Guevarismo

El Che Guevara en la famosa fotografía de Alberto Korda conocida como Guerrillero heroico.

El guevarismo es una doctrina política de origen marxista basada a partir de las acciones y las ideas del revolucionario argentino-cubano Ernesto «Che» Guevara, uno de los líderes de la Revolución cubana.

El guevarismo se caracteriza por un enfoque radicalizado del cambio social a través de la lucha armada, haciéndose énfasis en el campesinado como sujeto revolucionario en países subdesarrollados. No obstante, llama antes a usar todos los mecanismos legales de la democracia representativa burguesa mientras estén disponibles. Por otra parte, en el plano económico el Che diseñó el «sistema presupuestario de financiamiento», una forma de planificación económica centralizada que buscaba una rápida superación del mercado.[1]

Componentes

El Che Guevara desarrolló una serie de ideas y conceptos que se ha conocido como «guevarismo». Su pensamiento tomaba el antiimperialismo, el marxismo como elemento de base, pero con reflexiones sobre la forma de realizar una revolución y crear una sociedad socialista que le dieron identidad propia.

Guerrilla

Fusiles de Camilo Cienfuegos y el Che Guevara en el Museo de la Revolución, La Habana.

El Che Guevara otorgaba un papel fundamental a la lucha armada. A partir de su propia experiencia desarrolló toda una teoría sobre la guerrilla que ha sido definida como foquismo. Para él, cuando en un país existían «condiciones objetivas» para una revolución, un pequeño «foco» guerrillero como vanguardia podía crear las «condiciones subjetivas» y desencadenar un alzamiento general de la población.[2]

Sostenía que existía un vínculo estrecho entre la guerrilla, los campesinos y la reforma agraria. Esta posición diferenció su pensamiento del socialismo netamente obrerista-industrial, y lo acercó a las ideas maoístas. En este sentido expresa:[3]

Habíamos dicho también que en las condiciones actuales de América, por lo menos, y de casi todos los países poco desarrollados económicamente, los lugares que ofrecían condiciones ideales para la lucha eran campestres y por lo tanto la base de las reivindicaciones sociales que levantará el guerrillero será el cambio de la estructura de la propiedad agraria.

Ernesto Guevara

Su libro La guerra de guerrillas es un manual donde se exponen las tácticas y estrategias usadas en la guerrilla cubana.

El hombre nuevo

El eje fundamental en el que guiaba su acción político-teórico-militar, era el principio del humanismo marxista, es decir el Che sugiere que es indispensable distinguir entre el humanismo de Marx y el humanismo burgués, cristiano tradicional, filantrópico, etc. Contra todo humanismo abstracto que pretende estar «por encima de las clases» (y que es, en último análisis, burgués), el del Che, como el de Marx, está explícitamente comprometido en una perspectiva de clase proletaria. Oponiéndose, pues, radicalmente al «mal humanismo» declara que: la liberación del hombre y la realización de sus potencialidades no pueden realizarse más que por la revolución de los obreros, campesinos y demás clases explotadas que elimina la explotación del hombre por el hombre e instaura la dominación racional y colectiva de los hombres (proletarios) sobre su proceso de vida social. El humanismo marxista del Che es, pues, ante todo, un humanismo revolucionario que se expresa en su concepción del papel de los hombres en la revolución, en su ética comunista, y en su visión del hombre nuevo, el humanismo es la idea central del Che a la luz de la cual hay que comprender todo su pensamiento político.

Otorgaba un rol fundamental a la ética individual, tanto del guerrillero durante la revolución, como del ciudadano en la sociedad socialista. Este aspecto lo desarrolló bajo el concepto del «hombre nuevo socialista», al que veía como un individuo fuertemente movido por una ética personal que lo impulsa a la solidaridad y el bien común sin necesidad de incentivos materiales para ello. En este sentido, el Che Guevara otorgaba un valor central al «trabajo voluntario» al que veía como la actividad fundamental para formar al «hombre nuevo». En este sentido, para el Che, el trabajo debe dejar de ser «una penosa necesidad para convertirse en un agradable imperativo».[4]

Según el Che, el método para formar el hombre nuevo es el siguiente:[2]

En nuestro caso, la educación directa adquiere una importancia mucho mayor. La explicación es convincente porque es verdadera; no precisa de subterfugios. Se ejerce a través del aparato educativo del Estado en función de la cultura general, técnica e ideológica, por medio de organismos tales como el Ministerio de Educación y el aparto de divulgación del partido. La educación prende en las masas y la nueva actitud preconizada tiende a convertirse en hábito; la masa la va haciendo suya y presiona a quienes no se han educado todavía. Esta es la forma indirecta de educar a las masas, tan poderosa como aquella otra.

Che Guevara

Integración latinoamericana

Itinerario del primer viaje latinoamericano del Che Guevara realizado en 1952 con Alberto Granado. Las líneas rojas corresponden a viajes en avión.

Por otro lado pregonaba por una unión en bloque de los países latinoamericanos. Esta idea está fuertemente arraigada en las organizaciones guevaristas de hoy en día, como por ejemplo en las juventudes guevaristas de la Argentina. Además sus ideas de unión convergen con una iconoficación a nivel internacional del latinoamericano como el Che.