Jerarquía

La jerarquía es una estructura que se establece en orden a su criterio de subordinación entre personas, animales, valores y dignidades. Tal criterio puede ser superioridad, inferioridad, anterioridad, posterioridad, etc; es decir, cualquier cualidad categórica de gradación agente que caracterice su interdependencia. Tiene un uso frecuente en las clasificaciones mitológicas y teológicas; y se aplica a todo tipo de ámbitos (Física, morales, empresariales, etc.). Cuando existe una jerarquía se dice, por extensión, que hay una organización jerárquica.[1]​ Como concepto infraestructural, define el modo de formación entre los diversos rangos atribuibles a un determinado sistema en el que cada elemento esté supeditado gradualmente al elemento inmediatamente previo. Un ejemplo clásico es la jerarquía de un programa la cual se establece entre pasos en orden a su ordinograma.

Ejemplos de uso son la jerarquía de la Iglesia, la jerarquía militar, la jerarquía de tripulación, la jerarquía burocrática (escalafón), la jerarquía de valores, la jerarquía corporativa, etc.

Etimología

La palabra española «jerarquía» procede de la latina hierarquia, y esta de la griega ἱεραρχία (hierarchía), de ἱεράρχης (hierárchēs). Hace referencia al clérigo encargado de presidir los ritos sagrados (ἱερεύς hiereús —‘sacerdote’, de la raíz ἱερός hierós, ‘sagrado’—, y ἀρχή archē —‘primer lugar’, ‘gobierno’, ’mando’—).

El Diccionario de la lengua española define tres acepciones del término: ‘gradación de personas, valores o dignidades’; ‘jerarca’ y ‘orden entre los diversos coros de los ángeles’.[3]