Ley Sálica
English: Salic law

La Ley Sálica (Lex Salica) es una ley secular que debe su nombre a los francos salios quienes la compilaron y publicaron en latín en el siglo V (Comienzos de la Alta Edad Media) por orden de su rey Clodoveo I para que fuese inteligible a todos sus vasallos, quienes entendían esta lengua por haber estado bajo el dominio del Imperio romano hasta principios de ese siglo. Fue la base de la legislación de los antiguos reyes francos hasta su extinción y la aparición del moderno reino de Francia entre los siglos IX y X. Se le conoce más por la regulación de la sucesión monárquica a favor de los varones pero regulaba también otros aspectos y asuntos de herencia, crímenes, lesiones, robo, hechicería o maleficio, etc., y habría sido un importante elemento aglutinador en un reino como el franco, compuesto por varios grupos y etnias.[1]

La ley sálica y las penas por crímenes y hechicería

En las normas sálicas que regulan los castigos por crímenes no hay castigos corporales e incluso los homicidios o asesinato eran penados con multas monetarias. Por ejemplo el que asesinara a un obispo debía pagar 900 sueldos en oro equivalentes a doce mil reales de plata del siglo XIX o aproximadamente a dieciocho euros actuales. Sin embargo la práctica de la hechicería sí era penada severamente, y las personas halladas culpables eran condenadas al ahorcamiento o a la hoguera[3]