Historia de la Argentina entre 2003 y 2023

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Historia de la Argentina
2003 - 2023
Kirchnerismo y macrismo
División geográfica de la República Argentina.

La Historia de la Argentina entre 2003 y 2023[nota 1]​ estuvo marcada por la recuperación de la gran crisis de diciembre de 2001, causada por el estallido de la convertibilidad del peso y el dólar, dando paso al default de la deuda externa, con un enorme costo social, que puso a más de la mitad de la población bajo la línea de pobreza, con casi un tercio de desempleo.

En 2003 surgió el kirchnerismo, luego de vencer al menemismo en las elecciones presidenciales de ese año. Durante el mandato del peronista Néstor Kirchner (2003-2007) el gobierno argentino renegoció más del 90% de la deuda externa declarada en default en 2002 y canceló la deuda con el Fondo Monetario Internacional.

En las elecciones presidenciales de 2007, el kirchnerismo (Frente para la Victoria) volvió a triunfar llevando como candidata a Cristina Fernández de Kirchner, la primera mujer argentina que encabezó una fórmula presidencial ganadora. Durante este mandato (2007-2011) se reestatizaron los fondos jubilatorios y de pensión, se creó la Asignación Universal por Hijo y se aprobó la Ley de Matrimonio Igualitario. En el ámbito internacional impulsó la creación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños.

En las elecciones presidenciales de 2011, el kirchnerismo (Frente para la Victoria) triunfó por tercera vez, llevando nuevamente como candidata a Cristina Fernández de Kirchner, superando los votos de las dos elecciones enteriores, con 54%. Durante este mandato (2011-2015) se reestatizó la que fuera históricamente la empresa estatal petrolera YPF, se extendió la jubilación para amas de casa y trabajadores precarizados, y se aprobaron las leyes de Servicios de Comunicación Audiovisual y de identidad de género. En el ámbito internacional impulsó la creación de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

En las elecciones presidenciales de 2015, el macrismo venció al kirchnerismo y al peronismo no kirchnerista. Fue elegido presidente el poderoso empresario Mauricio Macri para el período 2015-2019, quién puso en marcha un plan para modificar los precios relativos, reduciendo los impuestos a la exportación de soja y otros cereales, así como las a las exportaciones mineras, y aumentando las tarifas de la energía y el precio de los combustibles, que fueron dolarizados. Simultáneamente el gobierno aumentó fuertemente la deuda externa. En 2018 Argentina sufrió una fuerte salida de capitales, que produjo una devaluación del peso en un 135% y llevó al gobierno a volver al Fondo Monetario Internacional.

Antecedentes

La etapa histórica inmediatamente anterior (1983-2003) se caracterizó principalmente por la consolidación de la democracia en Argentina por primera vez, luego de casi un siglo de procesos democráticos interrumpidos por golpes de Estado.

El marco internacional estuvo definido por la victoria de Estados Unidos en la Guerra Fría (1947-1991), la disolución de la Unión Soviética y el proceso de globalización abierto en la década de 1990, que generalizó en todo el mundo los principios del llamado "libre comercio" según el pensamiento neoliberal, bajo hegemonía estadounidense. Sobre el final del período, se inició un vigoroso crecimiento de China -que se volvería decisivo en el período siguiente-, se produjo un gran aumento del precio de las materias primas y el petróleo conocido como "boom de los commodities" -beneficiando a los países latinoamericanos-, y el mundo fue sacudido por los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, que indujeron una fuerte militarización de Estados Unidos.

Durante la presidencia del radical Raúl Alfonsín (1983-1989) se inició el proceso de integración regional que tomaría el nombre de Mercosur; se enjuició a las juntas militares por crímenes de lesa humanidad pero también se sancionaron las leyes de impunidad que frenaron las investigaciones; finalmente la crisis de la deuda externa tomada por la última dictadura desembocó en la hiperinflación de 1989 y 1990.

Durante las dos presidencias del peronista Carlos Menem (1989-1999) se realizó una profunda reforma liderada por el ministro Domingo Cavallo, que cambió de raíz la economía argentina, siguiendo los lineamientos del Consenso de Washington. El eje de la reforma fueron la convertibilidad del peso y el dólar que frenó la inflación y el proceso de privatizaciones del amplio sector estatal que poseía la Argentina: petróleo, gas, siderurgia, ferrocarriles, energía eléctrica, teléfonos, marina mercante, fondos de jubilación y pensión, etc. La reforma económica incluyó una reforma laboral con el fin de "flexibilizar" las leyes laborales.[2]

Simultáneamente con la reforma económica se produjo una transformación estructural de la sociedad argentina. En 1994 apareció por primera vez el desempleo masivo,[5]​ y se originó un extenso movimiento de desocupados llamado piqueteros, que recurrió al bloqueo de calles y rutas como forma de protesta.

La presidencia del radical Fernando de la Rúa (1999-2001) continuó la política económica menemista, al punto que también nombró como ministro a Domingo Cavallo ya su segundo Federico Sturzenegger. Luego de varios años de recesión y fuga de capitales, con fuerte apoyo del Fondo Monetario Internacional mediante planes como el Megacanje y el "Blindaje", el país sufrió una crisis generalizada, en la que fueron asesinados decenas de manifestantes. En un estado de disolución institucional, De la Rúa renunció el 20 de diciembre de 2001, en medio de una pueblada que tenía como consigna "Que se vayan todos". El país entró en estado de default de su enorme deuda externa y durante doce días no fue posible reconstituir un Poder Ejecutivo estable.

Finalmente el Congreso de la Nación eligió como presidente al peronista Eduardo Duhalde (2002-2003) para finalizar el mandato de De la Rúa. En 2002 Argentina alcanzó los índices de pobreza,[11]

Al aproximarse las elecciones presidenciales de 2003, los dos grandes partidos político argentinos (peronismo y radicalismo) habían estallado, y cada una de esas corrientes se presentaron separadas con tres candidatos cada una, destacándose el expresidente Carlos Menem como líder de la principal corriente conservadora. El presidente Duhalde había tenido problemas para presentar un candidato que expresara a un peronismo no menemista, y luego de que rechazaran la candidatura los gobernadores Carlos Reutemann y José Manuel De la Sota,[15]