Foucault diserta sobre cómo se vivía el amor y el sexo durante los primeros años del cristianismo, derribando el mito de la supuesta vida puritana de éstos, en oposición a la libertad sexual pagana.[39]