Jacques Derrida

Jacques Derrida
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Información personal
Nacimiento15 de julio de 1930
El-Biar, Argelia francesa
Fallecimiento8 de octubre de 2004 (74 años)
París, Francia
Causa de la muerteCáncer de páncreas Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidadfrancesa
Lengua maternafrancés
Familia
Cónyuge
  • Marguerite Derrida (1957-2004) Ver y modificar los datos en Wikidata
Educación
Educado en
Alumno de
Información profesional
Ocupaciónfilósofo
Empleador
Estudiantes doctoralesBernard Stiegler Ver y modificar los datos en Wikidata
AlumnosPaul B. Preciado y Bernard-Henri Lévy Ver y modificar los datos en Wikidata
MovimientoDeconstrucción del Logocentrismo y Filosofía postmoderna
Lengua de producción literariafrancés
Obras notablesDe la gramatología
La escritura y la diferencia
La voz y el fenómeno
La diseminación
Miembro de
Distinciones

Jacques Derrida (El-Biar, Argelia francesa, 15 de julio de 1930-París, 8 de octubre de 2004) fue un filósofo francés de origen argelino, conocido popularmente por desarrollar un análisis semiótico conocido como deconstrucción. Es una de las principales figuras asociadas con el posestructuralismo y la filosofía posmoderna.

Lo revolucionario de su trabajo ha hecho que sea considerado como el nuevo Immanuel Kant por el pensador Emmanuel Lévinas, o el nuevo Friedrich Nietzsche según Richard Rorty.[2]

Biografía

Nació en el seno de una familia judía sefardí, originaria de Toledo y de clase media acomodada. Sufrió la represión del gobierno de Vichy y fue expulsado en octubre de 1942 de su instituto argelino por motivos racistas. Ese trauma, que recordaría toda su vida, le ayudaría a construir su personalidad.[3]

Como compensación, de joven participó en numerosas competiciones deportivas, y soñó con ser futbolista profesional. Pero ya en esa época descubrió y leyó con pasión no solo a los novelistas clásicos sino también a filósofos y escritores como Albert Camus, Antonin Artaud, Paul Valéry, Rousseau, Nietzsche y André Gide.[4]

Pasó a Francia. Tras cuatro años de clases preparatorias literarias en el liceo Luis el Grande de París, y con la nostalgia de su lugar natal, ingresó en la Escuela Normal Superior francesa en 1952; allí descubrió a Kierkegaard, a Martin Heidegger y a Louis Althusser. Pronto se hizo gran amigo de su tutor Louis Althusser, un afecto que duró de por vida a pesar de las diferencias ideológicas y de la tragedia del segundo.[6]​ Otro de sus docentes fue Maurice de Gandillac.

Después, obtuvo una beca para estudiar en la Universidad Harvard (posteriormente dio clases en universidades de los Estados Unidos, principalmente Universidad Johns Hopkins, Universidad Yale y Universidad de Nueva York). Se casó en junio de 1957 con Marguerite Aucouturier, traductora y futura psicoanalista (con quien tuvo dos hijos, Pierre, nacido en 1963, y Jean, en 1967). Meses después volvió a Argelia, en calidad de recluta para cumplir su servicio militar. Solicitó ser destinado como maestro en una escuela para hijos de soldados, en Koléa, cerca de Argel. Durante más de dos años fue soldado, pero sin usar el uniforme militar, y enseñó francés e inglés a jóvenes argelinos y franceses. En la antigua colonia trató al futuro sociólogo Pierre Bourdieu. Severo crítico de la política de Francia en Argelia, soñó con una forma de independencia que permitiese la convivencia entre argelinos y franceses.[7]

En 1959 enseñó por vez primera en el liceo de Le Mans. En 1964 logró el premio Jean Cavaillès de Epistemología por su traducción de El origen de la geometría de Edmund Husserl, con una enorme introducción. En 1965, a la sombra de Althusser,[9]

Su participación, con un grupo de destacados intelectuales —Jean Hyppolite, Georges Poulet, Lucien Goldmann, Roland Barthes, Jean-Pierre Vernant o Jacques Lacan—, en un encuentro sobre las ciencias humanas francesas en la Universidad Johns Hopkins (Baltimore), fue decisiva.[12]

Tumba de Derrida en Ris-Orangis

Inicialmente apoyó a los estudiantes durante las protestas del Mayo del 68, pero con reservas, si bien participó en protestas. Manifestó su oposición a la guerra de Vietnam, con Los fines del hombre que leyó en Estados Unidos. En 1979 tomó la iniciativa de reunir «los Estados generales de la filosofía» en la Sorbona, para defender esta disciplina, y se implicó cada vez más en política, dominio que había aparentemente descartado de su vida profesional pero que le ocupó de por vida.[14]

Desde entonces estuvo más presente en la sociedad francesa (pese a las reticencias universitarias) e incluso dejó que parte de su vida y de su imagen misma, antes oculta, fuesen visibles (como en La tarjeta postal, de 1986) y diesen motivo incluso a su propia reflexión.[16]​ Fue un militante a partir de un trabajo riguroso, ajeno a las coyunturas partidistas, como se percibe bien en sus tardíos Espectros de Marx (1993) y Cosmopolitas de todos los países, ¡un esfuerzo más! (1996).

Participó en las actividades culturales a favor de Nelson Mandela,[18]​ y se opuso a la invasión a Irak en 2003.