Descubrimiento y conquista de la Argentina

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Historia de la Argentina
1516 - 1593
Descubrimiento y conquista
El sur de América del Sur, en un mapa publicado circa 1570 por el italiano Egnazio Danti.

El período del descubrimiento y de la conquista española en el territorio de la actual República Argentina fue un largo espacio de tiempo que ocupó casi todo el siglo XVI. Durante este período el territorio estuvo bajo el dominio de diversos poderes.

El Imperio Español ingresó y se instaló precariamente en un sector del territorio con epicentro en la región de Tucma, españolizada como Tucumán, en el actual noreste argentino, no pudiendo establecer plenamente su dominio debido a la resistencia diaguita que tuvo su apogeo en las Guerras Calchaquíes (1560-1667).[* 1]​ La conquista del sector español del actual territorio argentino comenzó desde cuatro direcciones: desde el noroeste por la puna jujeña, desde el noreste por Asunción, desde el sudeste por el Río de la Plata, y desde el oeste por Chile, región con la cual la actual región de Cuyo se mantendría en estrecha relación. Estos territorios no formaron ninguna entidad unificada y pasaron a integrar el Virreinato del Perú.

Un gran sector del actual territorio argentino no fue conquistado ni colonizado por el Imperio Español, principalmente la región pampeana y la Patagonia oriental (dominada por distintas fracciones de la cultura tehuelche) y la llanura chaqueña (dominada por las poblaciones guaycurúes y wichis). Estos territorios serían conquistados por los argentinos en el siglo XIX, luego de la independencia.

En la región mesopotámica, sobre el final del período se fundaron algunas poblaciones españolas, pero la mayor parte del territorio quedó bajo dominio de la cultura guaraní.

Durante este primer siglo posterior a la llegada de los españoles a América se produjo la catástrofe demográfica en América tras la llegada de los europeos. La mortandad indígena causó a su vez, sobre el final de la etapa, la importación de esclavos negros secuestrados en África.

La fecha inicial se establece en 1516, fecha de la expedición de Juan Díaz de Solís, primer explorador español en visitar el Río de la Plata. La fecha final se establece en torno al año 1593, en que terminó la etapa de las fundaciones de las ciudades españolas que serían más tarde capitales de las provincias argentinas,[* 2]​ y fueron nombrados los primeros dos gobernadores nacidos en América en las dos provincias entonces existentes: Hernandarias y Fernando de Zárate.

Los pueblos originarios

Al momento de la llegada de los españoles a la Argentina, el territorio estaba habitado por una gran cantidad de etnias, racialmente poco similares entre sí, y culturamente muy disímiles. En el sur, en las llanuras de las pampeana y chaqueña habitaban bandas de cazadores-recolectores: het, tehuelches, wichis, guaycurúes, vilelas, etc.[1]

En el noroeste habitaban pueblos de cultura agroalfarera, que cultivaban terrenos irrigados artificialmente: tales fueron los diaguitas, los omaguacas y los tonocotés.[1]

A fines del siglo XV, el imperio incaico había sometido a la totalidad de las poblaciones omaguacas y diaguitas, y habían convertido a huarpes y tonocotés en vasallos. La expansión del incario facilitaría la subsiguiente invasión española, al acostumbrar a las poblaciones locales a la obediencia y el vasallaje, y al difundir ampliamente la lengua quechua por un amplio territorio, que incluía todo el noroeste y el oeste de la actual Argentina.[3]