Hipótesis (método científico)
English: Hypothesis

La hipótesis de Andreas Cellarius, que muestra los movimientos planetarios en órbitas excéntricas y epicíclicas.

Una hipótesis (del griego hipo, 'subordinación' o 'por debajo' y tesis, 'conclusión que se mantiene con un razonamiento') es un enunciado no verificado, una vez refutado o confirmado dejará de ser hipótesis y sería un enunciado verificado. La hipótesis es una conjetura científica que requiere una contrastación con la experiencia.[1]​ Para ella no son suficientes los argumentos persuasivos, por más elaborados que sean. Se puede decir entonces, que de ciertas hipótesis se deducen otras y así sucesivamente hasta llegar a ciertos enunciados básicos, de observación directa.

Una hipótesis científica es una proposición aceptable que ha sido formulada a través de la recolección de información y datos,[2]​ aunque no esté confirmada, sirve para responder de forma alternativa a un problema con base científica.

Una hipótesis se puede usar como una propuesta provisional que no se pretende demostrar estrictamente, o puede ser una predicción que se debe verificar por el método científico. En el primer caso, el nivel de veracidad que se otorga a una hipótesis dependerá de la medida en que los datos empíricos apoyan lo afirmado en la hipótesis. Esto es lo que se conoce como contrastación empírica de la hipótesis o bien proceso de validación de la hipótesis. Este proceso puede realizarse mediante confirmación (para las hipótesis universales) y/o mediante verificación (para las hipótesis existenciales).

Formulación de hipótesis

Aspecto de la hipótesis

Como se ha dicho, una hipótesis es una conjetura posible que se establece en forma de proposición afirmativa, en futuro simple o en condicional. Una hipótesis no se establece en forma de pregunta, como por ejemplo: ¿pueden los gansos sobrepasar los 85 km/h volando? sino que de una suposición, de la que se cree que es algo viable y veraz, se afirma por ejemplo que: los gansos pueden sobrepasar volando los 85 km/h; o bien se asegura que: los gansos sobrepasarán volando los 85 km/h; o bien: si un grupo de gansos escogido puede superar los 85 km/h, entonces podremos concluir que los gansos pueden sobrepasar volando los 85 km/h.

Además, especialmente desde Karl Popper, se ha insistido en que las hipótesis formuladas deben ser falsables, es decir, deben estar formuladas de una forma clara que permita construir un experimento que potencialmente pueda corroborar o contradecir la hipótesis. Si bien, diversas críticas al falsacionismo más simplista, han señalado que la falsabilidad no es una condición suficiente, aunque generalmente necesaria.

Pasos de la hipótesis

Los pasos de la hipótesis son: reunir información, compararla, dar posibles explicaciones, escoger la explicación más probable y formular una o más hipótesis.[3]​ Después de hacer todos estos pasos (en la ciencia) se realiza una experimentación, en la que se confirma la hipótesis o no. Si la hipótesis es confirmada, entonces lo planteado como hipótesis es verdadero. En caso de que no sea confirmada, la hipótesis es falsa y en caso de ser falsa hay que formular otra hipótesis con los datos reales que se han conseguido, para tener los datos correctos y un resultado eficaz, lo que permite afirmar que una hipótesis tiene mayor probabilidad de ser cierta si se apoya en conclusiones confirmadas como verdaderas (teoría científica).