Giralda
English: Giralda

Catedral de Sevilla, Alcázar y Archivo General de Indias
UNESCO logo.svg Patrimonio de la Humanidad de la Unesco
La Giralda August 2012 Seville Spain.jpg
Vista general de la Giralda, en la catedral de Sevilla.
Coordenadas37°23′10″N 5°59′33″O / 37°23′10″N 5°59′33″O / -5.99238
PaísEspañaFlag of Spain.svg España
TipoCultural
CriteriosI, II, III, VI
N.º identificación383
RegiónEuropa y
América del Norte
EspañaLoc.svg
Giralda

Giralda es el nombre que recibe la torre campanario de la catedral de Santa María de la Sede de la ciudad de Sevilla, en Andalucía (España). Los dos tercios inferiores de la torre corresponden al alminar de la antigua mezquita de la ciudad, de finales del siglo XII, en la época almohade, mientras que el tercio superior es una construcción sobrepuesta en época cristiana para albergar las campanas. En su cúspide se halla una bola llamada tinaja sobre la cual se alza la estatua de bronce que representa el Triunfo de la Fe y que tiene función de veleta, ciertamente hermosa, el Giralda, hasta que a toda la torre el pueblo dio este nombre.

La Giralda mide 104,1 metros de altura, incluido el Giraldillo, que mide 7,69 metros.[4]​ Su arquitectura única y original de formas cuadrangulares exactas, adornada de torrecillas y pináculos, ha servido de inspiración a multitud de torres posteriores en Estados Unidos, Rusia, Polonia y otros países del mundo.

Historia

Lámina de Alejandro Guichot que muestra los tres estados de la Giralda. A la izquierda la primitiva torre almohade (s. XII), a la derecha una fase intermedia después de la caída del yamur que coronaba la torre (1396), y en el centro la torre actual, con el remate renacentista del campanario (s. XVI).

Período almohade

Durante el periodo de dominación almohade, la ciudad de Sevilla se convirtió en la capital de Al-Ándalus, lo que trajo a la ciudad una actualización de sus infraestructuras procediéndose a la construcción de algunas grandes edificaciones.[5]​ En este ámbito se comenzó el levantamiento de una nueva mezquita mayor en el solar que actualmente ocupa la catedral. La construcción de esta nueva mezquita mayor, que reemplazaba a la existente en la plaza del Salvador, se inició el año 1172 y en 1182 se pronunció el primer jutba (sermón de viernes) en la mezquita. Tenía orientación de norte a sur, ligeramente hacia el sureste, y su puerta principal correspondía a la actual Puerta del Perdón que da entrada al patio de los Naranjos, que formaba parte del recinto de la misma. El alzado exterior de la mezquita tenía influencias de la mezquita de Córdoba, mientras que la estructura de su planta procedía del modelo de las mezquitas marroquíes de Marrakech y de Tinmal.

En 1183, Al-Ándalus sufría una presión agresiva de las fuerzas castellanas y portuguesas, que hostigaban el campo sevillano. En respuesta, en diciembre de ese año el califa Abu Yaqub Yusuf puso en marcha un gran ejército en dirección a la península. Cruzó el estrecho de Gibraltar y entró en la ciudad de Sevilla el 25 de mayo de 1184. Con ocasión de su estancia en Sevilla, el 26 de mayo de 1184 ordenó al gobernador de la ciudad la construcción del alminar de la mezquita.[6]​ Salió el califa el 7 de junio, hacia Badajoz, para luego dirigirse al oeste para sitiar la población de Santarém a la que llegó el 27 de junio. Esta ciudad estaba defendida por Alfonso I de Portugal. El asedio duró hasta julio de 1184 y el 29 de julio Al-Mumin Abu Yaacub resultó muerto en combate.[8]

El nuevo califa, Abu Yúsuf al-Mansur (conocido entre sus súbditos como Muminin), hijo y sucesor de Yúsuf, que fue proclamado el 10 de agosto de 1184, en el alcázar de Sevilla, [10]​ Las obras de construcción se iniciaron en otoño dirigidas por el alarife Áhmed ben Baso.[11]

La construcción de la Giralda arranca sobre una cimentación de 3,60 metros, muy poco más amplia que la propia torre, y que constituye la única cimentación del edificio, según los estudios arqueológicos, una gruesa capa de argamasa y una simple mejora del terreno, en el que quedaron incluidos los restos de anteriores construcciones musulmanas de la zona.[12]​. Desde ahí otros tres metros de sillería emergen de la acera, con una serie de aras de mármol de época romana.


