Demiurgo
English: Demiurge

Una de las representaciones del demiurgo es la cara de león: una deidad con cabeza de león encontrada en una gema gnóstica, en «La Antigüedad explicada y representada en figuras» de Bernard de Montfaucon, la cual puede tratarse de una representación de demiurgo.

El demiurgo (en griego: Δημιουργός, Dēmiurgós), en la filosofía gnóstica, es la entidad que, sin ser necesariamente creadora, es impulsora del universo. En la filosofía idealista de Platón y en la mística de los neoplatónicos es considerado un dios creador del mundo y autor del universo.[1]​Demiurgo significa, literalmente, «maestro, supremo artesano, hacedor».

Significado platónico

Las alusiones al demiurgo se encuentran en numerosos diálogos platónicos, a partir del Gorgias hasta llegar al Filebo, pasando por el Crátilo, la República y el Sofista.[2]

Según el mito de Platón, expuesto en el Timeo, obra en la que describe la disposición, a partir de razonamientos fundados en la teoría de las ideas y del cosmos. Al principio en el universo sólo había:

  • Materia informe y caos.
  • Ideas, que son perfectas.
  • El demiurgo, una divinidad.
  • Espacio.

Platón nos cuenta que el demiurgo se compadece de la materia y copia en ella las ideas, obteniendo con ello los objetos que conforman nuestra realidad. De esta forma explicaba la separación entre el mundo de las ideas que son perfectas y el mundo real (material) que, siendo imperfecto, participa como una copia de la perfección.

Dibujo de leontocephaline encontrado en un Mitreo del 190 dC en Ostia Antica, Italia