Elecciones presidenciales de Argentina de 1951

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Elecciones presidenciales de 1951
Presidente para el período 1952-1958
Domingo 11 de noviembre de 1951
TipoPresidencial
Período4 de junio de 19524 de junio de 1958

Demografía electoral
Población17,328,734
Hab. inscritos8,633,998
Votantes7,593,948
Participación
  
87.95 % Green Arrow Up.svg 3.4 %
Votos válidos7,483,959 (98 45%)
Votos nulos109,989 (1 55%)[1]

Resultados
Juan Peron con banda de presidente.jpg
Juan Domingo Perón – PP / PPF
Votos4,745,168 Green Arrow Up.svg 219.1 %
  
63.40 %
Ricardobalbin1.jpg
Ricardo Balbín – UCR
Votos2,415,750 Green Arrow Up.svg 100.1 %
  
32.28 %
Reynaldo Pastor.jpg
Reynaldo Pastor – PDN
Votos174,399 Green Arrow Up.svg 300.9 %
  
2.33 %
Rodolfo Ghioldi.jpg
Rodolfo José Ghioldi – PCA
Votos71,318  
  
0.95 %
Alfredo Palacios.jpeg
Alfredo Palacios – PS
Votos54,920  
  
0.74 %

Mapa del resultado de la elección
Elecciones presidenciales de Argentina de 1951

Coat of arms of Argentina.svg
Presidente de la Nación Argentina

Las elecciones presidenciales de Argentina de 1951 se llevaron a cabo el 11 de noviembre para elegir a las personas que serían presidente y vicepresidente de la Nación durante el período 1952-1958. Fueron las primeras elecciones en que las mujeres pudieron ejercer su recién adquirido derecho al voto,[3]​ La elección se realizó bajo el texto constitucional resultante de la reforma de 1949 que estableció el voto directo y la posibilidad de reelección del presidente.

Triunfó y fue reelecto Juan Domingo Perón con un 63.40% de los votos, como candidato de los partidos Peronista y Peronista Femenino. Como vicepresidente fue elegido Juan Hortensio Quijano, siendo la primera reelección presidencial inmediata de la historia argentina. Estas elecciones se caracterizaron porque la fórmula vencedora obtuvo el mayor porcentaje de sufragios desde que se instaló el voto secreto en 1912. En segundo lugar salió Ricardo Balbín de la Unión Cívica Radical con 32.28%, mientras que ninguno de los demás candidatos superó el 3% de los sufragios.

Quijano no pudo asumir su segundo mandato como vicepresidente ya que falleció el 23 de abril de 1952, permaneciendo vacante la vicepresidencia hasta que se celebró una elección especial para cubrir el cargo en 1954, siendo ganada por el peronista Alberto Teisaire. Perón tampoco pudo finalizar el mandato constitucional debido a que fue derrocado por un golpe de Estado el 16 de septiembre de 1955.

Antecedentes

Perón con una copia de la Constitución de 1949.

Una vez como presidente, luego de ganar la elección de 1946, Perón comenzó un programa de nacionalización de industrias clave para el desarrollo de una economía rentista fincada en el excedente de las exportaciones argentinas. Se nacionalizó el Banco Central, la industria ferrocarrilera (con el fin de reorganizar desde el gobierno la distribución y transportación de materias primas a los puertos importantes del país bajando los costos de transportación), y creó el Instituto Argentino de Promoción del Intercambio (IAPI), que tenía por fin centralizar el comercio exterior y crear el excedente económico entre el precio que el Instituto fijaba y al que se compraba en Europa, para luego ser redistribuido entre los distintos sectores económicos de la Argentina.[4]

La Constitución Argentina de 1949, sancionada durante el primer gobierno de Juan Domingo Perón (1946-1952), incorporó los derechos de segunda generación que caracterizan al constitucionalismo social: integró los derechos de los trabajadores (decálogo del trabajador); la igualdad de hombres y mujeres en las relaciones familiares; la autonomía universitaria; los tres artículos económicos que establecen la función social de la propiedad; el deber del capital de estar al servicio del bienestar social y las reglas para la intervención del Estado en la economía (normas sobre nacionalizaciones y el control estatal de los servicios públicos).

De cara a las elecciones presidenciales venideras, las de 1951, la reforma más importante en la nueva Constitución de 1949 fue la eliminación del sistema de Colegio Electoral, vigente desde la sanción de la primera constitución, para dar paso a la elección directa del presidente, del vicepresidente y de los legisladores por voto popular mayoritario. Además, se permitía por primera vez la reelección inmediata del Presidente y sin la imposición de un límite de mandatos, permitiendo por primera vez que un presidente fuese elegido indefinidamente.[5]