Europa (satélite)

Europa
Europa-moon.jpg
En esta fotografía del hemisferio posterior de Europa en colores naturales, las largas líneas oscuras son fracturas en la corteza helada, alguna de las cuales puede llegar a medir 3000 m de longitud. La característica brillante con una mancha oscura central es el joven cráter Pwyll, nombrado por el dios celta del Inframundo. La imagen fue tomada el 7 de septiembre de 1996 por la nave espacial Galileo a unos 677 000 km. Europa tiene aproximadamente el tamaño de la Luna.
Descubrimiento
DescubridorGalileo Galilei[1]
Simon Marius
Fecha7 de enero de 1610
DesignacionesJúpiter II
CategoríaSatélite galileano
Elementos orbitales
Inclinación0,470°
Semieje mayor671 100 km
Excentricidad0,0101
Elementos orbitales derivados
ÉpocaJ2000.0
Periastro o perihelio664 862 km
Apoastro o afelio676 938 km
Período orbital sideral3d 13h 14,6min
Velocidad orbital media13,740 km/s
Radio orbital medio670 900 km[2]
Satélite deJúpiter
Características físicas
Masa4,80 x 1022 kg (0.008 veces la Tierra)
Volumen1,593 x 1010
Densidad3,013 x g/cm³
Área de superficie3,09 x 107 km²
Diámetro3121,6 km[3]
Gravedad1,314 m/s² (0,134 g)
Velocidad de escape2,025 km/s
Periodo de rotaciónRotación síncrona
Inclinación axial0,1°
Albedo0,67 ± 0,03
Características atmosféricas
Presión0.1 µPa
Temperatura50-125 K
Cuerpo celeste
AnteriorÍo
SiguienteGanímedes

Europa es el sexto satélite natural de Júpiter en orden creciente de distancia y el más pequeño de los cuatro satélites galileanos. Fue descubierto en 1610 por Galileo[4]

Ligeramente más pequeño que la Luna, Europa está compuesto principalmente por silicatos, tiene una corteza de hielo de agua [9]

Historia

Europa fue descubierta por Galileo el 7 de enero de 1610, fecha en que halló junto a Júpiter «tres estrellas fijas, totalmente invisibles por su pequeño tamaño», según anotó en su diario. A la noche siguiente descubrió una cuarta estrella, y en noches posteriores comprobó que orbitaban en torno al planeta, por lo que dedujo que eran satélites. Se trataba de Ío, Europa, Ganímedes y Calisto. Galileo llamó inicialmente a estas lunas «astros mediceos», en honor a su mecenas, Cosme II de Médicis, pero la propuesta no gustó a otros astrónomos, que buscaron alternativas; así, el alemán Simon Marius, quien aseguraba haber descubierto también las lunas incluso antes que Galileo, propuso nombres basados en la mitología griega, que son los conocidos hoy día. Galileo contraatacó proponiendo que se llamasen Júpiter I, II, III y IV, nombres que fueron usados hasta principios del XX, en que se recuperaron los nombres propuestos por Marius. Las cuatro lunas de Júpiter son también conocidas como «satélites galileanos».[10]