Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales

El Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales Onerosas (ITP) es una rama independiente del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados. Se encuentra regulado en el Real Decreto Legislativo 1/1993, del 24 de septiembre (Texto Refundido de la Ley del Impuesto) y Real Decreto 828/1995, de 29 de mayo de la legislación Española. Es un impuesto que desde 1993 grava todas las operaciones que impliquen una transmisión de patrimonio entre las personas.[3]

Hecho imponible

El Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales Onerosas se aplica en todos aquellos casos en los que existe una transmisión de patrimonio o de bienes tales como la venta de un vehículo entre particulares o la venta de un terreno, solar o finca. También es aplicado a la hora de efectuar un arrendamiento de un inmueble, ya sea éste rústico o urbano. A este efecto, el Real Decreto Legislativo 1/1993, del 24 de septiembre (BOE del 20 de octubre) establece:

[...] en el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales Onerosas el arrendatario de una vivienda tributa conforme a la escala que haya aprobado la Comunidad Autónoma correspondiente al lugar en que esté situada la vivienda o si la Comunidad Autónoma no la hubiera aprobado.[4]

Este impuesto resulta incompatible e inaplicable con:

Nunca una misma operación englobada por esta ley puede estar sujeta al gravamen de dos impuestos al mismo tiempo. Si la operación está englobada dentro de la sección de Operaciones Societarias nunca estará sujeta al gravamen de Transmisiones Patrimoniales Onerosas.

Estos tres impuestos son totalmente incompatibles con el Impuesto sobre el valor añadido.