Entretenimiento
English: Entertainment

Espectadores indios entretenidos por una retransmisión deportiva en televisión.
Lectura de Homero (1885), de Lawrence Alma-Tadema.
Jugadores de cartas, de Theodoor Rombouts, 1627. El tema ha sido muy tratado en la historia del arte.[1]
Las bodas de Caná, de Veronés. Del mismo pintor Cena en Casa de Leví[3]​ Con la excusa de representar las fiestas y banquetes citados en los Evangelios, el pintor hace que el tema religioso no sea el centro inmediato de atención, sino que quede eclipsado por una gran variedad de "distracciones" que son los propios entretenimientos que los personajes están disfrutando, excitando todos sus sentidos; el planteamiento es plenamente manierista.

Entretenimiento es cualquier actividad que permite a los seres humanos emplear su tiempo libre para divertirse o recrear su ánimo con una distracción, evitando el aburrimiento y evadiéndose temporalmente de sus preocupaciones, alegrándose o deleitándose; por ejemplo, jugando o leyendo.[4]

El entretenimiento forma parte de la amplia familia del ocio; de modo que con la denominada "cultura del ocio" se ha convertido en un sector floreciente de la actividad económica (los parques temáticos y de atracciones, los medios de comunicación y las industrias del cine, la música, los videojuegos y el deporte, etc.) Uno de su aspectos se denomina "industria del entretenimiento" o "negocio del espectáculo" (del inglés show business): la "farándula".

No obstante, no es únicamente propio de las sociedades actuales, como tampoco lo es su utilización por los poderes contemporáneos y su percepción crítica: tal era el sentido de la expresión romana panem et circenses y la española "pan y toros".

Otras actividades hasta cierto punto similares no se consideran entretenimiento, como las ceremonias públicas (religiosas, militares o civiles), las devociones privadas o el voluntariado.

Antes es la obligación que la devoción[5]

El entretenimiento colectivo tiene como requisito obtener y mantener la atención de una audiencia más o menos amplia. Las tres funciones clásicas de los medios de comunicación de masas eran "formar, informar y entretener".[6]

Volando voy / Volando vengo / .... / Por el camino / yo me entretengo
Camarón de la Isla, Volando voy, La leyenda del tiempo, 1979

Etimología

El término «entretenimiento» es de origen latino. Comenzó a utilizarse en Europa a finales del siglo XV en relación con la acción financiera de desviar bienes ajenos en beneficio propio. Con posterioridad, tal acepción dio paso a la de «desviar la atención» en general, asociándose luego a la idea de placer y de ocio.[cita requerida][8]