Cortes franquistas

  • cortes españolas
    coa spain 1945 1977.svg

    palacio de las cortes
    carrera de san jerónimo, madrid
    datos generales
    Ámbito españa
    creación 17 de julio de 1942
    término junio de 1977
    tipo pseudoparlamento[1]
    liderazgo
    véase presidentes
    composición
    atribuciones ley constitutiva de las cortes
    ninguno[nota 1] ninguno[nota 2]

    las cortes franquistas, oficialmente denominadas cortes españolas, fueron una institución de la dictadura franquista creada el 17 de julio de 1942, sexto aniversario del golpe de estado de 1936, que abrió sus sesiones el 17 de marzo de 1943, y que funcionó como un pseudoparlamento[1]corporativo u orgánico. pretendían presentarse como el órgano superior de participación del pueblo español en las tareas del estado —artículo primero de la ley constitutiva de las cortes, modificada por la ley orgánica del estado de 1967 en su disposición adicional tercera—, y, en teoría, su función principal era la elaboración y aprobación de las leyes, pero el poder legislativo estaba reservado al jefe de estado, el propio franco. para identificarse como una continuidad de la tradición parlamentaria española, establecieron su sede en el palacio de las cortes de la carrera de san jerónimo de madrid.

    no obstante, mayor similitud tenía esta institución con el sistema corporativo del fascismo italiano,[4]​ dada la insistencia en la representación orgánica y no democrática —se utilizaba la expresión adjetivada «democracia orgánica»—. las cortes franquistas no pretendían ser depositarias de la soberanía nacional, dado que la totalidad del poder soberano se concentraba en la jefatura del estado, en ausencia de división de poderes. se rechazaba cualquier identificación con la democracia liberal, concebida como una ideología disolvente de la unidad nacional entre clases sociales y territorios: ni se consentían los partidos políticos ni había elecciones democráticas.

    los procuradores eran miembros por derecho propio, designados por franco o elegidos entre las entidades corporativas y, hasta 1967, no se concretó la forma de elección de un «tercio familiar» —«tercio» era la forma convencional de referirse a la representación orgánica de las «entidades naturales» consideradas los únicos cauces posibles para la expresión de la voluntad popular (familia, municipio y sindicato)—: «dos representantes de la familia por cada provincia, elegidos por quienes figuren en el censo electoral de cabezas de familia y por las mujeres casadas en la forma que se establezca por la ley»;[8]

  • el discurso inaugural de franco
  • composición
  • ley constitutiva de las cortes de 1942
  • funcionamiento de las cortes
  • función
  • historia
  • presidentes
  • véase también
  • notas
  • referencias
  • bibliografía

Cortes Españolas
COA Spain 1945 1977.svg

Datos generales
Ámbito España
Creación 17 de julio de 1942
Término Junio de 1977
Tipo Pseudoparlamento[1]
Liderazgo
Véase Presidentes
Composición
Atribuciones Ley Constitutiva de las Cortes
Ninguno[nota 1] Ninguno[nota 2]

Las Cortes franquistas, oficialmente denominadas Cortes Españolas, fueron una institución de la dictadura franquista creada el 17 de julio de 1942, sexto aniversario del golpe de Estado de 1936, que abrió sus sesiones el 17 de marzo de 1943, y que funcionó como un pseudoparlamento[1]corporativo u orgánico. Pretendían presentarse como el órgano superior de participación del pueblo español en las tareas del Estado —artículo primero de la Ley Constitutiva de las Cortes, modificada por la Ley Orgánica del Estado de 1967 en su disposición adicional tercera—, y, en teoría, su función principal era la elaboración y aprobación de las leyes, pero el poder legislativo estaba reservado al jefe de Estado, el propio Franco. Para identificarse como una continuidad de la tradición parlamentaria española, establecieron su sede en el Palacio de las Cortes de la carrera de San Jerónimo de Madrid.

No obstante, mayor similitud tenía esta institución con el sistema corporativo del fascismo italiano,[4]​ dada la insistencia en la representación orgánica y no democrática —se utilizaba la expresión adjetivada «democracia orgánica»—. Las Cortes franquistas no pretendían ser depositarias de la soberanía nacional, dado que la totalidad del poder soberano se concentraba en la jefatura del Estado, en ausencia de división de poderes. Se rechazaba cualquier identificación con la democracia liberal, concebida como una ideología disolvente de la unidad nacional entre clases sociales y territorios: ni se consentían los partidos políticos ni había elecciones democráticas.

Los procuradores eran miembros por derecho propio, designados por Franco o elegidos entre las entidades corporativas y, hasta 1967, no se concretó la forma de elección de un «tercio familiar» —«tercio» era la forma convencional de referirse a la representación orgánica de las «entidades naturales» consideradas los únicos cauces posibles para la expresión de la voluntad popular (familia, municipio y sindicato)—: «Dos representantes de la familia por cada provincia, elegidos por quienes figuren en el Censo Electoral de Cabezas de Familia y por las mujeres casadas en la forma que se establezca por la ley»;[8]