Las piedras que se emplearon tayud al adi fueron extraídas del muro del palacio del Alcázar de Ibn Abbad. Los muros de este palacio tenían características defensivas. Las piedras fueron bajadas sin necesidad de escaleras, ya que a estos muros se ascendía por una cuesta apta para caballos.[10]

En el año 584 de la hégira (entre el 2 de marzo de 1188 y el 18 de febrero de 1189) se paralizaron las obras cuando fue destituido Ibn Saíd, que era el almojarife encargado del registro de los gastos. Ibn Saíd fue sustituido por Abu Bakr.[10]

El 19 de junio de 1195 el emir Abu Yaacub al-Mansur derrotó a Alfonso VIII de Castilla en la batalla de Alarcos. Al regresar ordenó la realización de unas grandes esferas de bronce dorado para ser colocadas en la parte superior del alminar. Fueron colocadas el 10 de marzo de 1198 en presencia del emir.[6]

El esquema deriva del modelo de la mezquita de Córdoba. El primer cuerpo tenía 50,51 m de alto y una planta cuadrada de 13,61 m de ancho. El segundo cuerpo medía 14,39 m de alto y su planta era cuadrada de 6,83 m de ancho. Sobre el segundo cuerpo había una cúpula y sobre esta el yâmûr.[16]

Período cristiano

Réplica del giraldillo, situado en la puerta de San Cristóbal de la catedral.

En 1248 se produjo la Reconquista de Sevilla por Fernando III el Santo y la mezquita fue consagrada como templo cristiano. Algo habitual cuando se conquistaban municipios musulmanes era añadir campanas a los alminares, así como retirar el yâmûr para colocar una cruz y, bajo ella, una veleta, aunque este yâmûr no se retiró.[17]

No obstante, el 24 de agosto de 1356 se produjo un terremoto que trajo consigo el derrumbamiento de las cuatro bolas.[19]

Según se desprende del Plano de Bidaurreta, 1480-1498, descubierto por Begoña Alonso mientras investigaba sobre unos canteros, único plano original que nos ha llegado de la catedral gótica, en el proyecto original la torre iba a ser derribada, pero se ha entendido que por necesidad económica o deseo de inaugurar lo antes posible el templo, se decidió mantenerla.

Pinturas murales realizadas por Luis de Vargas a mediados del siglo XVI.

A mediados del siglo XVI canónigo Francisco Pacheco diseñó un programa iconográfico con murales para decorar la Giralda. Los frescos fueron realizados por el pintor Luis de Vargas entre 1553 y 1558. Gracias al cuadro de las Santas Justa y Rufina realizado por Miguel de Esquivel en 1620[24]

El 6 de junio de 1556 falleció el Maestro Mayor de la catedral, Martín Gaiza, y el cabildo convocó un concurso para escoger a su sustituto. En 1557 se presentaron los maestros mayores de las principales capitales andaluzas: Hernán Ruiz, Andrés de Vandelvira, Francisco del Castillo, Juan de Orea, Luis Machuca y Pedro de Campo. También se presentó Miguel Gainza, que había sido aparejador en la catedral desde 1542. El 14 de diciembre fue escogido Hernán Ruiz. Al parecer, llegó de Córdoba con un proyecto definitivo de cómo debería renovarse la torre y contaba incluso con una maqueta de escala 1:50.[25]

Precedentes estilísticos
Alminar de la mezquita Hasan, Rabat), siglo XII.
La torre Hasan y el alminar de la merzquita Kutubia, ambos en Marruecos, constituyen dos brillantes precedentes de la Giralda.

En 1565, las obras de edificación ya estaban acabadas. [28]​ El Giraldillo fue diseñado por el pintor Luis de Vargas, inspirado ende la diosa Palas Atenea o Minerva, posteriormente se realizó el modelado escultórico por Juan Bautista Vázquez el Viejo, para pasar a ser fundido por Bartolomé Morel, que era principalmente artillero, ahí que cuando sacó la pieza del molde tenía trozos con desperfectos y tuvo de remacharlos. Según los estudios durante su restauración, la escultura presenta un vientre abultado que se ha entendido como un embarazo de la diosa, a modo de representar la fortaleza y fecundidad de la Fe católica, ya que se realizó en pleno conflicto de religión en Europa, entre católicos y protestantes. Es la escultura en bronce del Renacimiento más grande del mundo