Anexo:Magia en Harry Potter

En la serie Harry Potter creada por J.K. Rowling, la magia es representada como una fuerza sobrenatural que puede usarse para anular las leyes usuales de la naturaleza. Varias criaturas mágicas ficticias existen en la serie, mientras las criaturas ordinarias a veces exhiben nuevas propiedades mágicas en el mundo de la novela. Los objetos también pueden ser mejorados o impregnados con propiedades mágicas. El pequeño porcentaje de humanos que son capaces de hacer magia son referidos como brujas y magos, en contraste a los no mágicos muggles.

En humanos, la magia o la falta de ella es un atributo innato. Esto es hereditario, llevado en «genes resistentes dominantes». La magia es la norma en los hijos de parejas mágicas y menos común en aquellas de muggles. Las excepciones existen: aquellos nacidos de padres mágicos no capaces de hacer magia son conocidos como squibs, mientras una bruja o mago nacido de padres muggles es conocido como «nacido de muggles», o por el peyorativo «sangre sucia». Mientras los nacidos de muggles son bastante comunes, los squibs son extremadamente raros.

Usando la magia

Para que la habilidad de hacer magia de una persona pueda ser de utilidad, se necesita mucho entrenamiento. Cuando es «salvaje», típicamente con niños jóvenes y sin entrenamiento, la magia seguirá manifestándose inconscientemente en momentos de fuerte aprensión, miedo o ira.[2]

«Puedes hacer magia sin enfoque y descontrolada sin una varita (por ejemplo, cuando Harry infla a tía Marge) pero para de verdad hacer hechizos buenos, sí, necesitas una varita.»

Una bruja o mago solo está en todo su esplendor cuando utiliza su propia varita. A lo largo de la serie, es evidente que cuando se usa la varita de otro, los hechizos de uno no son tan fuertes como normalmente serían. La posesión de una varita puede transferirse de una persona a otra si el dueño original de la varita es desarmado por la fuerza (tanto de forma mágica como manual, como es evidente en el desarme mágico de Draco Malfoy a Dumbledore en el misterio del príncipe y el desarme manual de Harry a Draco en las reliquias de la Muerte). Por otra parte, si una persona tiene la lealtad de más de una varita, y una de ellas se le quita por la fuerza, las otras varitas que respondan a esta persona también cambiarán su lealtad (al sacarle Harry la varita de espino a Draco en la Mansión Malfoy en las reliquias de la Muerte, la Varita de Saúco también aceptó a Harry como su amo: «¿Sabe la varita que tienes en la mano que a su anterior amo lo desarmaron? Porque si lo sabe, yo soy el verdadero dueño de la Varita de Saúco.») En los libros, los detalles técnicos de la magia no están claros. De las lecciones de Harry, solo aquellas relacionadas con criaturas mágicas, pociones o adivinación son dadas con todo detalle.

Severus Snape una vez le dijo a Harry que «el tiempo y el espacio son factores que hay que tener en cuenta cuando se trata de hacer magia» durante la primera lección de oclumancia de Harry en Harry Potter y la Orden del Fénix y Albus Dumbledore le dijo a Harry luego de encontrar el bote mágicamente oculto para llegar al guardapelo (un horrocrux) que «la magia siempre deja rastros, a veces muy evidentes.»

Lanzamiento de hechizos

Los hechizos son las herramientas para todos los propósitos de las brujas y los magos; cortas explosiones de magia solían llevar a cabo tareas individuales especializadas como abrir cerraduras o crear fuego. El lanzamiento típico requiere un encantamiento, casi siempre de una forma modificada del latín (véase latín macarrónico), y hacer movimientos con una varita. Sin embargo, estos parecen ser solo asistentes de lo que se desea hacer; las varitas son requeridas en la mayoría de los casos, pero hay indicaciones de que las brujas y magos suficientemente avanzados pueden lanzar hechizos sin ellas. Los hechizos también pueden lanzarse no verbalmente, pero con una varita. Esta técnica se enseña en el sexto año de estudio en Hogwarts y requiere que el lanzador se concentre en el encantamiento. Algunos hechizos (por ejemplo, levicorpus) están aparentemente diseñados para ser usados no verbalmente. Mientras la mayoría de la magia mostrada en los libros requiere que el lanzador use su voz, algunos no (y esto puede depender del mago o bruja). Dumbledore era conocido por hacer impresionantes actos de magia sin hablar, como conjurar suficientes bolsas de dormir para acomodar a todos los estudiantes o durante su duelo con Voldemort cerca del final de la Orden del Fénix.

Evidentemente, también es posible usar una varita sin sostenerla. Harry mismo hace un lumos para iluminar su varita cuando esta yace en el suelo en algún lugar cerca de él. Además, los animagos y los metamorfomagos no necesitan varitas para transformarse.

Los hechizos se dividen en tres categorías generales: "encantamientos", "maleficios" o "embrujos". Aunque existen numerosos maleficios muy peligrosos, tres son considerados usados solo para grandes males, lo que les da la clasificación especial de Maleficios Imperdonables.