Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo

Tercera sesión de la conferencia (UNCTAD III), efectuada en Santiago, Chile (13 de abril - 21 de mayo de 1972).

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (CNUCYD o UNCTAD, esta última del inglés United Nations Conference on Trade and Development; en francés, Conférence des Nations unies sur le Commerce et le Développement, CNUCED), creada en 1964 para asuntos relacionados con el comercio, las inversiones y el desarrollo, es el principal órgano de la Asamblea General de la ONU. Los objetivos de la organización son «maximizar las oportunidades comerciales, de inversión y desarrollo de los países en vías de desarrollo así como la asistencia en sus esfuerzos para integrarse en la economía mundial.»[1]

Historia y situación actual

El 8 de diciembre de 1962, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó por 91 votos contra cero y una abstención un proyecto de resolución presentada por 35 naciones para llevar a cabo una Conferencia sobre Comercio y Desarrollo, convocada por el Consejo Económico y Social en 1964. Se oficializa en 1964, por iniciativa de la ONU para promover el comercio de los países en desarrollo, estabilizar los precios de sus exportaciones y eliminar las barreras de entrada a los países industriales. Sus fines no son albergar negociaciones sino servir de cauce a propuestas que se trasmitirán posteriormente a otros organismos como el GATT (OMC) y el FMI. Su mayor éxito en los primeros años de funcionamiento fue la propuesta del Sistema Generalizado de Preferencias de 1971 que consiguió que fuese aceptado por el GATT.

En la actualidad, la UNCTAD cuenta con 194 estados miembros, y su sede se encuentra en Ginebra, Suiza. Dispone de una plantilla de 400 miembros y un presupuesto anual regular de aproximadamente 50 millones de dólares estadounidenses, así como unos fondos extraordinarios de asistencia técnica de unos 25 millones de dólares estadounidenses. Sin embargo, el abrumador peso que en ella tienen los países subdesarrollados junto con sus métodos asamblearios de funcionamiento disminuían su eficacia, haciendo que casi siempre sus propuestas no pasasen de ser denuncias inútiles o exigencias a los países industrializados imposibles de llevar a la práctica. (Los países desarrollados marginaron gradualmente a la UNCTAD y pusieron las cuestiones de comercio y desarrollo en manos del FMI, del Banco Mundial, de la OECD y de la WTO(World Trade Organization), que impusieron un rígido marco neoliberal, acorde con sus intereses.[2]

En la actualidad, se centra en las siguientes tareas:[2]

  • Análisis de la globalización y su efecto sobre las estrategias de desarrollo
  • Fomento del comercio internacional de bienes y servicios y productos básicos, ayudando a los países en desarrollo a aprovechar los efectos positivos de la globalización y la integración económica.
  • Fomento de la inversión y de la transferencia de tecnología a los países en desarrollo
  • Ayuda a la creación de infraestructuras de servicios para el desarrollo y la eficiencia comercial
  • Presta atención especial a los países menos adelantados, sin litoral e insulares.