Atlas Catalán
English: Catalan Atlas

Detalle del Atlas catalán de Cresques.

El Atlas catalán o Mapamundi de los Cresques es un libro del siglo XIV que contiene varios mapas manuscritos que cubren todo el mundo conocido por los europeos de aquel entonces. Está escrito en lengua catalana, se conserva en la Biblioteca Nacional de Francia en París (BNF, Esp. 30) y constituye una de las obras cartográficas más importantes de la Edad Media. No está firmado ni datado, aunque se sabe que la fecha aproximada de producción es el año 1375 por el registro que figura en el calendario que incluye.[2]​ Es también el primer atlas conocido que incorpora una rosa de los vientos.

Autoría

No se puede asegurar fehacientemente que los Cresques sean los autores del Atlas catalán, si bien está documentado que en esa misma época elaboraron diversos mapas del mismo tipo y que los reyes de la Corona de Aragón los ofrecieron como presentes. Concretamente, y con referencia al propio Atlas, está documentado que en noviembre de 1381, el infante Juan, duque de Gerona y primogénito de Pedro el Ceremonioso, quiso hacer un regalo al nuevo rey de Francia, el joven Carlos VI y decidió enviarle un mapamundi de su propiedad que estaba depositado en los archivos de Barcelona. Con esta finalidad hizo buscar al autor del documento, Cresques el Judío («Cresques lo juhueu qui lo dit mapamundi a fet»), y a su hijo Jehuda Cresques, para que le facilitase todas las informaciones útiles que serían trasmitidas al rey de Francia, por lo que se le pagó 150 florines de oro de Aragón y 60 libras mallorquinas.

Se ha identificado a Abraham Cresques con Elisha ben Abraham Cresques, iluminador del manuscrito conocido como Biblia Farhi y que vivió en Mallorca entre 1325 y 1387.[3]

En el palacio Topkapi de Estambul se conserva un pequeño fragmento de un mapamundi circular monumental que muestra grandes coincidencias con las hojas del Atlas catalán correspondientes al Extremo Oriente. Esto ha llevado a proponer que el Atlas catalán pudo ser copiado de dicho mapamundi, hoy casi totalmente desaparecido.[4]