El teniente Kijé (Prokófiev)

El teniente Kijé
Música cinematográfica y suite orquestal de Serguéi Prokófiev
Kije1934.jpg
Detalle del cartel de la película realizado por Izrail Bograd
CatálogoOp. 60 (suite)
Fecha de composición1933-34
Estreno
Fecha21 de diciembre de 1934 (83 años) (suite)
LugarParís
DirectorSerguéi Prokófiev
[editar datos en Wikidata]

El teniente Kijé (en ruso, Поручик Киже, Porúchik Kizhé) de Serguéi Prokófiev se concibió originalmente como un acompañamiento musical a la película del mismo nombre, producida por los estudios Belgoskinó en Leningrado entre 1933 y 1934 y estrenada en marzo de ese mismo año. Constituye la primera aproximación de Prokófiev a la música cinematográfica y el primer encargo que recibió de la Unión Soviética tras su exilio poco después de la Revolución de Octubre de 1917. Posteriormente, Prokófiev adaptó la música en una suite orquestal, su Op. 60.

En los albores del cine sonoro, varios compositores destacados estaban deseosos de adentrarse en el novedoso campo de la música de cine, pero Prokófiev no era la elección natural para este encargo. Afincado en París por casi una década, su música se caracterizaba por la experimentación y la disonancia, cualidades que no concordaban con las reglas culturales predominantes del régimen soviético. Aun así, a comienzos de 1933, ansioso por regresar a su patria, consideró el encargo de la película como una oportunidad para escribir música en un estilo más popular y accesible.

Tras el exitoso estreno de la película, la suite en cinco movimientos de El teniente Kijé se interpretó por primera vez en diciembre de 1934 y en seguida se convirtió en una pieza habitual del repertorio concertístico internacional. Sigue siendo una de las obras más conocidas del compositor y ha sido grabada en numerosas ocasiones. Partes de la partitura han sido utilizadas en varias películas posteriores y en dos populares canciones lanzadas durante la Guerra Fría tituladas «I Believe in Father Christmas» de Greg Lake y «Russians» de Sting.

Contexto

Compositor expatriado

Oriundo de Ucrania, Serguéi Prokófiev se graduó en el Conservatorio de San Petersburgo en 1914, y por aquel entonces ya era conocido como un compositor de vanguardia.[2]

Cuando la Primera Guerra Mundial estalló en agosto de aquel año, Prokófiev esquivó el servicio militar, posiblemente porque era el hijo único de una viuda. Durante los años de guerra continuó componiendo; en mayo de 1918, en el periodo de revueltas tras la Revolución de Octubre y el comienzo de la Guerra Civil, Prokófiev obtuvo permiso para viajar al extranjero, y partió con destino a América.[5]

Las autoridades soviéticas, más que tratar a Prokófiev como un fugitivo o un exiliado, eligieron considerarlo como un embajador general de la cultura soviética,[8]

Auge de la música cinematográfica

En los albores del cine mudo, a partir de la década de 1890, las películas solían acompañarse con música en vivo, a menudo improvisada, mediante un piano o armonio. A principios del siglo xx, los cines más grandes empezaron a utilizar orquestas, que acompañaban la película con música clásica de dominio público o, de forma cada vez más frecuente, bandas sonoras originales. La partitura de la película clásica de 1916 El nacimiento de una nación de Joseph Carl Breil, creada a partir de varias obras de música clásica así como de aportaciones originales, supuso un hito en la historia de la música cinematográfica e inspiró a compositores importantes de la época a componer música para películas mudas. Entre ellos cabe destacar a Victor Herbert y Mortimer Wilson de Estados Unidos, a Darius Milhaud y Arthur Honegger de Francia y Gottfried Huppertz y Edmund Meisel de Alemania.[9]

En 1927, desarrollos posteriores en la tecnología del sonido posibilitaron la aparición de las «imágenes parlantes». Al principio, la música de acompañamiento se grababa en disco de forma separada de las imágenes, pero en dos años el sistema « Movietone» permitió capturar el sonido en la propia cinta de la película.[11]

En 1932 los estudios cinematográficos Belgoskinó de Leningrado,[16]