Curso de filosofía positiva

Curso de filosofía positiva
de Auguste Comte Ver y modificar los datos en Wikidata
Auguste Comte.jpg
Auguste Comte, retrato
GéneroEnsayo Ver y modificar los datos en Wikidata
Tema(s)Filosofía
IdiomaFrancés
Título originalCours de philosophie positive
País Francia
Fecha de publicación1830-1842
Serie
Esbozo de un cuadro histórico sobre el progreso de la civilización
Curso de filosofía positiva
Discurso sobre el espíritu positivo

El Curso de filosofía positiva fue la principal obra del filósofo y sociólogo francés Auguste Comte, una de las personalidades filosóficas más célebres del XIX, quien además fue el fundador del positivismo.[2]

Contexto histórico

Isidoro Augusto María Francisco Javier Comte (19 de enero de 1798 - 5 de septiembre de 1857), nació en Montpellier, Francia. Sus padres fueron Luis Augusto Comte y Rosalía Boyer.[5]

En el año 1826, Comte inauguró un curso de filosofía positiva en su domicilio, donde asistían algunos de sus discípulos en París. El primer volumen de su Curso se publicó en 1830, y contuvo dieciocho lecciones sobre las matemáticas. En el año 1836, apareció el segundo tomo de esta obra, abarcando las lecciones desde la diecinueve a la treinta y cuatro, que analizaban la física y la astronomía. Más adelante, en el año 1838, escribió el tercero de sus volúmenes, cuyas lecciones iban desde la número treinta y cinco a la número cuarenta y cinco y tenían como tema fundamental un análisis a la química y a la biología. El cuarto volumen, que data de 1839, contuvo en él las lecciones desde la 46 a la 51, que explican la necesidad, según Comte de "una física sobre la sociedad",[3]

Comte fundó el positivismo, una corriente filosófica que establecía que lo que no es probado por la propia experiencia no puede ser considerado como válido. Esta línea ha cuestionado toda afirmación científica que carecía de evidencias sólidas, refutando las teorías cuyo alcance estuviese fuera de lo concreto y probable.[9]

En sus últimos años de vida, Comte creó la religión positivista. Allí, la figura de Dios se ve reemplazada por la Humanidad, compuesta por todos los hombres, incluso por los difuntos y los que aún no nacieron, pero sobre todo por los genios que contribuyeron al progreso de la sociedad. Comte dijo sobre su religión: "La Humanidad sustituye perfectamente a Dios, sin olvidar jamás sus servicios provisionales".[10]

Comte falleció el 5 de septiembre en París. Antes de su muerte, se creía que estaba demente, aunque no hay pruebas para ratificarlo.[4]