Conservación de las aves

La extinción del gorrión costero oscuro (Ammodramus maritimus nigrescens) fue causada por la pérdida de hábitat.

La conservación de aves en un campo de la ciencia la biología de la conservación relacionado con aves amenazadas. Los humanos han tenido un gran impacto sobre muchas especies de aves. Las actividades humanas han permitido en algunos casos a algunas especies expandir dramáticamente su territorio, en otras especies su área de distribución se ha reducido, lo que ha conducido a muchas extinciones. Más de cien especies de aves se han extinguido en tiempos históricos,[7]​ y cambio climático. Los gobiernos, junto con numerosas organizaciones de conservación, trabajan para proteger las aves, a través de leyes para protegerlas, preservando y restaurando sus hábitats o manteniendo poblaciones en cautiverio para reintroducciones.

Amenazas a aves

Pérdida de hábitat

La amenaza más crítica que enfrentan las aves es la destrucción y la fragmentación de hábitats.[9]​ La pérdida de selva tropical húmeda es el problema más urgente, dado que estos bosques albergan el más alto número de especies sin embargo están siendo destruidas rápidamente. La pérdida de hábitat ha sido implicada en muchas extinciones, tales como la del carpintero real (Campephilus principalis, dicutida debido a su “redescubrimiento”), de la bijirita de Bachman (Vermivora bachmanii) y del gorrión costero oscuro ( Ammodramus maritimus nigrescens)

Especies introducidas

Los zorros árticos introducidos en las Islas Aleutianas devastaron poblaciones de alcas; ; en este caso ha sido apresada una alcita pequeña Aethia pusilla.

Históricamente la amenaza impuesta por las especies introducidas ha causado probablemente la mayoría de las extinciones de aves, particularmente en las islas. La mayoría de las extinciones históricas han ocurrido en islas,[14]​ Otra enfermedad, la viruela aviar, también ha tenido incidencia.

El dodo (Raphus cucullatus) es el ejemplo más famoso de una especie que fue probablemente llevada a la extinción por especies introducidas (aunque la caza por el hombre también jugó un rol). Otras especies víctimas de especies introducidas fueron el troglodita de la Isla Stephens (Xenicus lyalli), el pinzón hawaiano po o-uli (Melamprosops phaeosoma) y el carricero molinero de Laysan ( Acrocephalus familiaris familiaris). Muchas especies actualmente amenazadas de extinción son vulneradas por especies introducidas, por ejemplo: Kokako (Callaeas cinerea), petirrojo de la Isla Chatham (Petroica traversi), el cuervo de las Marianas (Corvus kubaryi), y el pato hawaiano (Anas wyvilliana).

Caza y explotación

Los humanos hemos explotado las aves por muy largo tiempo, y muchas veces esta explotación ha resultado en la extinción. La caza excesiva ocurrió algunas veces con especies ingenuas no familiarizadas con los humanos, tales como la moa de Nueva Zelanda[16]​ La presión por la caza puede ser por alimentos, deporte, plumas, o incluso por científicos colectando especímenes de museo. La colecta de grandes alcas Pinguinus impennis para museos empujó a la especie entonces rara a la extinción. La expoliación de loros y similares para el comercio de mascotas ha convertido en amenazadas a muchas especies. Entre 1986 y 1988 dos millones de estos psitacidos fueron importadas legalmente sólo a los Estados Unidos. Los miembros de esta familia son también traficados ilegalmente entre países, y las especies más raras son las de precios más altos.

Hibridación

La hibridación puede también amenazar a lar aves, dañando el acervo genético. Por ejemplo, pato negro americano (Anas rubripes) ha sido a menudo reportado hibridando con el pato inglés (Anas platyrhynchos), comenzando una lenta declinación. Los híbridos de aves de caza son particularmente comunes y muchos criadores producen híbridos que pudieran ser accidental o intencionalmente introducidos en la naturaleza.

Otras amenazas

Este albatro de ceja negra (Diomedea melanophyrs) ha sido enganchado por un anzuelo en sedal largo (pesca con palangre). Este tipo de pesca amenaza a 19 de 21 especies de albatros, tres de forma crítica.

Las aves se enfrentan a muchas otras amenazas. La contaminación ha provocado serias declinaciones en algunas especies. El pesticida DDT fue responsable del adelgazamiento de la cáscara de los huevos, particularmente en las aves marinas y las aves de presa que están en la parte superior de la cadena alimenticia.[19]

Las aves marinas enfrentan otra amenaza debido a las artes de pesca cuando son atrapadas por las redes o enganchadas en anzuelos de sedales largos (pesca con palangre). Hasta 100.000 albatros son enganchados o ahogados cada año en sedales para atún dispuestos en pesquerías de sedal largo.[5]​ Las aves migratorias son también amenazadas por los edificios muy altos, torres de comunicación, y aerogeneradores; se estima que 440.000 aves cada año mueren de esta causa en Norte América solamente, según la American Bird Conservancy.

Según la misma American Bird Conservancy, tal vez una de las amenazas más dañinas, son los gatos domésticos, que se calcula que matan cientos de millones de aves anualmente, solo en Estados Unidos.

Eventos catastróficos como la erupción de un volcán pueden extinguir una especie con área de distribución pequeña, por ejemplo el troglodita Salpinctes obsoletus exsul en la Isla San Benedicto. El cambio climático global ha incrementado otros eventos catastróficos como huracanes, sequías prolongadas y grandes incendios, que pueden, combinados con otras amenazas, extinguir o dar el impulso final a la extinción de aves con poblaciones concentradas en áreas pequeñas. El calentamiento global que expande las posibilidades de reproducción de mosquitos transmisores de enfermedades como la malaria aviar también supone una amenaza para aves que sobreviven en los reductos más fríos de sus áreas distribución originales.

La degradación del acervo genético es una amenaza que afecta a las especies de aves con muy escaso número, ya que al disminuir su adaptabilidad a un ambiente cambiante las hace susceptibles aun si han recuperado su número.