Julio Ulises Martín

Julio Ulises Martín
Julio Ulises Martín, pionero de Puerto Mineral, Provincia de Misiones, Argentina.jpg
Información personal
Nombre de nacimientoJules Ulysses Martin[1]
Nacimiento31 de julio de 1862
cantón de Vaud,
Suiza Bandera de Suiza
Fallecimiento25 de mayo de 1934 (61 años)[2]
ciudad de Rosario,
provincia de Santa Fe,
República Argentina Bandera de Argentina
Nacionalidadsuizo
argentino
Familia
CónyugeÁngela Joostens
Información profesional
Ocupaciónempresario

Jules Ulysses Martin[1]​ (Cantón de Vaud, 31 de julio de 1862 - Rosario, 25 de mayo de 1934) ―también conocido como Julio Ulises Martín― fue un empresario, industrial, innovador tecnológico y pionero suizo que vivió en Argentina. Fundó la Ciudad de Villa Ángela (provincia del Chaco) y la localidad de Puerto Mineral (provincia de Misiones).

Biografía

Buenos Aires

En 1885, a los 23 años de edad, se embarcó en un vapor de bandera francesa que hacía su viaje inaugural desde el puerto de El Havre al Río de la Plata.[3]​ Desembarcó en Buenos Aires durante la primera presidencia de Julio Argentino Roca. Consiguió trabajo en una relojería de calle Florida.[3]​ Viajó a Mendoza para averiguar si era posible instalarse en la industria vitivinícola, pero pronto regresó a Buenos Aires. En pocos años llegó a ser gerente de la relojería.[3]

Paraguay

Finalmente decidió mudarse a Paraguay, por lo que viajó en un barco por el río Paraná hasta la ciudad de Asunción, donde instaló un negocio de relojería y joyería.[3]

El 3 de junio de 1894 formó legalmente la firma Martín y Compañía, una sociedad comercial con su compatriota Justin Berthet. Adquirieron el único molino harinero existente en esa ciudad: el Molino Nacional del Paraguay, que abastecía de harina a todo el país y la exportaba a la provincia brasileña de Mato Grosso.[3]​ En cuatro años adquirieron inmensas extensiones de tierra en Paraguay y en el noreste argentino para dedicarlas al cultivo de la yerba mate (producto que hasta entonces se importaba desde Paraguay y Brasil).[3]

En 1898, Julio Martin fijó la sede comercial de su empresa en la pequeña ciudad de Rosario, en una oficina ubicada en la calle Sarmiento entre calles Tucumán y Urquiza. Rosario era el más grande puerto argentino que, entre otras cosas, era la salida de la producción harinera del litoral y la empresa Martin precisamente pertenecía a esa rama industrial.[3]

Familia

En la ciudad de Buenos Aires conoció a Ángela Enriqueta Joostens (Buenos Aires, 29 de enero de 1872 - San Ignacio, 1940), que era hija de dos inmigrantes belgas, Enrique Joostens y Emilia Bieckert.[4]​ Se casaron en Buenos Aires el 3 de mayo de 1898.[4]​ Tras casarse, Julio y Ángela se mudaron a Rosario, donde Julio Martín se dedicó a la empresa yerbatera que había instalado en Rosario y en Misiones. Ángela se hizo cargo de los quehaceres hogareños y del cuidado de sus cuatro hijos. Sus nombres y fechas de nacimiento constan en la libreta de familia otorgada por el Registro Civil de Rosario el 28 de marzo de 1899:[4]

  • Marcelo Enrique (n. 26 de marzo de 1899),
  • Carlos Edgard (n. 11 de octubre de 1900),
  • Georgette Ángela (n. 11 de junio de 1902), y
  • Alberto Julio (n. 13 de julio de 1907).

Empresa yerbatera

Alertado Roca por su ministro de Agricultura de que Julio Martín se preparaba para iniciar la producción a gran escala de yerba en territorio paraguayo, le pidió personalmente en la Casa Rosada que lo hiciera en Argentina, en las colonias de Misiones, argumentando de que se trataba de un producto de consumo popular, destinándose anualmente grandes sumas para su importación.[3]

En 1902, mientras Roca era recibido triunfalmente en Rosario al momento de colocar la piedra basal del nuevo puerto de Rosario (inaugurado formalmente a fines de 1905), la empresa Martín y Cía. producía el primer lote de yerba mate obtenido de sus cultivos en San Ignacio (provincia de Misiones).[3]​ De la mano de esta obra de infraestructura, nuevas inversiones arribaron a la ciudad, situación que se potenciaba aún más con la presencia de notables dirigentes santafesinos en lugares claves del gabinete nacional: Tomás R. Cullen, Estanislao Zeballos, Lorenzo Anadón, Gabriel Carrasco y Nicasio Oroño, entre otros.[3]

En 1903 comenzó la explotación a gran escala de la yerba mate.[3]​ Si bien las plantaciones estaban en Misiones, Julio Martín radicó los molinos en Rosario.[3]

Tuve y tengo una completa fe de que Misiones desalojará el consumo de yerba mate extranjera y por eso pensé que Rosario sería el punto adecuado, por estar en el centro de la República con redes ferroviarias y fluviales en todas las direcciones, lo cual me permitiría dar en todo el país un precio uniforme a mi producción. Después de haberlo experimentado, puedo asegurar que estoy satisfecho de mi acierto.

