Elecciones en Madrid durante la Segunda República Española

El Gobierno Provisional de la Segunda República (16 de abril de 1931), formado tras las elecciones municipales del 14 de abril de ese año y el subsecuente abandono del país por parte del rey Alfonso XIII. Una de las primeras medidas del nuevo gobierno fue la modificación de la legislación electoral. Bajo la nueva ley, que fue modificada ligeramente en 1933, se celebraron cuatro procesos electorales de ámbito estatal: tres a Cortes y uno de compromisarios para elegir al Presidente de la República.

Durante la Segunda República (1931-1939) se llevaron a cabo cuatro procesos electorales de ámbito estatal: tres a Cortes (1931, 1933 y 1936) y uno para los compromisarios necesarios para elegir al Presidente de la República (1936). Con la nueva legislación electoral republicana, que eliminaba los distritos uninominales en favor de circunscripciones generalmente provinciales, la ciudad de Madrid se constituyó en circunscripción, separada del resto de la provincia, en la que aunque los votos obtenidos por las diversas opciones permanecieron relativamente estables, con triunfo de la izquierda y el republicanismo. Dichos triunfos se tradujeron en la elección de un número de representantes muy superior, en torno al 80 %, al de los votos obtenidos, fruto del carácter netamente mayoritario de la legislación electoral.

Contexto histórico

En 1930, Madrid, la capital de España, contaba con 952 832 habitantes.[6]

Los partidos políticos otorgaban una gran importancia a las elecciones en Madrid, al tratarse de la capital del Estado, presentando a sus líderes y figuras más representativas por dicha circunscripción. De acuerdo con la legislación electoral, la ciudad de Madrid formaba una única circunscripción electoral, separada de su provincia, en la que durante todo el periodo republicano se dio el triunfo de las candidaturas republicanas y de izquierdas, casi siempre en grandes coaliciones, magnificadas por la ley electoral, incluso cuando la tendencia en el resto de España era contraria: Conjunción Republicano-Socialista en 1931 y Frente Popular en 1936, pero PSOE en 1933 (mientras que en el resto de España ocurrió justamente lo contrario, con el triunfo de las candidaturas radicales y cedistas). Ministros, presidentes de las Cortes, como Julián Besteiro o Diego Martínez Barrio, del Consejo de Ministros, como Manuel Azaña, Alejandro Lerroux, Francisco Largo Caballero, Juan Negrín o Rodolfo Llopis (en el exilio), o de la República, como el propio Azaña, fueron diputados por Madrid.[7]