Eximente

Los eximentes, en Derecho Penal, son causas de exención de responsabilidad criminal.[1]

La acción criminal debe reunir una serie de elementos para ser completa: Conducta (acciones y omisiones), tipicidad, antijuricidad, culpabilidad y punibilidad. La ausencia de alguno de ellos implica la exoneración de responsabilidad criminal.

Las causas excluyentes de la antijuridicidad y tipicidad son estrictamente las genuinas eximentes. La existencia del delito exige la infracción de un deber impuesto por la Ley, pero no hay delito si existe una causa que excluye ese deber. Se contemplan dentro de este apartado la legítima defensa o el estado de necesidad.

Como causas excluyentes de culpabilidad se encuentran las causas de inimputabilidad que producen en el sujeto infractor la incapacidad para conocer y valorar el deber de respetar la norma. Se encuentran dentro de este apartado la enajenación mental o la intoxicación plena. Una segunda causas de inculpabilidad es la concurrencia de hechos que impiden declarar la acción como antijurídica y que excluyen el dolo o la culpa de alguien que si tiene capacidad para ser culpable. Aquí se encontraría encuadrado el estado de necesidad, el miedo insuperable, el error invencible. Por último se encontrarían las excusas absolutorias que son casos en las que se reúnen todos los elementos pero en los que el legislador, por razones distintas a la antijuridicidad y la culpabilidad, decide no imponer la consecuencia lógica que sería la pena.[2]

España

Las causas actuales previstas, en España, como eximentes en el artículo 20 del Código Penal de España son:

  1. Legítima defensa.
  2. Estado de necesidad.
  3. Actuar en cumplimiento de un deber o en el ejercicio legítimo de un derecho, oficio o cargo.
  4. Enajenación mental o trastorno mental transitorio;
  5. Intoxicación plena.
  6. Alteraciones en la percepción desde el nacimiento o infancia.
  7. Miedo insuperable.

Del análisis de las eximentes del actual Código de 1995, en comparación con el de 1973, se desprende la existencia de ciertos cambios en las mismas:[3]

  • Permanecen en el de 1995, con idéntica o muy semejante redacción la legítima defensa, el estado de necesidad, el cumplimiento de un deber, el ejercicio legítimo de un derecho, oficio o cargo y las alteraciones en la percepción.
  • Se suprimen, como causas específicas de ausencia de responsabilidad, la fuerza irresistible, la obediencia debida y el caso fortuito.
  • Se añade la intoxicación plena por consumo de bebidas alcohólicas, drogas tóxicas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas u otras que produzcan efectos análogos, así como el síndrome de abstinencia causado por la dependencia a dichas sustancias; también se incorporan, en la Parte Especial, algunas nuevas causas de exclusión de la punibilidad.
  • Se modifica la enajenación y el trastorno mental transitorio, la minoría de edad, el error, el miedo insuperable y el encubrimiento entre parientes.