En esos años la provincia de Santa Fe estaba gobernada por el empresario molinero J. Bernardo Iturraspe ―quien había sido nombrado a dedo por el presidente Julio Argentino Roca―. Iturraspe había impuesto como jefe político de Rosario a su sobrino, Luis Lamas (entre el 21 de febrero de 1898 y el 19 de febrero de 1904).[3]​ En lo ideológico, Iturraspe y Lamas pertenecían a una familia de arraigada tradición liberal que suscribía a la visión histórica creada por el expresidente Bartolomé Mitre. De allí que el mismo año que Martín abría sus oficinas en Rosario, dicha elite mitrista impulsaba la construcción de un Monumento Nacional a la Bandera, e instaló la piedra basal del mismo.[3]​ La ciudad de Rosario era área de influencia de capitales franceses, en dos de sus principales herramientas de progreso: el puerto (concesionado a George Hersent) y el ferrocarril (que la unía con el norte santafesino). Además la colectividad francesa local disponía de notoria ascendencia social en gustos y costumbres de la elite.[3]

Los yerbateros de la empresa en San Ignacio fueron explotados intensamente ―generando una nueva literatura realista en Argentina, como la de Horacio Quiroga, que exploraba en los sufrimientos de los trabajadores―. Gran parte de sus cosechas se almacenaron en los depósitos construidos en Rosario, desde donde se comercializó.[3]

En la segunda y tercera década del siglo XX, Martín y Cía ya era una marca líder en el mercado nacional, siendo la primera en plantar, producir, industrializar y expandir yerba mate cultivada en el país.[3]​ El dirigente fundador del Partido Demócrata Progresista, Lisandro de la Torre, vecino y amigo de Julio Martín, desde el Congreso de la Nación apoyó el pedido de los yerbateros misioneros solicitando mayor apoyo a esta industria.[3]

En 1924, De la Torre presentó a Martín en el recinto como el «El primer plantador de yerba mate de cultivo», y lo invitó para que explicara ante los legisladores la actividad realizada en aquel territorio nacional.[3]​ Puntualmente se pedía al entonces presidente Marcelo T. de Alvear que diera marcha atrás con su iniciativa de reducir los derechos arancelarios a la yerba mate brasileña.

Esa fue una de las tantas batallas entre las tendencias proteccionistas y librecambistas de la historia argentina y que desalentaron el desarrollo de industrias regionales.[3]

En 1929 se inauguró el edificio de la Yerbatera Martín, en las afueras de la ciudad.[3]

Los yerbateros argentinos no pudieron doblegar la tenaz y persistente presión de sus pares brasileños, que lograban sobornar a presidentes y legisladores. En 1930 lograron que el presidente de facto José Félix Uriburu ―quien inauguró la «Década infame»― derogara las medidas proteccionistas obtenidas durante la presidencia radical de Hipólito Yrigoyen.[3]​ Pasaron cinco años para que se aprobara el funcionamiento de la Comisión Reguladora de producción y Comercio de la Yerba Marte (CRYM), una entidad autárquica para la defensa de esa industria.[3]​ Julio Martín en esta prédica proteccionista contó con el decidido apoyo de Ernesto M. J. Daumas, que en 1915 se había sumado a la empresa, compartiendo la responsabilidad de su dirección por más de cincuenta años.[3]

Villa Ángela

En 1906 adquirió con otro suizo, Carlos Grüneisen, una inmensa estancia en el interior de la provincia de Chaco, donde luego se formarían varias localidades: Villa Ángela, Enrique Urién y Pueblo Díaz. En 1908, a causa de una sequía, la mayor parte de sus empleados, que ―como era usual en esa época en Argentina― trabajaban con un régimen de trabajo esclavo, trasladaron su rancherío desde el primer emplazamiento en Enrique Urién hacia el oeste, a unos 25 km. En 1910, Martín y Grüneisen fundaron la estancia La Suiza, a pocos kilómetros de donde se habían radicado sus peones dos años antes. En 1914, Julio Martín le puso al pueblo recién formado el nombre de Villa Ángela, en homenaje a su esposa, Ángela Joostens.

Fallecimiento

Fallecimiento de Julio Ulises Martín. Artículo del sábado 26 de mayo de 1934 publicado en el Diario Nuevo de la ciudad de Rosario.

El 29 de enero de 1933, su hijo Marcelo Enrique dejó su automóvil voiturette en el garaje El Volante, ubicado en la calle Tucumán al 1800 entre Dorrego e Italia (en la ciudad de Rosario). Mientras caminaba hacia su casa se le acercaron dos hombres que lo aferraron por la espalda y le pusieron un pañuelo en la boca. Lo empujaron dentro de un taxi y lo encapucharon. La familia recibió una carta en la que se exigía un rescate de 150 000 pesos por su secuestro.[5]​ El 31 de enero, a las 4:30 de la madrugada, su hermano Alberto pagó el rescate en el Cruce Alberdi y Marcelo Martín fue liberado.[6]

Julio Ulises Martín falleció al año siguiente, el 25 de mayo de 1934, a los 61 años, en su casa de Rosario. Su nieta, Marcela, recuerda que dejó una carta con recomendaciones para sus hijos, quienes se hicieron cargo de la administración de la empresa familiar.[4]​ Sus restos fueron enterrados en el Cementerio del Salvador, en Rosario.[7]

En 1939, Ángela Joostens se mudó con uno de sus hijos a la localidad misionera de San Ignacio, donde tenían la yerbatera. Allí, en 1940 sufrió un ataque cardíaco y falleció, a los 68 años.[4]​ Sus restos fueron enterrados en el Cementerio del Salvador, en Rosario, junto con los de su esposo.[7]

En 2010 los restos de ambos fueron trasladados a Villa Ángela.[7]