Francisco Romero Robledo

Francisco Romero Robledo
Francisco Romero Robledo, de Franzen.jpg
Fotografiado por Franzen

Ministro de Fomento
20 feb. 1872-26 may. 1872

Ministro de la Gobernación
31 dic. 1874-7 mar. 1879

9 dic. 1879-8 feb. 1881

18 ene. 1884-13 jul. 1885

Ministro de Ultramar
23 nov. 1891-11 dic. 1892

Ministro de Gracia y Justicia
23 mar. 1895-14 dic. 1895

Información personal
ApodoEl Pollo de Antequera y El gran elector Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacimiento8 de marzo de 1838
Antequera
Fallecimiento3 de marzo de 1906
Madrid
NacionalidadEspañola Ver y modificar los datos en Wikidata
Partido político
Información profesional
Ocupaciónabogado y político
Miembro de
FirmaFirma de Francisco Romero Robledo.svg

Francisco Romero Robledo (Antequera, 8 de marzo de 1838-Madrid, 3 de marzo de 1906) fue un abogado y político español, ministro de Fomento durante el reinado de Amadeo I, ministro de Gobernación durante el reinado de Alfonso XII, y ministro de Ultramar y ministro de Gracia y Justicia durante la regencia de María Cristina de Habsburgo-Lorena. Responsable del fraude electoral desde su posición de ministro de la Gobernación, mantuvo una fuerte rivalidad con Francisco Silvela dentro de las filas conservadoras.

Biografía

Un joven Romero y Robledo, ministro de la Gobernación (La Ilustración Española y Americana, 1875).
El señor Romero Robledo, con el general Borrero, rodeado de varios amigos la noche de la inauguración del Nuevo Círculo Romerista. Fotografía de Manuel Compañy (c. 1900).
Romero Robledo, en las postrimerías de su vida.

Nació en la localidad malagueña de Antequera el 8 de marzo de 1838[2]

Se licenció en Derecho en 1862; en ese mismo año obtuvo su primera acta de diputado por la Unión Liberal representando a Málaga manteniendo dicho escaño hasta 1866. Participó activamente en la Revolución de 1868 que destronaría a Isabel II formando parte de la Junta revolucionaria de Madrid. Pasó a militar en el Partido Constitucional de Sagasta con el que concurriría, obteniendo escaño por la circunscripción de Málaga, en las elecciones de 1869 a 1872 y llegando a ser nombrado subsecretario de Gobernación en 1871 y ministro de Fomento entre el 20 de febrero y el 26 de mayo de 1872.

No contraería matrimonio hasta los 38 años de edad,[4]

Con la proclamación, en 1873, de la I República, vuelve a ser elegido diputado en esta ocasión por León y se sitúa entre los detractores del régimen republicano, acercándose políticamente a Cánovas y a su idea de lograr la restauración borbónica. En 1876 se mostró vocalmente en contra del sufragio universal en un discurso parlamentario.[5]

«Combatí yo entonces el sufragio universal, como le combato ahora, como le combatiré siempre, como le combatiré toda mi vida, aparte de otras razones, porque le considero instrumento de tiranía y enemigo de la libertad; porque el sufragio universal, que no es un derecho individual, y en esto parece que la opinion va siendo unánime, es una funcion política que exige condiciones de capacidad, que no tienen ciertamente aquellos que al depositar una papeleta en la urna no saben lo que hacen, no se han ocupado nunca de la vida política, no tienen la cultura de vida ni de inteligencia suficiente para ocuparse de los intereses públicos, ni para comprender la conveniencia de que los negocios del Estado lleven esta ó la otra direccion.»

Diario de las Sesiones de Cortes, núm. 94 de 26 de junio de 1876, p. 2414[6]

Lograda la Restauración, continuará siendo elegido diputado hasta las elecciones de 1898, y será ministro de Gobernación en tres ocasiones: entre el 31 de diciembre de 1874 y el 7 de marzo de 1879[7]​ en sendos gabinetes que nuevamente presidiría Antonio Cánovas.

La cesión del poder a los liberales que tras la muerte de Alfonso XII se había acordado entre Sagasta y Cánovas en el Pacto del Pardo, provocó su ruptura con Cánovas. En 1886 creó junto al general López Domínguez el Partido Liberal-Reformista, una formación efímera que no consiguió romper la dinámica bipartidista,[7]​ en ambos casos bajo la presidencia de Cánovas.

En 1893, tras caer el gabinete Cánovas en el que ejercía como ministro, marchó a Alemania para operarse de un sarcoma en la nariz que padecía; la intervención le dejó un rostro algo desfigurado, que disimuló con una prótesis.[10]

A la muerte de Cánovas en 1897, Silvela consiguió hacerse con el control de las huestes conservadoras, bloqueando el ascenso de Romero Robledo.[11]​ Este, incapaz de hacerse con el liderazgo del partido, creó en el mismo su propia facción, conocida como "romerista", llegando a presidir el Congreso entre 1903 y 1905, periodo en el que tuvo que hacer frente hasta a tres votos de censura.

Falleció el 3 de marzo de 1906 en Madrid.[13]