Lingüística forense

La Lingüística forense se puede definir de forma general como la interfaz entre lenguaje y derecho. Dos de sus características definitorias son: a) que se trata de una disciplina multifacética y b) que su estudio revela una naturaleza compleja, al incluir toda una serie de áreas de investigación que están relacionadas con el lenguaje administrativo, jurídico y judicial, por un lado, y con el uso forense de la prueba pericial lingüística en distintos ámbitos, por otro. En este sentido, en la actualidad se considera que las tres grandes áreas de actuación de un lingüista forense son: el lenguaje jurídico y legal (Language of the Law), el lenguaje del procedimiento legal (Language of the Legal Process) y el lenguaje evidencial o probatorio (Language as Evidence).

Definición

Existe una definición amplia de lingüística forense que cubre todas las áreas en las que el lenguaje y el derecho se interrelacionan. Además, existe una definición restrictiva que se refiere especialmente a la utilización de pruebas periciales en los juicios y, por tanto, a la actuación de los lingüistas en contextos jurídicos y judiciales. La revista científica The International Journal of Speech, Language and the Law sigue la definición amplia con artículos sobre discurso judicial, interpretación judicial, y también artículos sobre fonología y fonética forenses con medidas fiables de los datos a través de herramientas informáticas y métodos estadísticos. La International Association of Forensic Linguists, como asociación, también sigue la definición amplia y, por lo tanto, en sus congresos acepta comunicaciones sobre un abanico muy amplio de temas sobre lengua y derecho. La página web de la Asociación también sigue esta definición amplia, y de hecho parece que sólo es en el ámbito judicial y en los juicios que se utiliza la definición restrictiva, en beneficio de los profesionales del derecho que necesitan poder contar con estudios de expertos en temas lingüísticos y utilizarlos como prueba.