Josep Balari i Jovany

Josep Balari i Jovany
Josep Balari i Jovany (1875).jpg
Información personal
Nacimiento11 de noviembre de 1844 Ver y modificar los datos en Wikidata
Barcelona, España Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento1 de julio de 1904 Ver y modificar los datos en Wikidata (59 años)
Barcelona, España Ver y modificar los datos en Wikidata
NacionalidadEspañola Ver y modificar los datos en Wikidata
Educación
Educado en
Información profesional
OcupaciónHistoriador, filólogo, traductor y profesor universitario Ver y modificar los datos en Wikidata
Empleador
  • Universidad de Barcelona Ver y modificar los datos en Wikidata
Miembro de

Josep Balari i Jovany[4]

Biografía

Estudió las carreras de Filosofía y Letras y de Derecho en la Universidad de Barcelona. Aprendió además las lenguas griega, árabe y latina, así como la francesa, inglesa, italiana y rusa, que llegó a dominar a la perfección. Balari formaba parte y se relacionaba activamente con los círculos filológicos europeos más avanzados del momento.[3]​ Fue también un experto en taquigrafía, junto con su amigo el doctor Pere Garriga i Marill.

En 1872 fue nombrado por oposición profesor de taquigrafía del Instituto de Barcelona, cátedra en la que fue el más activo propagador del sistema taquigráfico Garriga. En 1881, también por oposición, logró la cátedra de Lengua y Literatura griegas en la Universidad de Barcelona.

El doctor Balari introdujo en Cataluña el método de Georg Curtius en la enseñanza del griego. Dotado de una excelente habilidad para la enseñanza, consiguió formar una verdadera escuela de discípulos que mantuvieron la tradición filológica clásica en España, veinte de los cuales ocuparon en su tiempo cátedras de lenguas clásicas en varias universidades e institutos españoles.

En el Archivo de la Corona de Aragón de Barcelona hizo pacientes investigaciones, consiguiendo reunir un inmenso capital de noticias históricas y filológicas sobre Cataluña y su lengua, tarea de la cual surgió la obra Orígenes históricos de Cataluña, la cual recibió en 1897 el premio Martorell, consistente en la cantidad de 20 000 pesetas.[3]

El entusiasmo ardiente y efusivo por la ciencia filológica y por la lengua catalana fue una característica permanente del doctor Balari. A la causa de esta ciencia y esta lengua consagró toda su vida. En lo referente a la lengua catalana, tenía reservados gran número de materiales para la publicación de una gramática y un diccionario. Formó parte de varias academias literarias y científicas, siendo presidente de la Academia de Buenas Letras de Barcelona (de 1893 a 1901), de la corporación taquigráfica del sistema Garriga y de los Juegos Florales de 1894.

Tiene dedicada una calle en Barcelona.[6]